La salida exportadora requiere más valor agregado y nuevos protagonistas en todo el país - Política y Medios
27/11/2022 - Edición Nº5413

ACTUALIDAD

La salida exportadora requiere más valor agregado y nuevos protagonistas en todo el país

El actual récord de exportaciones está marcado por la soja, pero hay mucho potencial en las cooperativas y pymes para internacionalizar sus productos y servicios diversos. Cuál es el apoyo estatal disponible para los emprendedores.

Por: Patricio Ballesteros Ledesma

 

El monto de exportaciones de la Argentina es relativamente bajo con relación a la cantidad de recursos disponibles, extensión del territorio en diversos climas y capacidad productiva.

Gran parte de la oferta exportable son productos primarios, aún con alta tecnología y nivel de inversión, con bajo nivel de transformación y, por lo tanto, precios internacionales acotados.

Granos, pellets, aceites son el grueso de los envíos, y aunque hoy tienen una alta cotización en el mundo a consecuencia del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, el valor agregado se produce en los destinos a donde llega.

La soja y el maíz se transforman en alimento para el ganado o en subproductos para el consumo humano en mercados que lo importan como insumo, luego de consumir los stocks propios de sus agricultores subsidiados, y no lo harían como producto final.

Otro tanto ocurre con la minería local, que exporta buyón de oro y plata, sin ningún procesado, y que su transformación en lingotes y posterior industrialización queda en manos de los países compradores.

 

Los límites que impone el comprador

Nuevamente, su valor como materia prima es muy inferior al que podría obtenerse al sumar etapas de manufacturación antes de la venta al extranjero. Con el litio, en parte, se empieza a dar un cambio de estrategia, con la primera fábrica local de celdas y baterías.

En menor medida pero en igual sentido, algo similar ocurre con la mayoría de las exportaciones de carne bovina y de la pesca, que se envían con poco valor agregado a los mercados de destino. Los cortes envasados al vacío y los preparados de pescados y mariscos son mínimos.

Y no es que la Argentina no quiera seguir esos pasos, que permitirían generar miles de puestos de trabajo y multiplicar las divisas obtenidas, es que los compradores no quieren comprar trabajo extranjero sino sólo el insumo para sus industrias locales.

Durante décadas, en Estados Unidos y Europa, los gobiernos invertían millonarias cifras en subsidios a sus agricultores y ganaderos para sostener las producciones frente condiciones climáticas adversas, pero sobre todo para sostener los precios en épocas de alta volatilidad.

Los productos argentinos soportaban barreras arancelarias y para arancelarias que limitaban o impedían el ingreso en muchos países, más allá de problemas sanitarios propios que sí los hubo, por infortunio pero también por negligencia, como por ejemplo la aftosa.

 

Las oportunidades que cambiaron el perfil

Distinto fue el caso de la vitivinicultura, que por la modernización de los cultivos y las bodegas, con un alto nivel de extranjerización de las inversiones, se pasó de vender mostos y jugos a encabezar la lista de los principales países exportadores de vino en botella, con el Malbec como cepa insignia y cientos de etiquetas de alta gama por el mundo.

Algo similar ocurre con el sector automotor, que tiene un flujo exportador aceitado gracias al intercambio de modelos sobre todo con el mercado brasileño, aunque con frecuencia la Argentina fabrica los modelos estándar e importa los de alta gama, lo que al final genera un déficit en la balanza comercial.

Desde hace unos años surgió la economía del conocimiento, y con ella la posibilidad de exportar miles de productos y servicios con alto valor agregado, lo que permitió un complemento casi opuesto al grueso de las exportaciones de productos primarios tradicionales.

Por eso es importante el ingreso de más pymes, emprendedores, asociaciones y cooperativas al mundo exportador, porque más allá del nivel de industrialización de sus producciones, permite ganar en volumen e incorporar a más actores en un mercado global que puede generar más trabajo local.

En esta línea, Cooperativas al Mundo es el flamante programa de la Cancillería argentina, que busca potenciar el perfil exportador de este sector de la economía nacional y aumentar entre el 5% y el 10% la cantidad de nuevas exportadoras.

 

Otras producciones, más allá del agro

En 2021 lograron US$3.852 millones por ventas al exterior y ese monto fue el mayor en seis años como porcentaje de participación en las exportaciones totales del país, ya que alcanzó al 4,9%, frente al 3,4% de 2020 y el 2,4% en 2018.

Esta iniciativa conjunta de la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional y el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social, pretende fomentar la cultura exportadora dentro de las cooperativas y brindar recursos como asistencia técnica y acompañamiento a la hora de promocionar sus productos.

Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores explican que las cooperativas del agro (sobre todo con el maíz en grano y la harina y aceite de soja) lideraron los despachos y 14 firmas concentraron más del 98% del total de las ventas, pero el foco de las nuevas cooperativas está en actividades tan diversas como la textil, la metalmecánica y más recientemente la economía del conocimiento.

Otra vez fue el campo el que logró el mayor éxito, pero a diferencia de la 8 grandes agroexportadoras de origen extranjero, estas 14 cooperativas nacionales representan a miles de productores asociados, entonces el beneficio se distribuye entre muchos y eso retroalimenta el trabajo local de otros tantos en sus zonas de influencia.

Justo el día de la primavera el ministro Santiago Cafiero celebró el récord de exportaciones totales en los primeros ocho meses del año: US$59.720 millones.

Desde su cuenta de Twitter, el canciller expresó: “El país necesita divisas genuinas para sostener el crecimiento. Por eso es una muy buena noticia que las exportaciones hayan crecido en este período 41,5% con respecto a 2019 y 17,7% con respecto a 2021”.

Además, detalló que en este período los principales mercados de exportación fueron Brasil (13,6%), Estados Unidos (7,5%), China (6,9%), India (5,8%) y Chile (5,6%).

El compromiso de las políticas públicas

Cuando el ministro participó el viernes pasado del Foro Nacional de Ciudades Agenda 2030, en la ciudad cordobesa de Villa María, remarcó que el Gobierno nacional fomenta las exportaciones de todas las empresas del país, y en particular comentó que se está aplicando con éxito el Programa Desafío Exportador para las pymes.

Claro que no es fácil para una micro o pequeña empresa internacionalizarse, pero hay muchos casos de éxito donde la innovación y la especialidad han permitido ganar mercados y generar ventas.

Ahí es donde el apoyo estatal, la financiación pública, la asistencia técnica y el rol de las embajadas resultan vitales para los emprendedores audaces. Porque además de tener un buen producto, tras la primera compra los mercados exigen escala y continuidad.

Por otro lado, existe el compromiso de la Cancillería de invitar a las firmas interesadas en integrar las delegaciones de las misiones comerciales al exterior y financiar la participación en ferias y rondas de negocios. Además, las cooperativas podrán acceder a capacitaciones en el área exportadora y a técnicos especializados en la formulación de proyectos de inversión a través de Argentina Proyecta y en el caso de las cooperativas lideradas por mujeres a los beneficios de Argentinas al Mundo.

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