El caso de un profesor llevado a juicio por presunto abuso sexual pone en debate la vulnerabilidad de los docentes - Política y Medios
25/06/2022 - Edición Nº5258

TANDIL

El caso de un profesor llevado a juicio por presunto abuso sexual pone en debate la vulnerabilidad de los docentes

La comunidad docente, artística y universitaria de la ciudad de Tandil está movilizada en defensa del profesor de teatro Juan Rosso, imputado por abuso sexual contra un menor de edad. Los detalles, en esta nota.

Por: Miguel Di Spalatro

 

La comunidad docente, artística y universitaria de la ciudad de Tandil está movilizada en defensa del profesor de teatro Juan Rosso, imputado por abuso sexual contra un menor de edad.

En julio de 2019 la familia de un alumno del Jardín de Infantes 901, señaló al profesor como responsable de un abuso sexual contra su hijo de 4 años. Rosso fue detenido y durante once meses permaneció privado de su libertad en la Unidad Penal 37 de Bárker.

Este último martes 24 de mayo comenzó el juicio que se extenderá hasta el próximo martes 31. El tribunal está integrado por los jueces Carlos Pocorena, José Alberto Moragas y Florencia Giombini. Durante la primera jornada se escucharon los alegatos de apertura del Ministerio Público Fiscal, a cargo del fiscal José Calonje, y de la Defensa a cargo de Patricia Perelló. Posteriormente declararon 8 testigos: los padres del menor y personal docente, administrativo y auxiliar que trabajaba en la institución educativa al momento de realizarse la denuncia.

Ese mismo día por la tarde, los jueces realizaron una inspección ocular al jardín de infantes y luego pasaron a cuarto intermedio hasta el jueves, oportunidad en que se volvieron a constituir en la sala del TOC 1, donde se exhibieron testimonios en Cámara Gesell y se tomó declaración a los peritos que intervienen en la causa.

En paralelo, diferentes sectores de la comunidad artística y educativa se movilizaron bajo la consigna “Juan es inocente” este 25 de mayo a la plaza Independencia, la principal de Tandil.

Esta movilización no es la primera. Desde que Rosso fue acusado y detenido, se sucedieron numerosas marchas reclamando por su inocencia a la vez que personalidades de la cultura local se manifestaron en el mismo sentido.

Para quienes,  en la fría tarde del miércoles,  salieron a la calle con carteles en los que habían escrito: “Para que ningún/na docente más pase por una injusticia tan aberrante como esta”,  Rosso es otra víctima de falsa denuncia.  Hay más de cien casos, en estos últimos diez años, de docentes acusados en jardines de infantes. La mayoría docentes especiales, es decir, de educación física, de teatro, de música.

"Los abusos contra docentes, en su mayoría son inventados. Parecen calcados de cómo se producen, de cómo comienzan y en cómo la comunidad educativa apoya a esos supuestos niños abusados y hay una agresión al docente, supuesto abusador, con escraches, les rompen las casas, hay docentes que se han suicidado y después se supo que el abusador era un tío... Es aberrante lo que está sucediendo", señaló el docente universitario Martín Rosso, padre del imputado.

La abogada defensora de Rosso, la marplatense Patricia Perelló, recordó que "estuvo detenido en en prisión rigurosa y en pandemia, con el riesgo que implicó" y agregó que la detención fue por algo que "cuanto más en contacto estamos con la causa, más nos damos cuenta de la ceguera de la justicia.  Es un caso claro de ausencia de delito que no puedo creer que estemos en esta instancia. Tengo la convicción de juan Rosso tiene que ser absuelto”, afirmó.

La mayoría de los relatos son coincidentes: "Juan dio dos clases de media hora en el jardín. Y a la segunda clase lo denunciaron por abuso. Había tres docentes más presentes en la sala y todas dijeron que Juan nunca fue al baño”.

En una carta pública la madre y el padre de Juan agregaron más elementos que hacen presumir su inocencia: “La pericia médica, donde no se encontraron pruebas de abuso alguno ni lesiones. Lo que se denuncia no coincide con los testimonios de los tres niños testigos en cámara Gesell, los cuales dieron lugar a otras posibles hipótesis que no se refieren a nuestro hijo y entendemos hasta el momento no han sido investigadas”, dijeron en la publicación realizada cuando se cumplían cuatro meses de la detención de su hijo.

En noviembre de 2019 se dio en Tandil la mayor concentración de miembros de la comunidad artística local para defender a Rosso. Alrededor de 60 personalidades de la cultura local presentaron en conferencia de prensa una carta: “Si un inocente está preso, significa que el culpable no está detenido y de esta manera se siguen vulnerando los derechos del niño. Exigimos como ciudadanos, que se sepa la verdad de lo sucedido. Que la justicia, investigue”, solicitaban en una de sus partes.

Más adelante afirmaban “conocemos a Juan, somos y fuimos docentes de él, compañeros de escena, de formación y alumnos/as de sus talleres. Conocemos la calidad humana de Juan, su sensibilidad, su responsabilidad y cuidado en su desempeño docente. Conocemos su trayectoria y consideramos que, al vulnerarse los derechos de un compañero, se desprestigia y estigmatiza la figura del artista, cuyo principal objetivo es el desarrollo cultural y social de la comunidad a la que pertenece”.

El caso Rosso abre el debate sobre la vulnerabilidad de los docentes. Para Mariano Espondaburu, de la Cooperativa de Arte La Pieza, Rosso “ha tenido que soportar el confinamiento más terrible y el abandono del estado. La educación debería hacerse cargo de su mal proceder”, reclama.

Para Maria Eugenía Covacich, psicóloga forense, que forma parte de "Pensamiento Penal”, Rosso es el ABC de cómo construir una causa: “Imputar a alguien de lo que nunca hizo, convencer a una criatura de que le pasó algo que nunca le pasó. Y no solo el imputado y la familia viven momentos terribles. También el niño, la presunta víctima. No podemos resolver esta complejidad con el eslogan los chicos no mienten. No estamos defendiendo a un niño cuando lo estamos induciendo a decir cosas que no le pasaron, al contrario, lo estamos agrediendo”, señala.

Para Liliana Maltz, Licenciada en Ciencias de la Educación, Psicóloga Social, Capacitadora Docente de Educación Sexual Integral en la Escuela de Maestros de la ciudad autónoma de Buenos Aires y autora del libro "Vaivenes de la Ternura”, en el caso Rosso “los derechos de los docentes quedan totalmente vulnerados. Siempre se presume la inocencia, pero al hablar de docentes no existe esa presunción de inocencia. El peso que tiene para los jueces la presión mediática, cuando se acusa de abusador a un docente, ya entran pre-juzgando con un sesgo acusatorio y muchas veces las preguntas a los niños también tiene un sesgo confirmatorio de que ya hubo un abuso”.

Puertas adentro del tribunal, donde no se escucha la consigna de la marcha “con los chicos no, con los docentes tampoco”, en el atardecer del jueves, el acusado pidió hacer uso de su derecho a declarar, realizando un relato de los hechos acontecidos en el día que consigna la denuncia para, posteriormente, ser interrogado por el Fiscal y el particular damnificado.

El martes próximo, en la sala del TOC 1, las partes expondrán sus alegatos de cierre sobre la prueba producida durante el proceso. Por las calles empedradas del centro de Tandil siguen resonando las palabras del padre del acusado: "Mi hijo tiene que recuperar su vida, hace casi tres años que estamos viviendo un calvario... Si un inocente está preso, significa que el culpable no está detenido y de esta manera se siguen vulnerando los derechos del niño”.  Pronto el tribunal dictará sentencia, Tandil movilizada espera que ese día se haga justicia.  

 

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