Correr a Macri, la única coincidencia entre Larreta y Bullrich - Política y Medios
28-02-2024 - Edición Nº5871

LA INTERNA, DESDE ADENTRO

Correr a Macri, la única coincidencia entre Larreta y Bullrich

Correr a Macri podría ser el único acuerdo entre Bullrich y Larreta, además de la decisión de presentar listas mezcladas, con PRO y UCR repartidos según las afinidades personales. El modelo que se usó en Córdoba en 2021.

Por: J.Nye

 

La relación entre Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich oscila entre mala y muy mala, sin chances de acordar reglas de juego para una interna ni convivir en un futuro gobierno.

Pero hay un tema que los une: el hastío al liderazgo de Mauricio Macri, quien disfruta el enfrentamiento, porque le permite oficiar de moderador y sostener su cuota de poder.

Fue el rol que se auto asignó hace dos meses, cuando Bullrich criticó al jefe de Gobierno por retirar las vallas de la casa de Cristina Kirchner y le salieron a responder los funcionarios porteños.

Esta semana se filtró un video de esos días en el que la ex ministra amenaza al jefe de Gabinete porteño Felipe Miguel por criticarla. “Te rompo la cabeza”, le advierte.

En el larretismo están seguros que la filtración fue una estrategia de Bullrich para mostrarse dura, después del acto radical en el que Gerardo Morales definió a Macri como fracasado y el jefe de Gobierno pasó a saludar.

La otra reacción, tardía, fue de Alfredo Cornejo, el jefe de los senadores radicales que se muestra junto a Bullrich en la interna de JxC desde 2020.

El mendocino no se había inmutado durante el acto y sus declaraciones con delay sorprendieron, porque cuando fue gobernador era el más duro con la gestión de Macri.

Sus correligionarios no creen que se haya tratado de un pedido de Bullrich sino de la interna en Mendoza, donde su electorado es más antikirchnerista que autocrítico.

La ex ministra camina sobre el voto duro PRO y coquetea con los jóvenes liberales. Necesita reforzar su imagen confrontativa para continuar creciendo en las encuestas y su cruce público con De Miguel colabora en esa misión.

Que haya reivindicado la reacción alimenta las sospechas sobre una gestión suya para viralizar el video. Miguel no queda bien parado: se apichona ante la amenaza y la abraza para reducirla físicamente y buscar complicidad.

Larreta juega así: envía a sus funcionarios a criticar enemigos, pero él se expone como conciliador. Necesita un voto progresista y hasta cercano al kirchnerismo para lograr ese 70% con el que se imagina gobernar y buscar consensos. Lo quiere hacer valer en el ballotage.

Pero antes necesita un triunfo en una interna que ninguna encuesta que le llega le asegura. Sus operadores en los medios se encargan de no publicar ninguna.

Macri lo disfruta, pero no tiene claro qué hacer. Se imagina con poder, desde el lugar qué sea. Sabe que comparte electorado con Bullrich, pero la imagina inmanejable si pisa la Casa Rosada. Con Larreta, se da la situación inversa.

Bullrich insinúa una rebelión contra Macri. El primer episodio fue cuando supo que otra vez quería una cumbre tripartita con Larreta para que hagan las paces.

La charla en el bar Happening posterior al incidente de las vallas no dejó feliz a la ex ministra: Macri les dijo a ambos que tenían su parte de razón y debían tratar de convivir mejor.

Cara a cara, Larreta, no fue el de la TV y humilló a Bullrich sin ahorrar amenazas y adjetivos. Si quiere sostener su candidatura, la presidenta del PRO no puede repetir escenas similares, aunque sean privadas.

Correr a Macri podría ser el único acuerdo entre Bullrich y Larreta, además de la decisión de presentar listas mezcladas, con PRO y UCR repartidos según las afinidades personales. El modelo que se usó en Córdoba en 2021.

Pero como la ex ministra tampoco quiere definir reglas del juego con el jefe de Gobierno, Macri continúa empoderado como único líder.

En la Ciudad, por caso, Larreta puede ir con el radical Martín Lousteau y Bullrich con Jorge Macri. Y así en todos lados. La división de Morales y Cornejo también tiene foco en sus preferencias en la interna PRO.

¿Cuál va a ser el rol de Macri en el sprint final? Nadie puede saberlo, pero la única certeza es que un llamado suyo sigue incomodando a cualquier dirigente. Sólo Morales se animó a clavarle el visto.

En 2021 Larreta aceptó los dos nombres que Macri le pidió en las listas (Darío Nieto en la Ciudad y Hernán Lombardi en Provincia), pero lo ignoró para el resto de las candidaturas.

¿Bullrich podría hacer lo mismo en 2023? Es su idea, pero no la tiene fácil si quiere sostener a su electorado. El ex jefe de Estado los mide día a día, ataca sus vulnerabilidades y sueña con controlarlos para siempre. Por ahora lo logra.

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