Las dos vertientes de la Central de Trabajadores de la Argentina consolidarán hoy una masiva marcha de protesta que confluirá frente a la Casa Rosada. La jornada de movilización marca la culminación de la huelga de hambre colectiva que referentes gremiales sostuvieron durante varios días en una carpa instalada frente al Congreso. Los organizadores informaron que las columnas principales de manifestantes comenzarán a concentrarse desde el mediodía en las inmediaciones de las avenidas de Mayo y 9 de Julio.
El reclamo principal de las organizaciones sindicales se centra en el fuerte rechazo a las medidas de ajuste fiscal implementadas por el Poder Ejecutivo nacional. Dirigentes de ambos sectores gremiales advirtieron que la pérdida del poder adquisitivo de los salarios y las jubilaciones ha alcanzado niveles críticos en los últimos meses. Durante el acto central, los oradores principales expondrán un documento conjunto que exige la declaración de la emergencia alimentaria para asistir a los sectores más vulnerables de la población.
A la convocatoria original de las centrales de trabajadores se sumaron numerosos movimientos sociales y agrupaciones de izquierda, lo que prevé una asistencia multitudinaria en el centro porteño. Las autoridades del Ministerio de Seguridad coordinan un importante operativo de control para intentar aplicar el protocolo de orden público vigente y evitar cortes totales de tránsito en los accesos clave a la ciudad. Las inmediaciones de la Plaza de Mayo ya se encuentran valladas de manera preventiva por las fuerzas federales de seguridad.
La cúpula de la Confederación General del Trabajo envió su solidaridad formal, consolidando la unidad de acción de todo el espectro sindical frente a las reformas laborales del oficialismo. Representantes del sector docente, estatales y de la salud pública confirmaron su adhesión plena a la huelga de actividades y posterior movilización ciudadana. Desde los micrófonos de la carpa sindical, los voceros aseguraron que la protesta busca visibilizar el crecimiento de la indigencia en los grandes conglomerados urbanos de todo el país.
El cierre de la jornada de ayuno finalizará con la lectura del manifiesto político y un llamado a profundizar el plan de lucha general si el gobierno no convoca al diálogo social. Los analistas políticos consideran que esta demostración de fuerza callejera pondrá a prueba la capacidad de resistencia del modelo económico gubernamental ante la creciente conflictividad social. El tránsito en el microcentro porteño permanecerá completamente interrumpido hasta las últimas horas de la tarde debido a la desconcentración de las distintas columnas gremiales.