Tras varias reuniones que se realizaron aleatoriamente en el Partido justicialista, en el Instituto Patria y en la casa de la ex mandataria, los dirigentes más destacados del kirchnerismo salieron con los tapones de punta contra la Corte Suprema y el Presidente Javier Milei y ya organizan una gran movilización para acompañar a CFK cuando deba entregarse.
"Esto es una persecución judicial sin precedentes. No vamos a permitir que se lleven puesta la democracia", dijo Máximo Kirchner, desde el Congreso. El líder de La Cámpora llamó a "llenar las calles en defensa de Cristina".
La senadora Anabel Fernández Sagasti denunció “una operación de inteligencia coordinada entre sectores judiciales y mediáticos”. “El miércoles vamos a estar en Plaza de Mayo, cueste lo que cueste”, afirmó.
Axel Kicillof, gobernador de la provincia de Buenos Aires, declaró que “Cristina es una presa política” y que la movilización del miércoles “será masiva, pacífica y contundente”.
El diputado nacional Eduardo Valdés habló de “un nuevo intento de proscripción”. “Lo que no pudieron lograr con votos, lo intentan con causas armadas”, sostuvo.
Andrés Larroque, ministro bonaerense y ex referente de La Cámpora, fue categórico: “No hay margen para la tibieza. La militancia va a dar la cara por Cristina”.
Juliana Di Tullio, calificó el arresto como “una afrenta institucional” y aseguró que “los pueblos no olvidan a quienes luchan por ellos”.
El intendente de Ensenada, Mario Secco, adelantó que su municipio “paralizará actividades el miércoles” para sumarse a la marcha. “Cristina nos dio dignidad, ahora le toca al pueblo defenderla”, expresó.
Teresa García, presidenta del bloque de senadores bonaerenses del FdT, apuntó: “Esto no es justicia, es venganza de clase”.
Leandro Santoro, aunque más moderado, dijo que la detención “abre una etapa muy peligrosa para la convivencia democrática”. “A Cristina no se la puede borrar con una orden judicial”, agregó.
La diputada nacional Paula Penacca llamó a la “unidad sin especulaciones” y dijo que “el movimiento nacional debe responder con fuerza y claridad”.
Oscar Parrilli, histórico colaborador de la exmandataria, se mostró visiblemente conmovido. “Esto es personal, lo vienen buscando hace años. Pero no se dan cuenta de que cuanto más la persiguen, más la fortalecen”, dijo.
Martín Sabbatella, lider de Nuevo Encuentro, señaló que “hay un intento sistemático por deslegitimar al peronismo popular” y que la respuesta será “en las plazas y en las urnas”.
La intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, calificó la detención como “una locura jurídica” y confirmó su presencia en la marcha. “Vamos a ser millones”, prometió.
Juan Grabois fue uno de los primeros en llegar a Comodoro Py. “Esto es una farsa. No hay pruebas, solo odio”, denunció. También pidió una huelga general de la CGT.
Wado de Pedro, exministro del Interior, sostuvo: “El miércoles no se trata solo de Cristina. Se trata de la democracia, de que no nos arrodillen”.
Mientras tanto, en las redes sociales, los hashtags #CristinaLibre y #MarchamosElMiércoles fueron tendencia durante todo el día. Miles de militantes comenzaron a organizarse en asambleas y agrupaciones para coordinar el traslado a la capital.
La convocatoria oficial para el miércoles circula con la consigna “Si tocan a Cristina, tocan al pueblo”. Se espera una fuerte presencia sindical y de movimientos sociales, así como de organismos de derechos humanos.
La Casa Rosada, por ahora, mantiene silencio. El ministro del Interior se limitó a decir que “hay que respetar las decisiones judiciales”, aunque no descartó reforzar la seguridad.