Giro ortodoxo: El Gobierno proyecta un superávit inédito para 2026 - Política y Medios
12-05-2026 - Edición Nº6675

POLÍTICA FISCAL EXTREMA

Giro ortodoxo: El Gobierno proyecta un superávit inédito para 2026

09:52 |El Poder Ejecutivo presentó su hoja de ruta económica para el próximo año, ratificando la vigencia del déficit cero y un recorte sin precedentes en el gasto primario.

El proyecto de Ley de Presupuesto para el año 2026 ha ingresado al Congreso con una premisa clara: consolidar la estabilidad macroeconómica mediante un brutal ajuste de casi 3 billones de pesos. Esta cifra, que representa un hito en la historia contable del país, busca eliminar de raíz cualquier necesidad de financiamiento externo o emisión monetaria, reafirmando el compromiso oficial con la inflación de un solo dígito.

La poda de recursos afectará principalmente a las transferencias discrecionales a las provincias y a los subsidios al sector energético y de transporte. Según el documento oficial, el objetivo es redimensionar el rol del Estado, limitando su intervención a funciones esenciales y dejando en manos del sector privado el impulso de la actividad económica. Este recorte de casi 3 billones de pesos se traduce en una reducción real del gasto público superior al 15% interanual.

En materia de obra pública, el ajuste será total, priorizando únicamente aquellas tareas de mantenimiento de infraestructura crítica ya existente. El Gobierno sostiene que la inversión privada será la encargada de motorizar el desarrollo de nuevos proyectos bajo esquemas de concesión. Los analistas advierten que esta parálisis podría profundizar la recesión en el sector de la construcción, aunque el oficialismo confía en que la baja del riesgo país compensará este efecto.

La seguridad social también sentirá el impacto, ya que la fórmula de movilidad se mantendrá atada estrictamente a la variación de precios, sin cláusulas de recuperación por salarios. Esto garantiza que el peso de las jubilaciones y pensiones no se incremente en términos del PBI, asegurando el equilibrio fiscal financiero. Para el equipo económico, este es el único camino posible para garantizar la solvencia del sistema a largo plazo sin aumentar la presión tributaria.

Por otro lado, el presupuesto contempla una agresiva política de desregulaciones y privatizaciones de empresas estatales remanentes. El Gobierno espera obtener ingresos extraordinarios por la venta de activos, los cuales no serán destinados a gasto corriente, sino a la recompra de deuda soberana. Esta estrategia apunta a mejorar el perfil de vencimientos para los años venideros y despejar cualquier duda sobre la capacidad de pago del Tesoro Nacional.

Finalmente, el debate parlamentario se anticipa ríspido, con una oposición que cuestiona la sostenibilidad social de semejante ajuste. Sin embargo, desde la Casa Rosada aseguran que no habrá margen para negociar el superávit primario, el cual está blindado por ley. La meta es clara: enviar una señal contundente a los mercados internacionales sobre el nuevo paradigma fiscal que rige en la Argentina de cara al cierre de la década.

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