El informe técnico detalla de manera precisa que el funcionario nacional recibió al menos 37.500 dólares mediante el uso de diferentes billeteras virtuales. Las operaciones se ejecutaron de forma fragmentada durante los últimos meses a través de stablecoins vinculadas al valor del dólar estadounidense. El analista a cargo del hallazgo confirmó que las direcciones de destino coinciden con los patrones de uso habitual de Adorni.
La trazabilidad de la tecnología blockchain permitió identificar los hashes exactos de cada transacción efectuada hacia las cuentas del vocero. De acuerdo con el especialista, este tipo de operaciones busca evadir los controles financieros convencionales y eludir los registros impositivos del Estado argentino. La denuncia ya despertó fuertes cruces en el Congreso y las redes sociales.
Desde el entorno más cercano al portavoz presidencial decidieron mantener un hermético silencio y evitaron realizar declaraciones formales ante la prensa. Sin embargo, fuentes de la Casa Rosada deslizaron que se trataría de una burda operación de desprestigio impulsada por sectores opositores. La defensa técnica del funcionario argumenta que las billeteras mencionadas no pertenecen a su patrimonio declarado.
La Justicia Federal evalúa iniciar una investigación de oficio para determinar el origen de los fondos y la veracidad de los datos aportados por el perito informático. El caso instala nuevamente el debate sobre la regulación de las criptomonedas en la función pública y la transparencia patrimonial. En las próximas horas se espera una presentación formal ante la Oficina Anticorrupción.