En Casa Rosada crece la tensión ante la necesidad de definiciones electorales - Política y Medios
26-02-2024 - Edición Nº5869

ENTRETELONES DE CASA ROSADA

En Casa Rosada crece la tensión ante la necesidad de definiciones electorales

Bajo el manto de un apacible ordenamiento institucional, se esconde una preocupante escalada de presiones que recaen sobre el peronismo en su conjunto, que en este marco podría llegar a quedar tercero en las elecciones nacionales.

Por: Juan Pablo Peralta - DESDE CASA ROSADA

 

Cuando muchos daban por fenecida a esa porción mínima del Frente de Todos, denominada “albertismo”, el Presidente abrió la Caja de Pandora antikirchnerista y sacó a relucir a sus delfines contra el dedo elector de Cristina Kirchner.

Nadie esperaba que, Daniel Scioli, el embajador argentino en Brasil-que en rigor de verdad parece el de Brasil en Argentina debido es que está en campaña en estos pagos- se iba a aferrar tanto al posicionamiento de Casa Rosada que tiene la finalidad de procurar imponer una interna al Instituto Patria y al principal despacho del Senado de la Nación.

En los bunkers cristinistas, el desprecio hacia Fernández es incalificable. Un dirigente oficialista que ya no pisa más Balcarce 50, hizo catarsis haciendo una analogía entre el enojo de su jefa política con el que -allá por 2007- tuvo Raúl Alfonsín con Elisa Carrió cuando dijo que era “enemiga de la Unión Cívica Radical. De lo peor que se pueda pedir en cuanto a enemigo, porque es hipócrita. Se hace la que nos quiere. Y va pasando la ambulancia por todo el Comité para ver si consigue un radical que la apoye”.

Para él, Alberto Fernández hace lo mismo: “Se hace el kirchnerista, dice que fundó el espacio con Néstor y cree que con tres soldaditos que eran nuestros nos va a llevar puestos”.  Este político oficialista es uno de los que no descarta que tenga que ser Axel Kicillof el que deba jugar a nivel nacional si las cosas se complican demasiado.

La sede del Poder Ejecutivo, que ha quedado convertida en el campo de batalla frentetodista, muestra a un jefe de Estado que opera contra CFK y Sergio Massa mientras, entre otras cosas, comparte almuerzos familiares con actores como Juan Diego Botto, bajo un operativo de seguridad digno de una bilateral con algún alto dignatario internacional. Los "wadistas" del ministerio del Interior, observan todo absortos desde sus oficinas, donde la concurrencia crece a medida que Eduardo de Pedro lleva adelante una campaña solapada, y sin lanzarse oficialmente hasta que hablen las encuestas.   

El lunes, después de ese agasajo a los parientes del artista Fernando Botto (desaparecido por la dictadura militar en 1977), acompañado de su pareja Fabiola Yáñez y su hijo Francisco, Fernández recibió a su único ladero en el equipo económico, Miguel Ángel Pesce (Presidente del Banco Central), quien al retirarse permitió que los periodistas acreditados se acercaran a consultarlo, sin embargo, el funcionario sólo respondió a todo con un cerrado y reiterativo “no puedo, no puedo”. De ese modo, quedó claro que, sobre temas económicos, sólo habla Massa y nadie más.

La estrategia del titular del Ejecutivo, dirigida a molestar a su vice, prosiguió el martes cuando en una presentación de la Mesa Nacional de Integridad y Transparencia, apuntó otra vez a la gestión de su mentora. “Nosotros no enriquecimos a nuestras familias, no somos amigos de empresarios y no les entregamos obras a nuestros amigos”, expresó el Mandatario, que redireccionando sus cañones a la misma destinataria, remató contando que el dueño de un laboratorio le dijo que su gobierno “fue el único que no le pidió plata”. En la mecánica costumbrista de la portavocería, inmediatamente se salió a decir que el mensaje, en realidad, era para Mauricio Macri.

A mitad de semana, Fernández encabezó un seminario sobre infraestructura regional, en el que volvió a defender su gestión y a invitar a los argentinos a soñar con él para cambiar el mundo, parafraseando al fallecido dirigente peronista, Antonio Cafiero. A las 16 hs, en el Salón Pueblos Originarios lo aguardaba la prensa acreditada en Gobierno que había sido invitada a participar de un brindis por el Día del Periodista.

La espera se extendió por casi dos horas, y ante el aviso de que nos retiraríamos del lugar, porque lo que estaba pasando era algo inédito que no ocurrió con ningún otro presidente, bajó la vocera Cerruti acompañada de su segunda Roxana Barone, para anunciar juntas, siempre con cara de pocos amigos, que a Fernández le había surgido un compromiso de último momento y que el evento se podía reprogramar.

Ante la insistencia por saber cuál era la obligación que llevó al Presidente a desconsiderar así al periodismo, del que un día antes había dicho que abusa de la libertad de expresión, se informó que en la Casa estaba Massa.

El clima se espesó y no quedó otra que esperar la salida del “superministro” por el Salón de los Bustos, e intentar sacarle alguna frase. Tarea muy difícil desde que el vidrio que separa ese espacio con el Patio de las Palmeras impide la libre circulación de los acreditados por su lugar de trabajo. Dos horas y media duró el cónclave y no hubo una sola palabra de parte del jefe de Hacienda. Nada más quedó un lejano saludo del tigrense cuando encaró hacia la salida por la explanada que da a Rivadavia.

De repente, se vio movimiento del personal de custodia en el primer piso, y por una puerta del costado que da acceso a la Sala de Periodistas entró Cerruti seguida por el propio Fernández, que se sentó en la punta de un escritorio con el rostro bastante fatigoso. “Tengo mucho sueño”, le contestó a nuestro decano, Roberto “Tano” Di Sandro, cuando debido a esa lividez le preguntó si se encontraba bien.

Al terminar una breve disculpa, y sin copas de por medio, el Mandatario hizo un saludo de compromiso y aseguró que la entrevista repentina con el ministro de Economía fue únicamente para hablar del viaje a China, de Ganancias, y de las negociaciones con el FMI.

De todos modos, fue imposible negar que se habló de política electoral y de la disputa con respecto a la posición que Fernández sostiene -a rajatabla- con respecto a no ceder a la idea del candidato de consenso que promueven los cristinistas, y ahora también, gobernadores y varios sindicalistas peronistas.

El líder del Frente Renovador -fuerza que este sábado tiene su congreso para definir cómo va a encarar lo que viene- le expuso al Presidente los peligros de complicar el ordenamiento interno del FdT, especialmente en materia de la ayuda que se espera del Fondo, siempre a cambio de garantías en cuanto a la gobernabilidad.

También dejó abierta la puerta a una posible salida suya del cargo si es que no hay una lista de unidad. Aunque la titular de la Cámara baja, Cecilia Moreau (FR) reiteró que no descarta esa posibilidad, desde Hacienda se salió a desmentir el rumor que proviene de las entrañas del mismo massismo.    

En on y off, los albertistas repiten el mantra que explicita que si hubiera un nombre que garantice ser competitivo en los comicios no haría falta resolver las diferencias en una PASO, pero como Cristina se bajó y no hay ningún otro que la reemplace, el tema se debe dirimir como estipula la ley.

Con picardía y negando a Massa, el jefe de Gabinete Agustín Rossi, se preguntó en una radio oficialista: "¿Quién es el candidato único, el amigo invisible?", y siguió arguyendo que esa propuesta achica las posibilidades del peronismo, algo que él ve en las encuestas que lee, aseguró.

En la localidad bonaerense de Pilar, al mediodía del jueves, el presidente Fernández encabezó un acto por la primera exportación de la nueva planta de Whirlpool. Allí expresó que “el objetivo es industrializar la Argentina” que no nació para ser el granero del mundo, y reiteró la apología a su administración, a la vez que subrayó que es consciente de lo que falta, pidiendo -de cara a las elecciones- que “no retrocedamos”.  

Luego de tres semanas sin conferencias de la portavoz Gabriela Cerruti, la funcionaria volvió al ruedo con el ímpetu que la caracteriza. Como es de rutina, comenzó su alocución arrojando datos que el Gobierno considera positivos. En la rueda de consultas se negó a hablar de temas electorales vinculados al FdT, pero sí lo hizo sobre Juntos por el Cambio, del que declaró -que a su entender- es “lo único que se está por quebrar”.

Volvió sobre las acusaciones que hizo Fernández en relación a periodistas que, según él, reciben plata para decir lo que dicen, y a pesar de que el jefe de Estado solamente habla con medios afines y no da ruedas de prensa públicas en la sede de Gobierno, la exdiputada puntualizó que el Presidente “da las entrevistas que le parece oportuno dar. Debe haber pocos presidentes que hablen tanto con la prensa como lo hizo éste”.

Consultada por Política&Medios sobre si se repetiría la exigencia presidencial a sus funcionarios -en la previa a las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias de 2021- cuando impuso que dejaran sus cargos si iban a ser candidatos, Cerruti, después de una perífrasis que no quedó clara, terminó reconociendo con rodeos que ni Scioli, Rossi, ni Victoria Tolosa Paz (precandidata a gobernadora de la Provincia de Buenos Aires) van a dejar sus puestos y seguirán en campaña, porque explicó que es algo que ocurre en todos los gobiernos.

 

Junto al ministro de Defensa, Jorge Taiana, el titular del Poder Ejecutivo fue el viernes a la reapertura de la Fábrica Militar de Pólvoras y Explosivos (FANAZUL) en el municipio bonaerense de Azul. En ese contexto, reiteró sus críticas a las políticas de su antecesor, Mauricio Macri. Hizo a la vez, una ferviente defensa del Estado y expuso que “el país no puede quedar sometido a las reglas del mercado”. Luego siguió una agenda protocolar en la que recibió a la Ministra de Estado y Presidencia de Portugal, Mariana Vieira Da Silva y a parlamentarios mexicanos.

Bajo el manto de un apacible ordenamiento institucional, se esconde una preocupante escalada de presiones que recaen sobre el peronismo en su conjunto, que en este marco podría llegar a quedar tercero en las elecciones nacionales.

En Rosada dicen que “los gobernadores están ganando en sus provincias y no quieren tener quilombos”. No obstante, firmaron un documento unificador que fue cuestionado por la cofradía albertista. Sobre las ambiciones del actual ministro de Economía, en las galerías del palacio gubernamental opinan que “Sergio es inexpugnable”.

En las próximas dos semanas correrá mucha agua bajo el puente, y según advirtió un veterano operador del justicialismo que recorre hace décadas los pasillos del Poder: “Con el carro andando, los zapallos se acomodan solos”.       

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