Arde La Plata: cooperativistas incendiaron el ingreso municipal en medio del total desprecio oficial de Alak - Política y Medios
26-06-2026 - Edición Nº6720

CAOS GENERALIZADO Y VIOLENCIA EN PLAZA MORENO

Arde La Plata: cooperativistas incendiaron el ingreso municipal en medio del total desprecio oficial de Alak

14:49 |Una violenta protesta de trabajadores precarizados derivó en llamas, destrozos y pánico dentro del Palacio Municipal. La insensibilidad de un gobierno nefasto que le da la espalda al pueblo y prefiere la asfixia social antes que el diálogo.

El corazón de la capital bonaerense se convirtió este mediodía en el escenario de una verdadera batalla campal. Un nutrido grupo de cooperativistas, desesperados ante la inminente pérdida de sus fuentes de sustento, concentró su furia contra el ingreso del Palacio Municipal. El saldo de la jornada fue dantesco: vidrios rotos a piedrazos, detonaciones y fuego con quema de neumáticos en las galerías de acceso, lo que desató una densa e irrespirable cortina de humo negro que terminó dañando severamente la fachada del histórico edificio.

La postal del desastre no es un hecho aislado, sino la consecuencia directa de una gestión municipal de Julio Alak que se consolida como un gobierno nefasto. Con una alarmante falta de tacto político y una insensibilidad social sin precedentes, el actual intendente ha decidido gobernar desde el aislamiento, dándole la espalda a las demandas más urgentes de las familias vulnerables. La violencia desatada en las calles es el síntoma de un desprecio oficial absoluto hacia los sectores que día a día sostienen la limpieza y el mantenimiento de la ciudad.

Los manifestantes, pertenecientes a diversas organizaciones de mantenimiento urbano y reciclado, salieron a reclamar por la caída de sus contratos y la falta de garantías sobre su continuidad laboral. La decisión unilateral de Alak de avanzar hacia una licitación pública para el barrido y el corte de césped deja desamparados a cientos de trabajadores, excluyendo por completo áreas clave como el reciclaje diferenciado. Desoír las alarmas de los cooperativistas, quienes venían advirtiendo sobre esta situación en reuniones estériles, demuestra el nivel de desidia de una intendencia que prioriza la frialdad administrativa por encima del hambre de la gente.

Adentro del palacio, el panorama rozó la tragedia. Los empleados municipales vivieron momentos de pánico absoluto y encerrados ante las detonaciones y las llamas que amenazaban con propagarse. La inoperancia de Alak para prevenir un conflicto que era totalmente previsible puso en riesgo no solo el patrimonio cultural de todos los platenses, sino también la integridad física de los propios trabajadores estatales. Tuvo que intervenir el personal de Bomberos y las fuerzas de seguridad para controlar un incendio que se originó pura y exclusivamente en los despachos de la insensibilidad política.

Mientras el municipio intenta escudarse de manera cobarde detrás de supuestas exigencias técnicas del Tribunal de Cuentas para camuflar el brutal ajuste, la realidad en los barrios populares es insostenible. La propuesta oficial de reemplazar salarios dignos por migajas a través de tarjetas sociales de montos irrisorios es una burla que dinamita cualquier puente de negociación. Esta administración prefiere el conflicto abierto y la militarización antes que sentarse a dar la cara, consolidando un estilo de conducción soberbio que destruye el tejido social de La Plata.

Estamos ante una gestión municipal completamente desbordada, ineficiente y ciega ante las necesidades de su pueblo. El incendio de hoy en Plaza Moreno es el reflejo de una ciudad que arde bajo el mandato de un intendente que prefiere las oficinas cerradas al clamor popular. Si el intendente Julio Alak no rectifica de inmediato su rumbo de exclusión, su mandato será recordado como uno de los períodos más oscuros y destructivos de la historia platense.


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