A 50 años del paso a la inmortalidad del General Juan Domingo Perón - Política y Medios
24-07-2024 - Edición Nº6018

OPINIÓN

A 50 años del paso a la inmortalidad del General Juan Domingo Perón

La fecha trae consigo una buena oportunidad para repasar su vida. En especial aquellas cuestiones que deberían ser conocidas y lamentablemente no lo son. Los detalles, en este análisis de Nicolás Mujico.

Por: Nicolás Mujico - Politologo UBA- Maestrando en Defensa Nacional UNDEF

 

Se cumplió un nuevo aniversario del fallecimiento del general Juan Domingo Perón y, como sucede siempre en estas fechas, es una buena oportunidad para repasar su vida. En especial aquellas cuestiones que deberían ser conocidas y lamentablemente no lo son. 

Perón nació en Roque Pérez a fines del Siglo XIX. Para ese entonces, el Ejército se encontraba en un lento pero constante camino de profesionalización iniciado unos 30 años antes. En 1862, Mitre unificó el ejercito de la provincia de Buenos Aires con el de la Confederación, dando el punta pie inicial. Sin embargo, fue recién en 1880 cuando el Estado nacional garantizaró el Monopolio de la Fuerza legal a través de la Ley 1072 en la que prohíbe la formación de ejércitos provinciales, dando inicio a la estructura y modernización del ejército. Recién en el año que nació el histórico dirigente se reemplazaron las Leyes carolinas y las ordenanzas de Carlos II de cuadros y ascensos por ley 3318 para la organización interna del ejército.  En 1900 el Coronel Richieri asume el Ministerio de Guerra, dando un nuevo impulso organizando las regiones militares y construyendo nuevos carteles (Campo de Mayo, Puerto Belgrano y La escuela de Aviación Militar), también La Escuela Superior de Guerra y la reglamentación de las funciones del Estado Mayor. La Ley 4031 establece el servicio militar obligatorio que es en parte una respuesta a la fuerte inmigración que preocupaba a los sectores castrenses. Perón ingresó al Colegio Militar en 1911 como alumno becado y estudió entre 1911-13. En este período, se inclinará por infantería y se destacará en los deportes (fútbol, boxeo y especialmente esgrima, siendo campeón del ejército). Por aquellos años, la influencia prusiana ganaba terreno por sobre la francesa. 

El 13 de diciembre de 1913, Perón obtuvo despacho de subteniente egresando en el orden de merito Nº 43. Su primer destino será el regimiento 12 de infantería en la ciudad de Paraná, Provincia de Entre Ríos. Juan Perón es un oficial corpulento, de 1.80 metros de altura y con una aptitud física notable. En su primera evaluación de desempeño, su jefe de brigada lo cataloga así: “Tengo formado muy buen concepto de este oficial. Es activo, muy trabajador, inteligente, correcto y de muy buen criterio”. Para 1915, ya es teniente. En el mismo año, se termina de configurar la carrera militar con la sanción de la ley 9675 de cuadros y ascensos con mayores exigencias para los ascensos a Capitán y Mayor pidiendo cursos en la Escuela Superior de Guerra. Hacia 1918, conocerá a uno de sus grandes amigos y compañeros de ruta hasta fines de los 40. Hablamos de Bartolomé Descalzo, quien luego del 17 de octubre garantizará la limpieza del acto electoral de febrero de 1946 desde su cargo de Ministro del interior. Su paso por el Arsenal Esteban De Luca, en 1918, será suficiente para que varios historiadores malintencionados y algún que otro novelista, ubiquen a Perón que se encontraba en Santa fe, disparando bajo las órdenes del General Radical Dellepiane, contra los Obreros de los talleres Vacena. Una de las tantas difamaciones.  Entre los años 1919-20, se encuentra en San Cristóbal, Villa Guillermina y varios lugares de Santa Fe. Vuelve a Buenos Aires para incorporarse como instructor en la escuela de Sub oficiales donde comenzará a madurar como oficial. Descalzo, lo calificará como de “condiciones militares descollantes”: ya es teniente primero; su foja de servicios y su evaluación de desempeño, comienza a brillar. Sobresaliente desde 1920 a 1924, aparecen sus primeras publicaciones. 

En 1924 le llega su ascenso a Capitán a pesar de no haber cumplido con uno de los requisitos dispuestos por la citada ley 9675 que requería 1 año de formación en la Escuela Superior de Guerra, hecho que subsanará en 1925 asistiendo al curso abreviado que da inicio en agosto y que consta de 7 materias. Egresa con un promedio de 7.7, que lo habilita para el curso de Estado Mayor, también en la Escuela Superior de Guerra, que inicia en 1926 diplomándose luego de 4 años de estudio. Ya en 1928, se lo recomienda para dar clases de historia militar iniciando su carrera docente. La editorial de la Escuela, le publicara en 1930, “El frente oriental de la guerra mundial 1914-1918”. Son tiempos en que ya cumple funciones en el Estado mayor del Ejército. La crisis del 29 y el mal manejo de los asuntos militares, genera el clima que culminara con el golpe militar de 1930. Perón dirá más tarde que, siendo capitán, se le escapaban los aspectos políticos y que fue juguete del destino. Por estos tiempos, traba relaciones con Franklin Lucero (jefe del ejército de 1949-55), Humberto Sosa Molina, (Ministro de Guerra luego del 17 de octubre y de Defensa luego de sancionada la primera ley de Defensa Nacional en 1949) y también con Juan Pistarini (ministro de obras públicas desde 1943 al 52). Luego del golpe de septiembre del '30, lo nombran secretario privado del ministro de guerra General Francisco Medina. La disputa entre Justo y Uriburu se agrava y Perón no pertenece a ninguno de los dos bandos. Durará en el cargo menos de 2 meses. Hacia 1931, lo encontramos cerca de la frontera con Bolivia de donde volverá a mediados de año, al tiempo que Justo comienza a inclinar la balanza a su favor. La carrera militar de Perón se destraba y, luego de 7 años, obtiene su ascenso a Mayor. Al asumir Justo la presidencia, asume el Ministerio de Guerra el Gral. Manuel Rodríguez, y Perón será su ayudante de campo. Por estos años publicará “Campañas del Alto Perú 1810-1814” y “Apuntes de Historia Militar”; también “La guerra Ruso Japonesa”. Son tiempos en que comienza a reflexionar sobre el vínculo entre Guerra y política. “La nación en armas”, de Colmar Van der Goltz, traducido en la década del 20. La guerra es un hecho social inevitable cuyo desenlace es corto; el período más largo es el anterior, el de la paz, en el que debe prepararse e imaginarse la guerra. La guerra la hacen los Estados y es fundamental fortalecer su rol y pensar en el territorio, en la población, en la industria, en lograr una autonomía que permita sostener el esfuerzo de guerra.  

En sus últimos años de Mayor irá en misión a Chile, principal hipótesis de conflicto de la Argentina. Presenta, por esta época, en el segundo congreso de historia americana, “La idea estratégica y la idea operativa de San Martín en la campaña de Los Andes”. Estando en Chile es ascendido a Teniente Coronel y en 1937, designado también agregado aeronáutico. En el país trasandino se ocupa de conocer el despliegue militar del ejército chileno. La inteligencia de dicho país descubre el hecho, pero ya en 1938 cuando Perón está de regreso en la Argentina y es Eduardo Lonardi (su reemplazo) quien queda envuelto en un escándalo diplomático. En 1938 Perón es nombrado profesor de Operaciones combinadas en la escuela naval pero abandona su cargo tras un altercado con el Almirante Héctor Vernengo Varela quien le guardará rencor toda su vida y será uno de los que impulso la detención de Perón en los días de octubre del 45.  

Retomando su cátedra de Historia Miliar, escribe con el Coronel Rotjner “Operaciones en 1870” sobre la guerra prusiana. En febrero del ‘39 es enviado en misión a Europa en los meses previos a la guerra. Es asignado a la división alpina en el norte de Italia comandada por el General Santovito participando de maniobras de alta montaña.  Hacia mitad de año, es trasladado a Roma donde revista en el regimiento 14 de infantería en Abruzos donde asiste a las grandes maniobras militares previas a la guerra. En junio de 1940, Italia entra en guerra y en septiembre se da la orden a todos los oficiales destinados en Europa de retornar a la Argentina. Luego de varias dificultades, de recorrer España y ver el desastre de la guerra civil, logra volver en enero de 1941. Un informe del Mayor Posco, en base a informes realizados por el ejército italiano, evalúa la misión de Perón como “Sobresaliente”. Por su experiencia en alta montaña en Italia, a su retorno es destinado a Cuyo dónde estrechara relaciones con el General Farrel a cargo del regimiento de cazadores. En enero, estará a cargo de las maniobras militares en Laguna del Desierto. 

Las restricciones externas para conseguir armamento deciden al Gobierno a crear la dirección de fabricaciones militares. También en 1941, se descubren los yacimientos de acero en Palpala. Hay condiciones para una gran transformación. Falta un hombre como Perón para llevarlas adelante. En 1942 asciende a Coronel y vuelve a Buenos Aires a la Inspección de tropas de montaña. A inicios del 43, fallece el General Justo y el sector liberal del ejército pierde terreno. Pedro Pablo Ramírez es el nuevo ministro de guerra y, hacia mayo, se conforma el GOU. Ante la necesidad de sostener la neutralidad en la segunda guerra, el Ejército da el golpe pero, a diferencia de lo sucedido en el ‘30, en que nacionalistas y liberales confluyeron en el golpe y se disputaron el poder después, en el ‘43, el golpe dado el 4 de junio, se transforma en revolución por la impronta de hombres como Perón y Mercante y los principales líderes del GOU que inician el gobierno procurando tomar mandos de tropa al interior del ejercito para luego avanzar sobre el gobierno. 

A partir del 43 la historia se vuelve conocida. El 8 de junio ya renunciado Rawson, bajo la presidencia de Pedro Pablo Ramírez, Farrel asume como Ministro de Guerra y Perón como Secretario en la misma cartera. En octubre, Farrel asume la Vice Presidencia y queda vacante el Ministerio que asume Perón.  Ese mismo mes de octubre, el 27, asume en el olvidado departamento del Trabajo al cual jerarquiza elevándolo al rango de secretaría hacia diciembre de ese mismo año. En enero del 44, Argentina rompe relaciones con el Eje. El gobierno se sacude y las tensiones son ya insostenibles. En febrero, el G.O.U se disuelve. Ramírez lo interpreta como una señal de debilidad e intenta forzar la renuncia de Farrel. Como un Búmeran, todo se volverá en su contra. Ramírez renuncia, Farrel asume la presidencia, y luego de breve disputa, que incluye un alzamiento de Tomas Ducó en Lomas de Zamora, Perón asume el Ministerio de Guerra y el Ministerio de Trabajo en marzo. En julio, la Vice Presidencia. Es sin duda, el hombre fuerte del gobierno y comienza a poner a su gente en cargos clave. 

A pesar de sus muchas ocupaciones, tendrá tiempo para algunas actividades académicas. En junio de 1944, lanza la cátedra de Defensa Nacional en la Universidad de La Plata. Allí deja claro su pensamiento político: le preocupan las cuestiones militares, pero también la falta de cohesión interna para lo cual hay que desarrollar una enorme obra social. La defensa nacional es un problema integral que atañe a todos. Ninguna capacidad o intelecto puede ser ahorrado. En agosto, crea por decreto 23847, el consejo de Pos guerra dependiente de la Vice Presidencia a su cargo. El decreto 14630, de industrias protegidas, busca forjar una alianza con los empresarios nacionales en vistas de la inminente finalización de la guerra que podría frenar el proceso de industrialización. 

Su carrera militar continúa en ascenso. En junio del 44, por decreto 2555, se le otorga la Gran Orden nacional del Merito con el grado de Gran Oficial y en Noviembre, El Cóndor plateado,  distintivo de la especialidad de montaña.  Entre el 9 y el 21 de Agosto, por viaje de Farrel a Paraguay, queda por primera vez a cargo del ejecutivo. 

La presión de Estados Unidos para que Argentina declare la guerra al eje, irá en aumento con la llegada de Braden. La verdadera intención del embajador estadounidense es obturar el ascenso de Perón al poder. Tras la marcha de la constitución y la libertad del 19 de septiembre se precipitan los sucesos que llevarán a su renuncia que, sin embargo, no evitará su detención. Por la mañana del 17 de octubre, con evidente apuro, se redacta el decreto de retiro 25718 con firmas de Farrel y Avalos: 12650 días de servicio simple y 2258 días de abono de campaña. El 17 de Octubre, se produce la movilización popular más importante de la historia Argentina. Mercante, Múgica, Pistarini controlan los regimientos cercanos al área metropolitana. También Filomeno Velazco controla la Policía. Esa noche Perón se dirige al pueblo, dirá que siente tres orgullos: “El de ser soldado, el de ser patriota y el de ser el primer trabajador”.  

Se inicia la campaña electoral. Sin embargo, los enemigos internos intentan una última jugada: un golpe en enero del ‘46, encabezado por Severo Toranzo, quien luego será famoso por intentar matar en dos oportunidades a Perón durante su exilio en Venezuela. Nada de eso resultará. El 24 de febrero de 1946 gana las elecciones con el 54% de los votos. El 29 de mayo de ese mismo año, en el día del Ejército y tan solo a una semana de asumir el cargo, se presenta el proyecto de restituir en el cargo con fecha 17 de octubre del 45 y ascender al grado de General de Brigada al Coronel Perón. El decreto firmado por Farrel, Avalos, Juan Cooke, Pistarini y Humberto Sosa Molina. Entre los considerandos expresa: “La ejecución de ese mandato popular implica el cumplimiento de un deber histórico por parte de los poderes públicos para con el pueblo y el ejercito de la nación, devolviéndole en la plenitud de la jerarquía militar al ciudadano que por darlo todo por la institución primero y por el pueblo después, supo darse como el que más, a la Patria misma”. El 10 de junio, finalmente se hace efectivo. Se lo considera en disponibilidad desde el 17 de octubre y en servicio efectivo desde el 4 de junio. El ascenso a General de Brigada, por su parte, es retroactivo al 1 de enero del 46. 

Durante su presidencia, se fortalecerá la dirección de fabricaciones militares, la marina mercante, la aviación civil y la fuerza aérea creada en 1944. Desde el gobierno, diseña un ministerio de Defensa moderno, que reemplaza el viejo Ministerio de Guerra y sanciona la primera ley de defensa nacional 13248, donde se desarrolla la doctrina de la defensa nacional, lamentablemente reemplazada por Onganía por la doctrina de  Seguridad Nacional que tantos crímenes causó. Promueve la conjuntes a través de la creación del Estado Mayor de Coordinación (hoy, Estado Mayor Conjunto), crea el Consejo nacional de la Defensa (hoy CODENA); promueve la defensa en un plano sudamericano, desactivando de hecho las hipótesis de conflicto con Chile y Brasil. Crea la Escuela Nacional de Guerra, luego EDENA, actualmente FADENA, perteneciente a la UNDEF (Universidad de la Defensa). Nacen, también, las tareas de apoyo a la comunidad. Encontramos al Ejército luchando contra la plaga de la Langosta y en tareas de mantenimiento de infraestructura. La Argentina de Perón nacionaliza los depósitos bancarios, no ingresa ni a la FAO ni al FMI. Además, se duplican los establecimientos fabriles, se multiplica exponencialmente el consumo de gas al igual que la capacidad hidroeléctrica, se crea la marina mercante y Aerolíneas Argentinas, se nacionalizan los ferrocarriles y puertos, se expropia la DINNIE (empresas alemanas y japonesas), se crea la CNEA, se construyen 2000 escuelas primarias y más de 300 secundarias (la mitad de ellas técnicas), por decreto se logra la gratuidad universitaria, el mvoto femenino, SOMISA, se erradica el paludismo y se desploma la mortalidad infantil, se construye el pulqui y se fortalece la industria automotriz en Córdoba. En paralelo, se fortalecen los sindicatos existentes y se crean nuevos, entre ellos la UOM y se termina de configurar la UPCN a la que solicitará su afiliación.  

El 1 de mayo de 1950, en el marco del centenario del paso a la inmortalidad del general San Martín y en una fecha tan especial para los trabajadores, se hace oficial el ascenso a General de División, aunque desde el punto de vista formal, ya se había producido el 31 de diciembre de 1949. En el ‘51, retomando de algún modo la actividad académica o docente, dictará una serie de conferencias luego resumidas en su célebre libro “Conducción Política”. En ese mismo año, alcanza el máximo escalafón: es ascendido a Teniente General. Es, también, momento en que comienzan las conspiraciones. En el ‘53, con firma del General Franklin Lucero a cargo del Ejército, se le otorga el título de oficial de informaciones del ejército con fecha 5 de noviembre de 1953. 

Luego del Golpe, por decreto 2034 del 31 de octubre de 1955, en un tribunal de honor nada honorable, se lo degrada y se le prohíbe utilizar el uniforme. A su retorno, por decreto 5404, del 11 de julio del 73 es extinguida la resolución del tribunal de honor y devuelto su cargo y honor así como la posibilidad de utilizar el uniforme. El mismo con el que fue velado con todos los honores, del cargo, del rango y del pueblo argentino. 

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