Una multitud desesperada se congregó desde la madrugada de este miércoles en las puertas del frigorífico Cabañas Don Theo, ubicado en la localidad de Moreno. La empresa, que planea inaugurar una nueva sucursal en junio, lanzó una convocatoria para cubrir 60 puestos laborales, pero la respuesta ciudadana desbordó cualquier previsión al recibir más de 4.000 currículums.
Las filas se extendieron por más de diez cuadras a lo largo de la Colectora Sur del Acceso Oeste. Los aspirantes, que abarcaban todas las franjas etarias, enfrentaron condiciones climáticas adversas como el frío y la lluvia con la esperanza de conseguir un ingreso estable. Ante la magnitud de la espera, los dueños del establecimiento asistieron a la gente con mate cocido y choripanes, según reportaron medios como Página 12.
La búsqueda laboral incluye perfiles variados, desde carniceros y despostadores hasta personal administrativo, cajeros y choferes. Los salarios ofrecidos, de acuerdo con la información brindada por la firma, oscilan entre un millón y un millón trescientos mil pesos netos, una cifra que resulta atractiva en el actual contexto de pulverización del poder adquisitivo e inflación creciente en Argentina.
Desde la dirección de la empresa manifestaron una mezcla de sorpresa y angustia por la postal vivida. “Es tristísimo ver tanta gente, me duele el pecho”, confesó Carolina, encargada de marketing, al observar la cantidad de personas de avanzada edad y jóvenes que buscaban su primer empleo. Esta situación expone la fragilidad del mercado laboral formal y la alta demanda de puestos genuinos en el conurbano.
Finalmente, el propietario del frigorífico, Fernando Majeras, confirmó a través de Agencia Noticias Argentinas que ahora enfrentan la "ardua tarea" de seleccionar a los nuevos empleados entre los miles de postulantes. La escena se suma a otros indicadores de desempleo que muestran un deterioro en el tejido social durante los últimos meses del año 2024 y principios de 2026.