El escenario legislativo de la ciudad de La Plata se transformó en un ring de debate político cuando se discutía el tratamiento de proyectos de emergencia. El histórico dirigente paceño pidió intervenir sobre tablas para reclamar por la falta de insumos médicos en los centros de salud bonaerenses. La tensión en las bancas comenzó a escalar notablemente cuando el senador acusó al Poder Ejecutivo provincial de trabar deliberadamente las iniciativas de asistencia social.
Durante su encendido discurso, el legislador lanzó una frase tajante al asegurar que había invitado reiteradas veces al gobernador a "caminar el conurbano". Sostuvo además que las autoridades provinciales desconocen el verdadero desborde operativo que sufren los hospitales públicos de la periferia industrial. Ante la continuidad de los cuestionamientos institucionales, la titular del cuerpo legislativo activó el reglamento interno para exigir que se respete el orden de los oradores asignados.
La discusión técnica subió rápidamente de tono cuando el referente territorial manifestó que su planteo era más relevante que cualquier otra iniciativa parlamentaria presentada. Al no acatar las constantes advertencias desde el estrado principal, la vicegobernadora ordenó a los técnicos interrumpir la señal de su equipo de audio. Pese a quedar hablando en un recinto completamente silenciado, el dirigente continuó gesticulando y manifestando su descontento ante la mirada atónita de los bloques de la oposición.
El episodio sumó un nuevo capítulo de conflicto cuando el jefe de la bancada peronista, Sergio Berni, salió en defensa del orador censurado. El exministro de Seguridad provincial impulsó de inmediato una moción de orden para extender el tiempo de uso de la palabra de su compañero. Sin embargo, la votación nominal de los senadores presentes rechazó la propuesta por amplia mayoría, convalidando el accionar regulatorio y el llamado al orden de la conducción legislativa.
Las repercusiones posteriores al cierre de la jornada legislativa confirmaron que los puentes políticos internos quedaron completamente dinamitados entre los distintos sectores del Frente de Todos. Desde las filas vinculadas al kirchnerismo tradicional calificaron la interrupción como una muestra evidente de autoritarismo y falta de debate real. Los analistas locales advierten que este choque frontal anticipa un clima de máxima parálisis legislativa para los proyectos económicos clave que la gobernación planea enviar al palacio de las leyes antes de fin de año.