Empresarios mineros reclamaron libre acceso a dólares para sus proyectos - Política y Medios
22/05/2022 - Edición Nº5224

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Empresarios mineros reclamaron libre acceso a dólares para sus proyectos

En la celebración del día de la industria, y ante la presencia del ministro Kulfas, le reclamaron al Gobierno la disponibilidad de divisas para importar insumos, ya que están en juego US$2.000 millones de inversiones y 34.000 puestos de trabajo.

Por: Patricio Ballesteros Ledesma

 

“Fuimos uno de los tres sectores que en el momento de mayor necesidad generaron entrada de divisas, junto al agro y la informática, y a esto se suman los aportes realizados al Estado por $100.000 millones”, apuntó Franco Mignacco, presidente de CAEM.

Ante una nutrida concurrencia de empresarios, funcionarios nacionales y provincias y embajadores (Estados Unidos, Australia, Canadá y Corea), así inició su discurso el titular de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM), en la celebración del día de la industria minera, en el multitudinario evento realizado ayer 10 de mayo en el predio de Parque Norte.

Como invitado especial del Gobierno, y en coincidencia con su anfitrión, el ministro de Desarrollo Productivo Matías Kulfas expresó que “la minería argentina ha sido un motor importante de la recuperación económica, con una producción en alza y, sobre todo, nuevos proyectos que se están poniendo en marcha”.

Esta industria extractiva ha representado un boom desde los años 90, con la sanción de legislación específica y múltiples beneficios económicos y fiscales para las inversiones, sobre todo por parte de las grandes multinacionales del sector.

Más allá de las experiencias de décadas con el oro y el cobre, que ahora vuelven a cobrar importancia en el país con nuevos proyectos, en los últimos tiempos se sumó el litio como el mineral estrella y la gran apuesta a futuro a nivel global.

[Pedidos para destrabar inversiones anunciadas]

Sin embargo, y a pesar del enorme potencial en la materia que presenta la Argentina, en cuanto a las reservas probadas de minerales y metales y el creciente nivel de exportaciones, la llamada restricción externa, la falta de divisas para la importación de insumos para la industria se ha transformado en una limitante.

Esto es algo que en el sector no es novedad, pero que lo asuma el propio ministro en público no deja de ser sorprendente. “La minería está a media máquina en el país pero ahora hay un momento bisagra: estamos recibiendo interés inversor como no lo habíamos visto en mucho tiempo. Tenemos un enorme potencial para que la minería sea una de las palancas del desarrollo del siglo XXI”, confirmó Kulfas.

Los empresarios mineros nucleados en la CAEM esperan concretar inversiones por más de US$20.000 millones hacia 2030, sin embargo muchas iniciativas ya anunciadas se encuentran trabadas por diversos motivos. Entre ellos figura el pedido de eliminación de retenciones y la garantía de contar con insumos y el suministro de energía para la producción.

“Seguimos planteando que hay que revisar las retenciones, tendiendo a su eliminación, para equipararnos con los países que competimos que no tienen esas cargas”, expresó Mignacco, que pese a su optimismo reclamó más competitividad.

Pero uno de los aspectos más importantes, según surge de las charlas informales pero también explicitado en este encuentro empresario, es la posibilidad de tener acceso al mercado de cambios y, tal como le pidieron al Gobierno, quedar excluidos del denominado impuesto a la renta inesperada.

“Es esencial el acceso al mercado único y libre de cambios, y revisar los regímenes de devolución de IVA y garantizar las importaciones de los insumos necesarios para la producción y construcción de los proyectos”, agregó el titular de la CAEM y también presidente de la jujeña Minera Exar.

[El impacto ambiental ahora es prioritario]

En el pasado, con la tendencia aperturista hacia las inversiones extranjeras, ingresaron al sector en el país millonarias inversiones que fueron bien recibidas pero no cumplieron con buenas prácticas ambientales. En parte por las pocas exigencias de esa época en esta temática, y también por la conveniencia nacional y provincial de los proyectos más allá de sus potenciales consecuencias adversas.

Los problemas no tardaron en salir a la luz, más por denuncias periodísticas y de las comunidades afectadas que por control estatal, e incluso hubo proyectos sometidos a referéndum que no llegaron a concretarse, como la mina de oro a cielo abierto en Esquel. Pero hoy, con un Gobierno que hasta tiene un Ministerio de Ambiente, el compromiso estatal sumado a una mayor conciencia ciudadana, implican mayores restricciones.

En esa línea, un párrafo del largo discurso de Kulfas destacó la nueva visión sobre la materia. “Rechazamos y rechazaremos cualquier proyecto de inversión que no tenga a la cuestión ambiental como prioritaria, que no tenga compromiso con el desarrollo de las comunidades o que carezca de interés por el desarrollo de proveedores locales. Descuidando los aspectos ambientales y de desarrollo local sólo cosecharán rechazo, tanto de este gobierno como de la ciudadanía”, remarcó.

Y es que el potencial del sector sigue siendo enorme para la riqueza enterrada en el subsuelo del territorio, que podría transformarse en recursos exportables, incluso con un incalculable valor agregado de llegar a industrializarse.

El titular de la CAEM resumió la actualidad en pocas palabras: “Contamos con 13 yacimientos mineros metalíferos en producción, la puesta en marcha de los proyectos más avanzados permitiría triplicar las exportaciones anuales, llegando alrededor de US$10.000 millones”.

Para dar una dimensión del potencial, Mignacco recordó los datos de Chile, que “con la misma cordillera exportó 20 veces más, por US$62.000 millones en 2021, contra apenas US$3.200 millones de la Argentina”.

[Más de 80.000 familias viven de la minería]

En esa relación entre exportaciones y empleo, desde la cartera productiva manejan una ecuación: por cada US$1.000 millones adicionales de exportación, la economía crece y se nutre de divisas que permiten generar 27.000 nuevos puestos de trabajo formales en todos los sectores de la economía y sacar de la pobreza a 180.000 personas.

“Hagamos la cuenta de todo lo que se podría generar si exportáramos US$15.000 o 20.000 millones adicionales. Sin dudas, el desarrollo de la minería es parte de la solución a los problemas de nuestro país”, comentó entusiasmado Kulfas.

En otro momento, el empresario remarcó que la Argentina podría entrar al podio como tercer país productor de litio a nivel global (hoy está en el cuarto puesto), por las ampliaciones de proyectos como Olaroz y Mina Fénix, la entrada en producción de Caucharí Olaroz y los avances en Sal de Oro, Sal de Vida, Centenario Ratones, 3Q y Mariana.

Tomando en cuenta que las divisas son fundamentales en estos tiempos, pero también lo son los puestos de trabajo, Kulfas recordó que el sector empezó este año con 34.000 puestos de trabajo formales directos, la mayor cifra de la historia reciente del sector minero. “Contando los empleos indirectos, estamos hablando de más de 80.000 familias que viven de la minería”, resaltó el ministro.

Y a diferencia de otras actividades más regionales, expresó que ese dinamismo también tiene impactos claros en el desarrollo federal, ya que cinco de las diez localidades del país que mayor crecimiento tuvieron en los últimos dos años en materia de creación de empleo formal son localidades mineras.

[La minería deja el 80% de lo que produce en el país]

“Provincias como Catamarca, San Juan y Santa Cruz, han creado empleo formal muy por encima de la media nacional en los últimos dos años. Es imposible entender eso sin la minería. Además, es una actividad de altísima formalidad laboral y de elevados salarios. Tomando el conjunto de la actividad, sus salarios duplican al promedio de la economía”, concluyó.

Tras el almuerzo protocolar y en diálogo con los periodistas, Mignacco destacó que la expectativa es que las exportaciones trepen a US$4.000 millones y se alcancen inversiones por US$2.000 millones este año. Aunque las mineras quedarían exceptuadas del impuesto a la renta inesperada, para el empresario es un impuesto adicional que desalienta los nuevos proyectos en el sector.

Un punto importante del discurso del ministro sirvió para develar un mito arraigado pero, según sus datos, falso. A su entender, desde el sector público corresponde una autocrítica histórica, por no haber generado las herramientas de información sobre minería.

“A modo de ejemplo, se suela afirmar públicamente que la minería deja apenas el 3% en la Argentina y que el 97% restante de sus recursos son apropiados por empresas transnacionales. Eso es sencillamente falso: la minería deja el 80% de lo que produce en nuestro territorio, bajo la forma de impuestos provinciales y nacionales, pagos de salarios, cargas sociales y contratación de proveedores locales”, explica.

Entonces, Kulfas se pregunta: ¿Por qué hasta ahora nadie mencionaba estos indicadores contundentes? Básicamente, contesta, porque no se había generado información pública fidedigna al respecto.

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