La decisión de suspender la visita al recinto parlamentario fue comunicada de manera sorpresiva por la propia senadora tras reunirse con las autoridades del Poder Ejecutivo. La jefa del bloque libertario argumentó que no tenía sentido someter al funcionario al escarnio público de los bloques dialoguistas y kirchneristas. Esta determinación representa un claro cambio de estrategia legislativa destinado a blindar la figura del exvocero de las fuertes denuncias patrimoniales.
La ingeniería política incluyó además un estricto acuerdo en la reunión de Labor Parlamentaria para modificar las reglas de juego dentro del recinto. A partir de ahora, el oficialismo exigirá una mayoría de dos tercios para que avance cualquier pedido de interpelación sobre tablas. Con este nuevo piso numérico, resulta casi imposible que los partidos de la oposición logren alcanzar las voluntades necesarias para desbancar al jefe de Gabinete.
El movimiento provocó intensos ruidos internos debido a las versiones cruzadas que se difundieron desde los despachos de la propia Casa Rosada. Pocas horas después del anuncio de suspensión, el propio jefe de ministros utilizó sus redes sociales para manifestar que seguía totalmente a disposición del Senado. Allegados a su entorno intentaron matizar la cancelación aduciendo que las bancadas opositoras simplemente no enviaron las preguntas escritas en tiempo y forma.
La intervención de la senadora libertaria funcionó como una ofrenda de paz hacia el denominado "Triángulo de Hierro" presidencial tras los últimos cortocircuitos por la gestión. Al unificar la postura regulatoria con las directivas de la hermana del Presidente, se sepultaron los rumores de un desplazamiento inminente del cargo. Mientras el bloque aliado del PRO acompaña la estrategia de no dar quórum, el oficialismo logra enfriar el frente judicial.
A pesar de haber desactivado la exposición constitucional del 2 de julio, el Senado mantendrá una sesión especial para debatir otros proyectos prioritarios. Los legisladores se enfocarán en tratar los pliegos de jueces pendientes y la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada impulsada por el Ejecutivo. Sin embargo, la sombra de las sospechas fiscales continuará sobre el palacio legislativo, manteniendo en alerta máxima a toda la dirigencia