La campaña en curso dará una producción 70% mayor que la anterior y duplicará las exportaciones de granos - Política y Medios
20-06-2024 - Edición Nº5984

PROYECCIONES AGRÍCOLAS

La campaña en curso dará una producción 70% mayor que la anterior y duplicará las exportaciones de granos

Con el suministro estatal de fertilizantes para los 77.000 pequeños productores y la libre disponibilidad del 25% de las divisas para las sojeras, desde la Bolsa de Comercio de Rosario estiman que el ciclo 2023/24 llegará a 136 millones de toneladas y las ventas externas ingresarán US$34.300 millones.

Por Patricio Ballesteros Ledesma

 

Tras el desastre que significó la prolongada sequía, que resultó en una de las peores cosechas del último siglo, grandes pérdidas para los productores, contracción económica, caída de las reservas de divisas y de la recaudación impositiva, el campo se encamina a recuperar el tiempo perdido con inversión propia y el apoyo estatal.

En un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario publicado este martes se estima que la producción de granos para el actual ciclo agrícola supere las 136,3 millones de toneladas, lo que implica una suba interanual del 70%. 

A través de su Dirección de Informes y Estudios Económicos, la entidad rosarina emitió la primera de las proyecciones nacionales sobre la campaña 2023/24, que indica que la producción recuperará más de 50 millones de toneladas, con exportaciones de granos que se duplicarían con respecto al ciclo anterior.

El salto más importante se verá en la soja, que viene de tener su peor campaña del siglo, con un crecimiento interanual del 138,8%, ya que pasaría de 20 Mt este año a 47,8 Mt en el próximo. Y como para estimular a la pronta liquidación de las divisas, el Gobierno ayer publicó en el Boletín Oficial el nuevo dólar soja con un 25% de libre disponibilidad de los dólares producto de las exportaciones, en lugar de una cotización diferencial como en las anteriores ediciones del Programa de Incremento Exportador.

La producción total del país seguirá siendo liderada por el maíz, el principal cultivo de la Argentina en volumen, con 56 Mt y un incremento interanual del 64,6%. En tercer lugar aparece el trigo con 15,6 Mt (+35,7% ia).

Está claro que por tratarse de estimaciones, aclaran desde la BCR, las cifras podrán sufrir ajustes a lo largo de las próximas semanas, en función de cuanto se cumplan las previsiones meteorológicas y se materialicen las intenciones de siembra de los productores. Por ejemplo, la entidad emitió otro informe en el que precisó que si bien el último fin de semana llovió más de lo esperado, la llegada de El Niño aún es una incógnita y la sequía continúa dejando su marca.

Por el lado de los cultivos de invierno, la falta de precipitaciones en junio tuvo un impacto negativo en la superficie sembrada. En el caso del trigo, el área implantada se ubicaría en 5,4 millones de hectáreas, 500 mil hectáreas menos de lo que se había sembrado en la campaña anterior.

Pese a las malas condiciones que se tienen como punto de partida en la actual campaña, los rindes serían considerablemente superiores a los de la campaña pasada, según la Guía Estratégica para el Agro, ya que en términos generales las reservas de agua útil en los suelos son mejores a las del año previo (exceptuando la franja oeste), lo que permite que los cultivos se desarrollen en mejores condiciones.

En relación con los cultivos de verano, el escenario es todavía incierto. La sequía en el oeste de Argentina es alarmante, lo que profundiza la problemática de falta de reservas a menos de un mes de la siembra maicera. Sin embargo, un nuevo fortalecimiento del fenómeno El Niño incrementa las probabilidades de contar con lluvias por encima de lo normal durante la campaña gruesa.

Otro factor que genera incertidumbre es el reciente aumento del precio de los fertilizantes, que eleva los costos de siembra. Por el momento, y de manera preliminar, se proyecta que el área sembrada con maíz y con soja se ubique en 8,7 y 16,1 millones de hectáreas, respectivamente, ambas aumentando cerca del 1% interanual. 

Por eso el Gobierno anunció el Programa de Aporte de Nutrientes 2023 para la fertilización y rápidamente salió a ofrecer US$30 millones para la financiación de la compra de hasta 5 toneladas de urea granulada destinada a más de 77.000 pequeños productores de trigo y maíz que hayan sembrado hasta 150 hectáreas en zonas declaradas de emergencia en la campaña anterior..  

En lo que respecta a la demanda de los principales granos, la mayor producción hace prever que el uso como semilla y consumo en chacra se incremente en un 12% en la nueva campaña, alcanzando 20,9 Mt. Este aumento en el uso directo en la agricultura nacional es una señal positiva para el sector, ya que refleja la confianza de los productores en la calidad y disponibilidad de la cosecha.

El uso industrial crecería un 27%por la mayor industrialización de soja en la nueva campaña y un leve aumento en el crushing de girasol. En el ciclo actual, el procesamiento de soja se vio muy disminuido por la sequía y ni siquiera la importación temporaria récord de porotos pudo salvar a la industria aceitera de caer a la menor elaboración en 20 años. 

En base a las primeras proyecciones de producción para el nuevo ciclo se prevé una recuperación de la industrialización superior al 40% interanual y alcanzar 38,7 Mt procesadas. Por el lado del girasol, se prevé que el crush crezca algo más de un 6% y llegue a 3,8 Mt. 

Estos datos indican una recuperación significativa en la capacidad de procesamiento de oleaginosas, lo que podría tener un impacto positivo en la industria y la exportación, destacan desde la entidad bursátil. En cuanto a los cereales, la industrialización de trigo y cebada se proyecta en niveles muy similares a los de la actual campaña, con 6,1 Mt del primero destinadas a la molinería e industria de balanceados y 1,2 Mt de la segunda para la producción de malta. 

Estos números sugieren una estabilidad en la demanda de ambos cereales, lo que es fundamental para mantener la cadena de suministro de alimentos y bebidas. De todas maneras, entre los usos de los granos en la campaña en curso, la exportación sería el rubro que más crecería respecto a esta. 

Se estima que el envío al exterior de granos se duplique en el próximo ciclo de la mano de la recuperación de la producción, con un total proyectado de 63,6 Mt. Entre los granos más destacados se ubica el maíz, con una proyección de 40 Mt (+100% i.a.), que representa más del 60% del total a exportar en el nuevo ciclo. 

Si a esto se suman los embarques proyectados de aceites y subproductos para la próxima campaña, el despacho total al exterior entre los principales complejos cerealeros y oleaginosos alcanzaría casi 100 Mt, registrando un incremento de más del 75% entre campañas y quedando apenas por detrás del máximo de más de 104,1 Mt de la campaña 2018/19. 

Esto refuerza la posición de Argentina como uno de los principales actores en el mercado global de alimentos y productos agrícolas. En relación al valor de las exportaciones para el ciclo en curso, a los precios vigentes dejaría un ingreso de divisas de US$34.300 millones. Ese monto es casi US$10.000 millones más que el ciclo anterior y marca el tercer mejor desempeño, detrás de las campañas 2020/21 y 2021/22. 

Si bien los precios promedio proyectados para el próximo ciclo se anticipan algo por debajo de los actuales, el aumento en volumen más que compensa esa caída en valores. Esta perspectiva de ingresos adicionales representa una inyección de capital significativa en la economía y augura un panorama productivo más alentador para el próximo año.

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