¿Por qué Carrió quiere romper Juntos por el Cambio? - Política y Medios
04/10/2022 - Edición Nº5359

LA INTERNA, DESDE ADENTRO

¿Por qué Carrió quiere romper Juntos por el Cambio?

Lilita lo hizo de nuevo: tras meses de silencio, reapareció para atacar a dirigentes de Juntos por el Cambio, sólo que ahora no parece haber retorno.

Por: J.Nye

 

Elisa Carrió lo hizo otra vez: después de meses de silencio, reapareció para atacar a dirigentes de Juntos por el Cambio, sólo que ahora no parece haber retorno.

Sus acusaciones recayeron contra Cristian Ritondo y Rogelio Frigerio, candidatos a gobernar Buenos Aires y Entre Ríos. También al jefe de la UCR Gerardo Morales, María Eugenia Vidal y Emilio Monzó.

Según Lilita, tienen un denominador común: sus vínculos con Sergio Massa. Mauricio Macri fue el único referente de Juntos que no reprochó sus dichos y confirmó que eran parte de un plan común.

No debería sorprender: en su libro, acusa a Frigerio y Monzó de su fracaso, aun cuando le garantizaron más leyes que a ningún otro presidente antes.

Con Morales, Macri tiene otro problema: no acepta que sea el único dirigente de Juntos capaz de enfrentarlo por su mala gestión presidencial y sus fantasías de volver a la Casa Rosada.  

“Me ayudó cuando fui gobernador. Si quiere visitar Jujuy, lo acompaño. Pero no quiero que vuelva a ser presidente. Tengo diferencias ideológicas con él”, dice el presidente de la UCR cuando le preguntan por Macri.

Para pegarle, Carrió se metió con el negocio minero de Jujuy, al que Macri quiso entrar y no pudo. El gobernador armó una empresa estatal y logró ganar las licitaciones.

Este fin de semana filtró un chat privado con una respuesta a Carrió en la que le pregunta por qué ninguna de las denuncias por corrupción contra Macri altera sus ideales republicanos.

Morales poco se parece a su ahora socio Horacio Rodríguez Larreta, quien en media hora de reunión con Macri aceptó comunicar que no volverá a hablar mal de Carrió. Sigue siendo un vínculo jefe-empleado.

La sociedad Macri-Carrió no incluye a Patricia Bullrich, cuyo armado político nacional recayó en las buenas artes de Monzó.

La dupla entre el ex presidente y la ex diputada avanza con un objetivo: contribuir al fracaso de Massa como ministro de Economía y a su extinción como político.

No lo quieren como presidente, pero tampoco como líder opositor de un gobierno encabezado por Rodríguez Larreta y regenteado por Morales.

Cuando visitó el Congreso para defender el acuerdo con el FMI de Alberto Fernández, el jujeño planteó la necesidad de un acuerdo nacional con 5 o 10 políticas de Estado. En su sesión de despedida, Massa dijo lo mismo. Lo hablan en privado. Y seguido.

Carrió bautizó su embestida como un ataque al “pan peronismo” de Juntos, un plan que deja en ridículo a Miguel Pichetto, ungido vice de Macri en 2019 para acercar esa porción de un electorado que finalmente optó por Fernández-Cristina.

La jugada esconde una interna en el círculo rojo, el grupo de empresarios de elite con negocios en el Estado que trata de definir quién es presidente cada cuatro años.

Quieren a un peronista lejos algunos referentes del establishment como el CEO de Clarín Héctor Magnetto, quien debe renovar concesiones y sostener su fusión con Telecom; y el sector rural, que se imagina un país sin retenciones a las exportaciones.

Pero a los empresarios que dependen de un país pujante no les convence volver a chocar con un Macri incapaz de reconocer su fracaso.

En estos años, por si fuera poco, tiene más tiempo libre, habla largo y tendido y se muestra “en estado natural”, cuentan quienes lo frecuentan.

Carrió sabe que su camino es largo: en 2015 logró alinear a la oposición detrás de Macri, a quien ella misma denostaba unos años antes. Ahora busca una limpieza étnica en Juntos, sin diálogo con el PJ. Y seguirá hasta conseguirlo. 

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