"Hay que pasar 2027": Caputo arma una licitación clave y promete dólares para atravesar el segundo semestre - Política y Medios
30-06-2026 - Edición Nº6724

ECONOMÍA

"Hay que pasar 2027": Caputo arma una licitación clave y promete dólares para atravesar el segundo semestre

15:30 |El ministro de Economía ofrece un amplio menú para seducir a los ahorristas en una licitación que marcará el rumbo financiero. El Gobierno busca romper la maldición del segundo semestre "seco" con un ingreso de divisas que dé aire al esquema.

El ministro de Economía, Luis Caputo, encara uno de los desafíos financieros más delicados del año: garantizar que haya dólares suficientes para atravesar el segundo semestre y llegar en condiciones a 2027. La consigna que circula en el equipo económico, según consignó El Cronista, es directa: "hay que pasar 2027". El Gobierno transformó la administración de las divisas en la principal tarea de la segunda mitad del año.

El frente más inmediato es una licitación de deuda que el mercado observa como un termómetro del rumbo. Caputo ofrece un amplio menú de instrumentos para seducir a los ahorristas e inversores y renovar los vencimientos que se acumulan en los próximos meses. El éxito de esa licitación definirá si el Gobierno consigue el financiamiento que necesita sin presionar sobre el tipo de cambio.

La estrategia oficial apunta a romper lo que en la jerga económica se conoce como la "maldición del segundo semestre seco", el período del año en que el ingreso de divisas por la liquidación del agro se reduce y la economía suele quedar más expuesta. El Gobierno sostiene que esta vez los dólares llegarán por distintas vías, incluido el aporte creciente de la energía a través de Vaca Muerta. El oficialismo confía en que el superávit energético compense la menor liquidación del campo en la segunda mitad del año.

El discurso de Caputo se apoya en una premisa de confianza sobre la disponibilidad de moneda extranjera. El ministro viene transmitiendo que hay divisas para quienes quieran girar dividendos, ahorrar, importar o invertir, una señal dirigida a despejar dudas sobre la capacidad del esquema de sostener la demanda de dólares. El mensaje del equipo económico busca anclar expectativas y evitar que la incertidumbre se traslade al mercado.

El contexto, sin embargo, agrega presión. El dólar oficial acumuló en junio su mayor suba mensual en casi un año y el riesgo país, aunque bajó a la zona de los 428 puntos básicos, dejó de descender. Esa combinación obliga al Gobierno a administrar con cuidado la tensión entre el financiamiento de la deuda y la dinámica cambiaria. Caputo debe conseguir dólares sin que el costo sea una nueva escalada del tipo de cambio.

La mejora en los bonos en dólares juega a favor de la estrategia oficial. La suba de los títulos públicos y la baja del riesgo país reflejan una mayor confianza de los inversores en la capacidad de pago del país, lo que facilita la tarea de renovar los vencimientos. El optimismo del mercado con la deuda le da a Caputo una ventana para refinanciar en mejores condiciones.

Los analistas, no obstante, advierten que el desafío de fondo sigue siendo la acumulación de reservas. La crítica que circula entre economistas heterodoxos apunta a que el esquema no cierra de manera sostenible sin un colchón de divisas que respalde el tipo de cambio. El economista Emmanuel Álvarez Agis viene señalando que el Gobierno prioriza mantener el dólar quieto en plena "fase electoral", una estrategia que genera tensiones de mediano plazo. El debate de fondo es si el Gobierno acumula reservas o solo administra la escasez para llegar a las urnas.

El equipo económico, en cambio, sostiene que la estabilización macroeconómica y la baja de la inflación son la base sobre la cual se construye la confianza. La inflación de mayo fue del 2,1%, la más baja en ocho meses, un dato que el oficialismo exhibe como prueba de que el programa funciona. Para Caputo, la desaceleración inflacionaria es el activo que justifica la confianza del mercado en la deuda argentina.

El telón de fondo de toda la operación es político. Con Javier Milei confirmando su candidatura a la reelección y el Gabinete rearmado en clave electoral, la administración de los dólares se vuelve también una herramienta de campaña: atravesar el segundo semestre sin sobresaltos cambiarios es la condición para sostener el relato de la estabilización. La economía y la política se entrelazan en una misma ecuación: llegar a 2027 con el dólar bajo control.

El historial reciente de la economía argentina explica por qué el segundo semestre concentra tanta atención. En distintos años, la combinación de menor liquidación del agro, presión sobre el tipo de cambio y vencimientos de deuda derivó en episodios de tensión cambiaria que obligaron a ajustes de emergencia. Romper ese patrón, sostiene el equipo económico, es la prueba de que el programa de estabilización llegó para quedarse y no es apenas una pausa transitoria. El Gobierno quiere demostrar que esta vez el segundo semestre no será el talón de Aquiles de la economía.

Los próximos meses serán decisivos. La forma en que Caputo administre la licitación, los vencimientos y el ingreso de divisas definirá si el Gobierno consigue romper la maldición del segundo semestre o si las tensiones cambiarias terminan imponiéndose. El ministro juega una de sus partidas más importantes del año, con la mirada puesta en el calendario electoral.

Por ahora, el equipo económico transmite confianza y apuesta a que el aporte de la energía, la mejora en la deuda y la desaceleración inflacionaria alcancen para sostener el esquema. La consigna de "pasar 2027" resume la hoja de ruta de un Gobierno que sabe que su suerte política depende, también, de la suerte del dólar.

NEWSLETTER

Suscribite a nuestro boletín de noticias