Alberto reaviva la reelección pensando en su rol post elecciones 2023 - Política y Medios
27/01/2023 - Edición Nº5474

ENTRETELONES DE CASA ROSADA

Alberto reaviva la reelección pensando en su rol post elecciones 2023

El jefe de Estado lucha -con lo poco que le queda- para no ser considerado un ex mandatario antes de tiempo.

Por: Juan Pablo Peralta- DESDE CASA ROSADA

 

Quienes conocen a Alberto Fernández afirman que si hay un espejo en el que el Presidente detesta verse reflejado, es en el de Mauricio Macri. En primer lugar, por no tener chances de ser reelecto, y segundo, por terminar su mandato dejando una inflación que va a doblar a la de su antecesor, al igual que otros índices como el de la pobreza y la indigencia.

Es por eso que el jefe de Estado lucha -con lo poco que le queda- para no ser considerado un ex mandatario antes de tiempo. Más allá de eso, siempre hay vasos comunicantes en el mundillo político. El pequeño grupo de confianza que rodea al actual Presidente recuerda como al fundador del PRO se le intentó imponer (el ya casi olvidado) “Plan V”. Una fórmula presidencial de Cambiemos que estaría encabezada por María Eugenia Vidal, con el propósito de sostener la continuidad de esa alianza. 

Una estrategia larretista -que el ex titular del Ejecutivo no olvida- y que logró desactivar, pese a las encuestas negativas que lo condenaban al retito, imponiendo a Miguel Angel Pichetto como su segundo y saliendo a jugar por otro período propio.

El punto que genera más atractivo en el entorno albertista es la táctica que utilizó Macri posteriormente a haber sido derrotado por 15 puntos en las PASO. El tandilense se impuso mover el tablero junto al ex alfil del kirchnerismo en el Senado recorriendo diversos puntos del país, en una maratón que dio como resultado una remontada de 10 puntos en las generales que se disputaron dos meses y 16 días después. Y que, aunque no le alcanzaron para imponerse, lo reposicionaron como líder de su espacio hasta el día de hoy.

Quien más sufre esa maniobra en Juntos por el Cambio, es el alcalde de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que no deja de temer una estocada de su ex socio. Sea camino al Sillón de Rivadavia -o en caso de obtenerlo- a la hora de gobernar. Eso que en política ya algunos denominan el “Síndrome Alberto”.

Con Cristina Kirchner en el medio, sumada la crisis económica que atraviesa el país -y que a la vez está en manos de Sergio Massa- lejos se está de la posibilidad de recuperar algo de imagen a favor de Fernández en su último año de gestión. La única batalla contra su mentora en la que logró imponerse, fue la de sostener las primarias, evitando así, la dedocracia directa de la jefa política del Frente de Todos. 

Aunque sus colaboradores lo nieguen y digan que nada más se trata de espantar las malas noticias de "los agoreros de siempre", Alberto F. comenzó a emitir breves spots -en modo campaña- a través de sus redes sociales. Mensajes, que según dijo una de sus más fieles asesoras, "salieron relindos y nada tienen que ver con una reelección".  

En el horizonte de sucesos, y ante el potencial cuadro de derrota que se advierte en el peronismo de cara a las elecciones de este 2023, la Vicepresidenta decidió correrse de los comicios -ayudada por la condena judicial que consideró proscriptiva- dejando la puerta abierta a todo aquel que quiera enfrentar a su fallido delfín. Lo que nadie puede negar, sea o no cristinista, es que obtendrá más votos el que reciba la bendición de la titular del Senado, obviamente que AF no figura en esa lista.

En este escenario, el mandamás de Casa Rosada aprovechó sus días de descanso en la costa (el fin de semana pasado) y convocó a 60 intendentes en la residencia de Chapadmalal, intentando acercar posiciones con los caciques bonaerenses, que suelen ser los que terminan por definir las batallas electorales internas y nacionales. El problema fue que solamente asistieron, al poco frugal asado estival, nada más que 17 ediles.

Mientras saboreaban los exquisitos cortes que se reservan únicamente para la oficialidad, los jefes distritales escucharon el pedido presidencial que los conminó a defender la gestión y participar activamente en los armados que se vienen. Como es costumbre, los “Barones” del Conurbano no dejaron de observar la película completa para no quedar atrapados en las fotos coyunturales que les propuso el desdibujado albertismo.

Varios de ellos tomaron nota del mini escrache que el Mandatario sufrió en Miramar al terminar de presentar obras de una futura cancha de Hockey. Entre los mandatarios de las comunas se siguen preguntando quién le arma las agendas a Fernández. “Ayer estaba inaugurando un techo en La Plata, hoy aparecen con esto. Pareciera que el jefe de campaña de Alberto es Macri viejo!”, comentó irritado un intendente del oeste de la PBA.

El segundo día de la semana volvieron las actividades internacionales, esas que más disfruta el Presidente. Cerca del mediodía recibió en su despacho al ministro de Relaciones Exteriores de Japón, Yoshimasa Hayashi. Culminado el encuentro habló en el Patio de las Palmeras, su par argentino, Santiago Cafiero, quien no permitió que los periodistas acreditados le hiciéramos preguntas.

El ex jefe de Gabinete pasó revista a una soporífera lista de lo que se trató en el cónclave. Sobre el final de la tediosa exposición y antes de retirarse, confirmó como al pasar y ante la insistencia de la prensa, que Lula da Silva visitará la Argentina el 23 y 24 de enero, pese a la situación que vive su país. Crisis que tuvo en vilo a la región y al mundo -el domingo anterior- cuando miles de bolsonaristas se apoderaron de los edificios que representan los tres poderes del Estado brasileño.

Lo cierto, es que desde el vecino país, no terminan por confirmar que el líder del Partido de los Trabajadores cumpla con la bilateral y su participación en la Cumbre de la CELAC, a desarrollarse en el Hotel Sheraton. Todo va a depender de cómo se desarrollen los acontecimientos de aquí en adelante, aseguran desde el Planalto, con una Brasilia intervenida que tiene 3.000 efectivos movilizados para evitar nuevas marchas antioficialistas, en un clima enrarecido, pese a la forzada tranquilidad que quiere mostrar, puertas afuera, el flamante gobierno lulista.

En Casa de Gobierno consideran prioritario que da Silva aterrice en Buenos Aires, aunque prefieren que la invitación cursada a Nicolás Maduro quede guardada en el Palacio Miraflores sin ser abierta.

Por la tarde, Fernández fue hasta Avellaneda donde encabezó el lanzamiento del Seguro Nacional de Bomberos Voluntarios. Estaba allí el titular del distrito, Jorge Ferraresi (ex ministro de Desarrollo Territorial y Hábitat) a quien el jefe de Estado destacó al recordar cuando fue uno de sus ministros. Vale decir, que el vicepresidente del Instituto Patria es uno de los pocos nexos entre CFK y AF desde que las relaciones entre ellos ingresaron en un proceso de no retorno.

Otra de las personalidades presentes que el Presidente eligió exaltar, fue la de su leal Victoria Tolosa Paz, quien las viene teniendo difícil en el ministerio de Desarrollo Social –en virtual tregua con las organizaciones sociales oficialistas y opositoras hasta febrero- y al que de todos modos comparó con el desempeño de “La Scaloneta”, el equipo bautizado así debido al DT Lionel Scaloni que obtuvo el campeonato mundial en Qatar 2022. Para los popes del Movimiento Evita y el Bloque Piquetero, la analogía sonó demasiado exagerada.

En el acto de inauguración de un hospital modular –que son estructuras de emergencia y construcción rápida- en la localidad bonaerense de Los Cardales (Exaltación de la Cruz), Alberto Fernández fue increpado por otro grupo de personas que intentó colgar una bandera que decía “Basta de Cáncer: Paren de fumigarnos”.

Entre los reclamos, hechos a viva voz por los cofrades de una asamblea de ambientalistas que lucha contra los peligrosos plaguicidas que se arrojan en esa localidad, el Presidente optó por decir: “Gracias al compañero que está allá tan enojado, gritando también. Gracias...”, y agregó que “tenemos que escucharnos, no gritarnos”. Para descomprimir lo sucedido, Fernández replicó, “escuchaba recién al compañero quejarse por el uso de agroquímicos, y está bien. Son temas que se debaten en el mundo, pero no es necesario hacerlo de ese modo”. Todo terminó con cuatro personas demoradas por la Policía Bonaerense que en pocas horas fueron liberadas.

Tanto este hecho, como el ocurrido en la zona costera, fueron minimizados terminantemente por los colaboradores del área de Presidencia de la Nación. “Son situaciones forzadas y aisladas que se potencian en las redes y mediáticamente. No son tomados en cuenta por este Gobierno y no requieren incrementar la seguridad del Presidente”, señalaron a este medio, voceros oficiales.  

La portavoz Gabriela Cerruti volvió a brindar su conferencia de prensa semanal el jueves, en este caso por la tarde. En ella comenzó anunciando el Decreto firmado por Fernández y Juan Manzur que convoca a Sesiones Extraordinarias entre el 23 y 28 de enero a fin de que se traten 27 proyectos de ley, entre los que obviamente está el más conflictivo: el juicio político a los integrantes de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

De todos modos, más allá del dictamen que pueda salir de la Comisión de Juicio Político y su estado parlamentario extendido, la oposición ya advirtió que no va a respaldar ninguna iniciativa mientras persista la avanzada sobre el Poder Judicial, a la que se incorporó el aumento de 5 a 15 miembros en el máximo tribunal y la reforma del Consejo de la Magistratura, incrementado el número de integrantes de 13 a 17 miembros.

Esto transcurre mientras se suma el pedido para que los “Supremos” sean citados a declarar en el Parlamento, y se pretende ir por la –hasta ahora frustrada-designación del Procurador General de la Nación, Hasta ahora Alberto F. no consiguió el ingreso de su elegido, el juez Daniel Rafecas, para reemplazar al interino Eduardo Casal.

Como van las cosas, se supone que estas medidas van a quedar paralizadas en el Congreso debido a la impronta antijudicial del oficialismo que repudia la oposición. Tampoco se sabe cómo prosperarán en las sesiones ordinarias. Las bajas de gobernadores del PJ y otros dirigentes tienen el aditivo del ruidoso silencio de Cristina y Máximo Kirchner, que entienden, como señaló un dirigente con llegada al Patria: “Lo de Alberto es una ‘bandera de lucha’ anacrónica, y a estas alturas, piantavotos”.

Una hora antes de la rueda de prensa de la vocera gubernamental, se dio a conocer el número oficial de Índice de Precios al Consumidor de diciembre, que se ubicó, según esas mediciones, en el 5,1%. Un 0,2 por ciento por encima del 4,9 % de noviembre, y que cierra el año con 94,8%.

Consultada por Política&Medios en referencia a ese aumento, la funcionaria del riñón albertista expresó que “el objetivo que se planteó Sergio Massa en el Ministerio de Economía, cuando asumió, fue que la inflación no fuera, tal como estaban pronosticando algunas consultoras y la mayoría de los medios de comunicación, de tres dígitos, y que se planteara una reducción de un dígito cada 75 días. Reducciones bimestrales importantes”, subrayó Cerruti.

“Entendemos que ese objetivo se está cumpliendo en base al trabajo que está llevando adelante el ministro Massa y todos su equipo”, opinó la Portavoz que prefirió evitar nuestras preguntas con respecto a la incompatibilidad de que Marco Lavagna sea asesor en el Palacio de Hacienda -y al mismo tiempo- director del INDEC, el lugar donde desde agosto del año pasado no se entregan los números del Censo 2022. Elemento fundamental para definir políticas generales, y especialmente en materia de coparticipación federal.

Se trata del reclamo que los gobernadores hicieron a Fernández en varias oportunidades, y que el Presidente esquivó enviándolos a hablar con Sergio. 

Las recorridas del Presidente por los pagos que pretende seguir conduciendo Axel Kicillof prosiguieron, y el miércoles el Primer Mandatario desembarcó en Ensenada con el objeto de estrenar un nuevo Parque Costero en Punta Lara (Ensenada). Lo hizo junto a su ladero de Obras Públicas, Gabriel Katopodis y el edil local, Mario Secco, de quien todavía resuena una frase: “Si Cristina no es candidata, estamos al horno”.

El cierre de actividades locales fue este viernes en la CABA, donde según se comunicó en la agenda oficial, Fernández entregó 178 viviendas, junto al ministro del área, Santiago Maggiotti. Esto fue en Nueva Pompeya y Parque Patricios, en el denominado Desarrollo Urbanístico Estación Sáenz.

El fin se semana, el Mandatario decidió volver a Mar del Plata (en la residencia de Chapadmalal), donde lleva adelante sus descansos intermitentes, que mezcla -en este caso- con la apertura de un frigorífico y una reunión con sus ministras y funcionarias, con “el fin de fijar prioridades para los últimos meses de la administración”, explicaron en Rosada.

A la “celebración” de no haber superado los 100 puntos de un proceso inflacionario que promete seguir, pese a las aspiraciones de Massa, la semana cierra con un dólar blue que trepa a los 370 pesos. El principal elemento de presión en las góndolas y en la totalidad de los rubros del mercado en un país que se dirime entre las ambiciones electorales de la corporación política y las prioridades de una sociedad que está cada vez más desencantada.

Esa misma ciudadanía que probablemente vaya dando sorpresas en el numeroso cronograma electoral que se viene, y que comienza el próximo 12 de febrero en La Pampa, donde se llevarán a cabo las PASO que serán la primera prueba de fuego para el peronismo, y también para el futuro político de Alberto Fernández, ese destino indeterminado que tanto lo preocupa.   

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