El blindaje se terminó. Después de meses de respaldo presidencial, la continuidad de Manuel Adorni en la Jefatura de Gabinete dejó de ser una versión para pasar a contarse en horas. El que destrabó la incógnita fue el periodista oficialista Luis Majul, de LN+, que el viernes por la tarde anunció en X que el Gobierno informaría la renuncia este sábado, en la previa del último partido de la fase de grupos del Mundial 2026 entre Argentina y Jordania.
"El gobierno anunciaría mañana la renuncia de Adorni. Lo haría antes del partido entre Argentina y Jordania. Todavía no terminaron de decidir quién lo reemplazará. Pero Santilli es el que aparece como el más seguro", escribió el conductor, que viene siguiendo la interna desde dentro del propio oficialismo. El mismo periodista que durante semanas había calificado de "insostenible" la situación del funcionario habló esta vez de "alivio generalizado" en la Casa Rosada y aseguró que "ya está mejorando el ambiente del gabinete y la mesa política".
El cronograma elegido no es un detalle menor. Según consignó Infobae, el oficialismo prefería resolver la situación antes del martes, cuando Diputados tiene previsto un emplazamiento, y del miércoles en el Senado, instancias en las que los aliados podían terminar pronunciándose sobre el jefe de Gabinete. Anunciarlo el sábado, en pleno clima mundialista, le permite al Gobierno ganarle de mano al Congreso y a las cámaras de televisión al mismo tiempo.
El detonante de las últimas horas fue judicial y mediático. La periodista Paz Rodríguez Niell, de La Nación, reveló que Adorni compró en 2025 un monitor gamer y dos proyectores para videojuegos por un total de 5.848.589 pesos, usando su cuenta personal de Mercado Libre pero tarjetas de crédito pertenecientes a dos funcionarios que trabajaban bajo su órbita. El vocero del ajuste y la motosierra quedó expuesto comprando equipamiento para jugar con plata cargada en tarjetas de sus propios subordinados.
La revelación se suma a una causa que lo persigue desde marzo. Adorni está investigado por presunto enriquecimiento ilícito y, según Infobae, el fiscal general Gerardo Pollicita lo llamará a indagatoria "más temprano que tarde". La Justicia investiga además otra compra realizada por una colaboradora para equipar una casa adquirida por el funcionario, con una factura hallada en el teléfono de su contratista, donde también aparecieron mensajes sobre la coordinación de declaraciones judiciales.
El propio Presidente había dado la señal desde el exterior. Durante su gira por España, Javier Milei admitió por primera vez la posibilidad de un recambio al asegurar que lo echaría "de una patada" si la Justicia lo termina procesando. Karina Milei, la verdadera dueña de las llaves del Gobierno, ya le había marcado a un hombre de su máxima confianza que "el límite es que la Justicia lo termina procesando". El reemplazo de Adorni como vocero presidencial por Adrián Ravier, días atrás, había funcionado como el prólogo del final.
Esta vez la rebelión fue interna y transversal. Según Infobae, el sostenimiento del jefe de Gabinete perdió fuerza en los dos sectores fuertes del Gobierno: tanto entre los alfiles de Santiago Caputo como entre los de Karina Milei. "Hay un acuerdo de que no debería seguir. No implica que salga ahora, pero algunos creen que no debería pasar del fin de semana", admitieron desde un sector, mientras desde otro directamente sentenciaban que "tiene los días contados".
El telón de fondo es un Congreso que el oficialismo logró ordenar a medias. En la última semana, La Libertad Avanza consiguió la votación afirmativa del Súper-RIGI y del pago a holdouts en Diputados, y evitó que se emplazara la discusión para una interpelación a Adorni, algo que también ocurrió en el Senado. El problema es que patear la convocatoria hacia adelante solo aumentó la presión sobre los aliados y los opositores, que cuanto más se posterga el debate más cerca quedan de tener que fijar una postura sobre el jefe de Gabinete. Sacarlo de escena antes de esa instancia le ahorra al Gobierno una foto incómoda.
El elegido para apagar el incendio sería Diego Santilli, "el Colo". Contador recibido en la UBA, fue una pieza fundadora del PRO junto a Mauricio Macri, vicejefe de Gobierno porteño durante la gestión de Horacio Rodríguez Larreta y, desde noviembre de 2025, ministro del Interior, cargo al que llegó tras renunciar a su banca de diputado luego del triunfo de La Libertad Avanza en las legislativas. El mismo dirigente que pasó del PJ al PRO y del PRO al riñón libertario se prepara ahora para administrar la Casa Rosada de Milei.
Las credenciales que lo ponen primero en la fila son políticas. Santilli fue designado en Interior por Karina Milei, mantiene buena sintonía con el sector de Caputo, se ganó la confianza de los primos Lule y Martín Menem y tiene llegada directa a los gobernadores. "Conoce de gestión, sirve de equilibrio en la interna aunque Karina seguiría teniendo prelación por sobre cualquier otro sector del Gobierno. Se lleva bien con los aliados y los gobernadores saben que van a encontrar en él una escucha activa. Soluciona todos los flancos, sinceramente", lo elogió un dirigente cercano.
Aun así, en la Casa Rosada admiten que la decisión final depende exclusivamente de Milei. "Javier no lo mandó a la mierda al proponerlo, por lo cual es toda una señal de que hay una noción de que podría decir que sí", deslizaron en el entorno presidencial. No todos en el karinismo lo ven como el reemplazante ideal: en el entorno de la secretaria general advierten que ungirlo jefe de Gabinete implicaría sacarlo de un lugar clave en la interlocución con los gobernadores, justo cuando el Gobierno necesita esos puentes para avanzar con las reformas.
La gran incógnita, de fondo, es si Milei se anima a mover el tablero un sábado a la tarde. "Haciendo el análisis fino, si Javier lo hace lo prefiere hacer de sorpresa. No le gusta que le impongan los tiempos", advirtieron desde el oficialismo, en una frase que matiza el anuncio de Majul. En paralelo se barajaron otros nombres —el canciller Pablo Quirno, la ministra Sandra Pettovello y el presidente de YPF, Horacio Marín—, aunque en el oficialismo reconocen que, si no es Santilli, lo más probable es que los Milei terminen convalidando un tapado.
La incógnita que queda abierta es quién ocuparía Interior. En el Gobierno no descartan que Santilli retenga las dos carteras, como ya había hecho Guillermo Francos, mientras que en el armado libertario bonaerense circula el nombre de Sebastián Pareja —hombre de máxima confianza de Karina Milei y jefe territorial de La Libertad Avanza en la Provincia— como posible sucesor. Se trata, por ahora, de un trascendido sin confirmación oficial: el reparto fino del Gabinete recién empezará a definirse una vez que la renuncia de Adorni esté sobre la mesa.
El final tiene gusto a desbande ordenado. El mismo oficialismo que blindó a Adorni durante meses, que lo sostuvo mientras sumaba causas y plazos vencidos, hoy festeja por lo bajo su salida y la presenta como un "alivio". Hasta dentro del PRO, Esteban Bullrich renunció al partido esta semana con críticas explícitas a "la protección brindada a Manuel Adorni", una señal de que el funcionario que un mes atrás aparecía como intocable terminó yéndose con el Mundial de fondo y sin que nadie saliera a bancarlo.