El gobierno en retirada aguarda a Milei para reconfigurarse como oposición - Política y Medios
14-07-2024 - Edición Nº6008

ENTRETELONES DE CASA ROSADA

El gobierno en retirada aguarda a Milei para reconfigurarse como oposición

Alberto Fernández volvió a su despacho con el objetivo de culminar la mudanza de sus pertenencias. Estuvo allí algunas horas, y al caer la tarde se oyó al helicóptero oficial levantando vuelo para trasladarlo a la Residencia de Olivos, lugar donde se inicia una fase de refacciones y reacomodamientos antes de la llegada de Javier Milei.

Por: Juan Pablo Peralta- DESDE CASA ROSADA

 

La pasividad en Casa Rosada empezó a retroceder fuertemente estas últimas semanas en el contexto del proceso de transición. El Boletín Oficial fue anunciando en tandas las renuncias de todos los funcionarios del terminal gobierno del Frente de Todos, que culmina su mandato entre pases de factura, críticas cruzadas y el inicio de lo que en los pasillos de la sede del PEN describen como el comienzo de “la resistencia”.

Vale decir, que también hay alguna autocrítica vedada, como la que esbozó a P&M un dirigente que tuvo oficina en Balcarce 50 estos cuatro años: “Ahora tenemos que llamarnos a silencio un tiempo, nos vamos con 45 por ciento de pobreza ¿qué podemos decir? preguntó con cara de resignación este político de carrera.

El martes, Alberto Fernández volvió a su despacho con el objetivo de culminar la mudanza de sus pertenencias. Estuvo allí algunas horas, y al caer la tarde se oyó al helicóptero oficial levantando vuelo para trasladarlo a la Residencia de Olivos, lugar donde se inicia una fase de refacciones y reacomodamientos antes de la llegada de Javier Milei, que será con varios integrantes de su entorno, quienes se alojarán en la Quinta con el fin de llevar el día a día de la gobernanza que comienza.

Esa misma jornada, el jefe de Estado en funciones hasta el domingo 10 de diciembre, recibió la novedad de otra denuncia en su contra por poner en duda los datos de la pobreza que mide el INDEC, un organismo bajo su égida y que administra Marco Lavagna, hombre del massismo, que dicho sea de paso, seguirá al frente del ente por decisión del líder libertario que continúa diagramando su plan de gestión.

La causa judicial que presentó la abogada cercana a Cristina Kirchner, Valeria Laura Carreras, es por abuso e incumplimiento de autoridad y violación de los deberes de funcionario público, con el agregado del pedido de una medida cautelar para que se impida la salida del país de Alberto Fernández, quien tiene programado estar unos días en el departamento de Puerto Madero, que en teoría es propiedad de su amigo José Albistur, y luego viajar a España donde está su familia. El juez federal Daniel Rafecas es quien receptó la demanda, que difícilmente avance, ya que el magistrado es muy cercano al futuro ex presidente, que intentó promoverlo como procurador General de la Nación, pero que no obtuvo apoyo del ala cristinista en el Senado.

Hay que recordar que Alberto F. se va con varias causas: Malversación de fondos y peculado; administración fraudulenta, otra demanda por firmar el decreto de designación de la jueza Ana María Figueroa, que ya había quedado cesante por la CSJN. Asimismo, por paralizar obras públicas a fin de hacer campaña junto a Gabriel Katopodis; emisión descontrolada, debido al uso ilegítimo de la pauta oficial; avanzar contra la Corte Suprema; amenazas contra el fiscal Diego Luciani, y por el no pago de la coparticipación a la CABA.

La maratón judicial se extiende a procesos por lo ocurrido en el velatorio de Diego Maradona en Casa de Gobierno; el Vacunatorio VIP, y tras la aprobación de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), el titular del Ejecutivo fue denunciado penalmente en Córdoba por violencia de género.

Con este panorama, Fernández salió a aclarar que no se va a quedar a vivir en la península ibérica, sino que estará un tiempo dando clases como profesor del Máster en Asesoramiento de Imagen y Consultoría Política en la Universidad Camilo José Cela, de Madrid.

A mitad de semana, con pocas horas por delante como presidente, Alberto F. encabezó un brindis de despedida con los trabajadores de la Rosada. Por la lluvia, lo que iba a realizarse -como en otras ocasiones- en el Patio de las Palmeras, se tuvo que hacer en el denominado Salón Belgrano, que da al ingreso del simbólico arco de Balcarce 50. El lugar donde fue velado Néstor Kirchner y el diez de la selección nacional campeona del mundo en el ’86.

La planta baja y las galerías internas del primer y segundo piso de la sede del PEN estaban colmadas de empleados que sostenían copas de plástico con sidra, el champagne quedó ´´unicamente para los altos funcionarios. Con ese marco, Fernández ensayó una apología de su gestión que generó muchas polémicas. Entre otras cosas señaló: "La verdad es que me voy con la tranquilidad de haber puesto todo lo que tenía que poner para ayudar en este tiempo. Me voy con la tranquilidad de que estamos dejando un país que está funcionando".

Al final, mirando a los afiliados de UPCN (Unión del Personal Civil de la Nación) manifestó: "Me voy con la tranquilidad de haber recompuesto el salario de los trabajadores estatales, aunque tengo un enorme pesar de no haber podido resolver el problema de la pobreza", reconoció. La frase de cierre retomó el espíritu con el que siempre busca despegarse de las causas por corrupción que tiene CFK: "Me voy por la misma puerta que entré, con el mismo auto con el que entré, y me voy a la misma casa de donde salí".

El único periodista al que saludó fue al histórico decano de la Casa Rosada hace casi 76 años, el estimado "Tano" Roberto Di Sandro. “Que estés bien”, le dijo apurando el paso para procurar esquivar los saludos. Cuando los acreditados intentaron dialogar con él les dijo “no hablo con los periodistas ahora”. En cuatro años este presidente no dio una sola conferencia de prensa abierta a la prensa que trabaja en Gobierno. Otro colega le recordó su lejanía con quienes desarrollamos la actividad todos los días en Rosada. Acto seguido, AF se enojó y respondió de mal modo: “Di como cuarenta entrevistas hermano ¿o no te enteraste?”, refiriéndose a los reportajes que concedió a medios afines y cronistas que tienen relación o amistad con él.

Sin solución de continuidad, bajó de manera violenta con su mano el brazo -y el grabador- de uno de los movileros radiales que quiso preguntarle sobre el insólito balance que había expuesto. Custodiado, huyó hacia uno de los ascensores que conducen hacia el ala norte del palacio gubernamental. De todos modos, su adiós definitivo será mediante una cadena nacional en la que volverá a la idea de sus asesores, referir un pretendido “legado que deja Alberto”.

En la jornada anterior al fin de semana largo, el mandatario cerró su última actividad como presidente en Río de Janeiro, adonde viajó acompañado de una numerosa comitiva con el propósito de participar de la cumbre del MerCoSur en la que se sumó a Bolivia en el bloque regional, y donde quedó pendiente el acuerdo con la Unión Europea porque no hubo consenso, especialmente por las diferencias que planteó la administración local a horas de dejar el poder.

Por su parte, Sergio Massa, casi salido de escena, publicó una suerte de inventario de gestión al que bautizó “Memoria de Economía 2023”. Al ex ministro y candidato se lo vio poco por Hacienda, y en una de esas visitas -cuando bajó el vidrio de su camioneta de alta gama- expresó que tenía ofertas para trabajar en el exterior y que las estaba estudiando. 

Más allá de lo que contó, las respuestas a todas las consultas que se le pudieran hacer estaban dibujadas en su semblante. De hecho, un cronista que lo esperó a la salida, quiso arrimarle el micrófono para que hiciera alguna última declaración. Con media sonrisa y las manos -a manera de rezo- pidió piedad con un simple “ya está, ya está” y se retiró.

La organización del traspaso de mando, tanto en el Parlamento como en Casa Rosada, tuvo cientos de cambios. Lo definitivo se verá cuando se desarrolle. En lo que concierne a la labor de la prensa nacional y extranjera también se presenta con el mismo escenario. A última hora del jueves, el periodismo con puesto fijo en la sala de periodistas del primer piso de Gobierno recibía -en tándem- las cintas credenciales que les permitirán cubrir la llegada de Milei por la explanada de Rivadavia (que da al Salón de los Bustos), para ser recibido por el jefe de la Casa Militar y un edecán. Luego recibirá a las delegaciones extranjeras, y por la tarde tomará juramento a sus ministros en el histórico Salón Blanco.

El nuevo vocero presidencial, Manuel Adorni, que fue presentado a los acreditados por la portavoz saliente, Gabriela Cerruti, afirmó "que en principio" el flamante mandatario estará la mayor cantidad de tiempo en Olivos, pero que tanto él, como la Jefatura de Gabinete –a cargo de Nicolás Posse- y el Ministerio de Interior capitaneado por Guillermo Francos, estarán activos en la sede del Poder Ejecutivo Nacional.

A modo informativo, Adorni adelantó que luego de que Milei hable -una vez asumido- y dé los principales lineamientos de lo que recibe y de lo que se viene, el lunes a primera hora, él será el encargado de dar una conferencia de prensa donde se ampliarán los temas. Una práctica que el flamante vocero aseguró que ejecutará todos los días de la semana.

Lo que graficó el final del gobierno que se va fue la serie de despedidas diversificadas que se sucedieron el mismo miércoles. En la de Fernández no hubo ningún ministro. El jefe de todos ellos, Agustín Rossi, brindó con su gente apartado de todo y de todos. “La Remisería” -como se bautizó en este período a la oficina de la cartera de Interior- hizo lo suyo con Eduardo “Wado” de Pedro y la dotación kirchnerista que lo acompañó estos cuatro años.

La administración entrante muestra una melange inesperada que se fue conformando en el Hotel Libertador desde el día posterior al triunfo de La Libertad Avanza.

En esa mezcla hay libertarios, pero también muchos peronistas de todas las vertientes, incluso de la que se marcha. Igualmente se conjugan macristas, radicales y dirigentes que han pasado por muchas fuerzas y partidos, siempre sobreviviendo a todos los tembladerales que proponen las diversas coyunturas locales, siempre circulares.

Una amalgama de pragmatismo, improvisación y necesidad de sostener la gobernabilidad, es lo que se huele a estas horas en los muros del palacio rosado, que irá marcando una agenda acelerada de variantes en todos los órdenes. Algo que las urnas expresaron el último 19 de noviembre en favor de un cambio, pero que tendrá su resolución en los hechos objetivos, que por ahora se deducen indescifrables y desconocidos.

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:

NEWSLETTER

Suscribite a nuestro boletín de noticias