El comercio minorista acumula una caída de ventas interanual del 27% en promedio en el primer bimestre - Política y Medios
15-04-2024 - Edición Nº5918

DERRUMBE DEL CONSUMO MASIVO

El comercio minorista acumula una caída de ventas interanual del 27% en promedio en el primer bimestre

Abarca 400.000 pymes, 2,5 millones de trabajadores registrados y los rubros con mayor impacto son Farmacia y Alimentos y bebidas, con desplomes acumulados del 42,4% y 35,2% en forma interanual.

Por Patricio Ballesteros Ledesma.

Las ventas minoristas pymes se retrajeron 25,5% en febrero, a precios constantes, y acumulan un declive del 27% en el primer bimestre del año, frente al mismo periodo del año pasado, según el último informe de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Sin embargo, y luego del inédito derrumbe del primer mes del año, en la comparación intermensual, bajaron un 7,4%.

Desde muchos comercios se señaló a febrero como un mes para el olvido, con días consecutivos donde no se registraron ventas, aseguraron desde la cámara empresaria. Las familias dejaron visibles todos sus problemas económicos y en los hogares hubo desahorro (los gastos fueron mayores que los ingresos) para llegar a fin de mes. Asimismo, las vacaciones se llevaron el dinero excedente.

El índice de ventas minoristas que elabora la entidad registra a octubre del 2023 como el inicio de la ahora pronunciada pendiente, que marcó una baja del -0,7% en ese mes, -2,9% al siguiente y -13,7% en el último mes del año. Desde mayo de 2022 se registraron caídas mensuales consecutivas, sin pasar nunca del 4%, y sólo en dos meses hubo crecimiento de las ventas.

Tras la devaluación del peso de diciembre pasado implementada por el gobierno entrante, que significó una brutal licuación de ingresos, combinada con una profundización de la recesión y en el contexto del período de vacaciones estival, no sólo hubo caída de la producción sino una retracción de la actividad comercial en todas las áreas.

“Se registraron algunos problemas para conseguir mercadería por demoras en las entregas. Por falta de liquidez, desde los negocios se hicieron más pedidos de lo habitual a sus proveedores, pero por bajos montos. Los proveedores consultados señalaron que las dificultades en los suministros vinieron por este motivo y no por especulación, ya que en materia de precios febrero tuvo menos incertidumbre que noviembre, diciembre y enero”, aclararon desde la CAME.

Para tomar dimensión de cuál es el universo implicado en el análisis, esta organización empresaria nacional nuclea a 1.491 entidades donde se agrupan más de 400.000 pymes, que dan trabajo a más de 2.500.000 trabajadores registrados. La entidad tiene una representación federal en todos los rubros productivos de la Argentina, como industria y parques industriales, comercio y servicios, turismo, economías regionales y construcción.

En el análisis por rubro, seis de los siete sectores evaluados tuvieron descensos, en comparación con el mismo período del año anterior. La mayor retracción anual se detectó en Perfumerías (-40,9%) y el único incremento estuvo en Textil e indumentaria (+3,5%), de acuerdo con el índice elaborado en base al relevamiento mensual entre 1.350 comercios minoristas del país, realizado del 26 de febrero al 1 de marzo.

Mientras que desde Economía se festeja la baja de la inflación en febrero con respecto a enero, los números no muestran eso sino más bien una desaceleración de la suba desde un índice muy alto, que a esta altura se considera como el mayor mensual y acumulado a escala global.

Entonces, mientras el mercado acomoda sus precios relativos a lo que le resulta conveniente, y con consumidores con su poder de compra diezmado, la retracción de las ventas no hace otra cosa que demostrar el éxito de esta estrategia planificada, en la que la economía no crece, no se realizan inversiones productivas nuevas y peligran miles de puestos de trabajo por la estanflación.

Con una retracción en el uso de la capacidad instalada en las industrias, que en algunos casos no registra antecedentes recientes de tan bajo desempeño, y empresas que disminuyen su producción y suspenden a personal en varios rubros, los sectores oligopólicos y los llamados formadores de precios ajustan por valores y no por cantidades, y de ese modo inexorablemente cae el volumen de operaciones y la actividad en general.

Esta situación de plaza seca no sólo complica a los que tienen ingresos fijos sin ajuste por inflación, que vienen perdiendo su poder adquisitivo desde hace meses o años, también afecta a las pymes que dependen de las ventas diarias para hacer caja y no tienen la posibilidad de trasladar los constantes aumentos de costos a su precios finales sin perder clientela. 

La preocupación del sector se asemeja a la generada tras la pandemia, y antes durante la segunda mitad del mandato de Mauricio Macri, por eso es que cada vez más se escuchan testimonios de comerciantes y empresarios pymes que ven peligrar la supervivencia de sus negocios en el corto plazo. No todas las crisis son oportunidades, y aún así las oportunidades son para pocos en un país empobrecido.

Esta generalizada caída interanual de las ventas minoristas de las pymes en febrero tiene nuevamente a dos rubros vitales como los que más recibieron el impacto, Farmacia (-39%) y Alimentos y bebidas (-33,3%), ya que tienen una estrecha relación con la pérdida de poder adquisitivo y el congelamiento de los ingresos de la mayoría de los trabajadores activos, los jubilados y pensionados.

La baja en ambos sectores es más profunda en el promedio ponderado acumulado en el primer bimestre, ya que en Farmacia cayó el 42,4% y el 35,2% en Alimentos y bebidas. “Las ventas bajan y bajan por la suba de precios, la gente lleva los medicamentos imprescindibles y aunque otros sean necesarios los dejan”, comentan desde una farmacia santafesina como un síntoma.

Las ventas se desplomaron en febrero el 39% interanual a precios constantes y llevan una baja de 42,4% en los primeros dos meses de 2024, con relación al mismo periodo del año pasado. En el contraste intermensual, descendieron un 8,8%. Para algunos empresarios consultados, dicen en CAME, “la caída fue inédita porque hacía tiempo que no se daba en esas dimensiones. No hubo faltantes de productos, pero los comercios repusieron lo necesario y eso también limitó el stock”.

En el rubro Alimentos y bebidas la situación no es mejor. Las ventas bajaron el 33,3% interanual en febrero a precios constantes y acumulan una caída del 35,2% en los primeros dos meses de 2024 frente al mismo período del año pasado. En la comparación intermensual, sin embargo, bajaron un 7,6%.

Los consumidores buscan ofertas y productos de segunda y terceras marcas para abaratar el carrito. En los comercios consultados por la entidad expresaron que, como estrategia para controlar los gastos, se notaron compras con más frecuencia, pero en menores cantidades.

“El ramo más afectado fue el de las bebidas, con fuertes subas de precios en los últimos meses, donde el consumidor se privó especialmente de gaseosas, jugos y aguas, especialmente en primeras marcas. Otro alimento que tuvo más sustitución de lo habitual fue la carne, aunque cuando aparecían ofertas se agotaban”, concluyen.

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