Un ejercicio de memoria para Azul y Tandil - Política y Medios
25/06/2022 - Edición Nº5258

ENTREVISTA

Un ejercicio de memoria para Azul y Tandil

PolíticaYMedios conversó con Guillermo Torremare, presidente de la APDH nacional y querellante de las causas por delitos de lesa humanidad que comenzaron a juzgarse en Mar del Plata.

Por: Miguel Di Spalatro

 

En el Tribunal Oral Federal de Mar del Plata comenzaron las audiencias por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico militar en la denominada Subzona 12, ubicada en el centro de la provincia de Buenos Aires. Los jueces Nicolás Tosseli, Fernando Machado Pelloni y Luis Imaz, más la jueza suplente Sabrina Namer, analizan dos causas.

Una de ellas es conocida como “La Huerta”, en la que se investigan crímenes cometidos en el campo General Mariano Necochea -conocido como “La Huerta”-, en la “Quinta de Méndez”, en el exInstituto Superior de Educación Rural (ISER) y en las comisarías primera y segunda de Tandil. La otra surge a partir de una investigación instruida en Azul que incluye los delitos cometidos en el Jardín Maternal De Paula, la exDelegación de la Policía Federal (hoy Juzgado Federal), la Comisaría 1°, la Unidad 7 y el Regimiento de Azul, espacios que se conocen como el circuito represivo de la Sub Zona 1/12/124. Entre las dos causas suman 118 víctimas. Los imputados son ex miembros del Ejército y de fuerzas de seguridad, así como integrantes del servicio penitenciario bonaerense.

También están acusados dos civiles, los hermanos Emilio y Julio Méndez, propietarios de la quinta utilizada como centro clandestino de detención. Ambos fueron condenados en 2012 como partícipes del secuestro y asesinato del abogado laboralista de Loma Negra, Carlos Alberto Moreno. Sin embargo, en 2020 la Corte Suprema de Justicia de la Nación ordenó que se vuelva a examinar su caso y finalmente fueron absueltos por la Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal.

El tribunal sesionó el viernes 25 de febrero y pasó a cuarto intermedio hasta el 11 de marzo. Si bien el lugar natural del juzgado es Mar del Plata, desde la APDH se solicitó que el juicio se pueda constituir en Tandil y Azul. Finalizada la primera jornada PolíticayMedios habló con Guillermo Torremare, presidente de la Mesa Directiva Nacional de APDH y abogado querellante en la causa La Huerta.

-¿Cómo se desarrolló la primera jornada del juicio?

-La primera jornada estuvo destinada a la lectura de la acusación que realizó el Ministerio Público Fiscal. Los acusados tienen la obligación de escucharla para poder defenderse luego. Eso es lo que ocurrió. Como dato importante agrego que la audiencia fue acompañada por mucha gente de Tandil, Azul y Olavarría, que expresó un acompañamiento y apoyo al juicio. Y otros muchos la siguieron virtualmente desde el aula magna de la UNICEN en Tandil.

-¿Que era el circuito represivo sub zona 12?

-Los militares parcelaron todo el país a los fines del desarrollo de su programa represivo. No quedó un solo metro cuadrado de territorio nacional al azar. Cada zona tenía sus responsables. La sub zona 12 es la que se correspondió con los hechos que están en juzgamiento en este juicio.

¿Cuáles son los testimonios más importantes que se esperan escuchar a lo largo de las distintas audiencias?

Todos los testimonios son importantes. Quizá los testimonios de las y los sobrevivientes, aquellos pasaron por situaciones de encierro y tortura, sean los más relevantes dado que la mayoría de los delitos ocurrieron en situaciones de encierro y clandestinidad, lo que dificulta la prueba, y de ahí que las y los testigos sobrevivientes puedan aportar más elementos. Este juicio tiene un número elevadísimo de testigos. Seguramente, analizando el curso del proceso, iremos desistiendo de algunos para evitar que el juicio se prolongue demasiado.

¿Cuál es la situación de los civiles implicados teniendo en cuenta que fueron “absueltos” en un juicio anterior por el secuestro y asesinato del abogado laboralista Carlos Alberto Moreno?

Los hermanos Méndez, que de ellos se trata, eran los propietarios del inmueble en que funcionó el Centro de Detención y Tortura La Huerta. Fueron absueltos en la causa anterior debido a un cambio en la jurisprudencia de la Corte, que a partir de una interpretación que introduce el juez Carlos Rosenkratz entendió que el juzgamiento de los civiles debe hacerse con pautas estrictísimas. Nosotros no estamos de acuerdo con ello. Este es un nuevo juicio, en el que se tratan hechos distintos al juzgado anteriormente, de modo que analizará la eventual responsabilidad de estos civiles en los hechos nuevos y pueden ser condenados.

- ¿Qué trabajo vino realizando la APDH hasta llegar a este juicio y que participación le compitió en un principio a la APDH de Azul?

-Si bien este juicio ahora adquiere notoriedad dado que ha comenzado su etapa oral y pública, fue iniciado hace muchos años, durante los cuales se desarrolló lo que se llama “la instrucción”, que es la investigación de hechos que justifican que el Ministerio Público Fiscal haga una acusación. En esa etapa de instrucción participó APDH de Azul como querellante y proponiendo medidas de prueba para demostrar la realidad de lo sucedido. En el momento actual la APDH participa con el rol de querellante y específicamente las y los compañeros de APDH de Azul acompañarán a testigos y sobrevivientes.

¿En Tandil se reclama que el juicio se realice en esa ciudad como un acto reparatorio a las víctimas? Que posibilidades existen de que esto se concrete.

-Ese es un pedido que hemos hecho nosotros y también la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia, que también es querellante en la causa. Sería muy importante que el Tribunal se constituya en Tandil y en Azul para tomar declaración a quienes se domicilian en esos lugares y a fin de inspeccionar los distintos lugares por los que pasaron las víctimas de la causa. Involucrar a la sociedad de estas ciudades en las causas por delitos de lesa humanidad sería un fantástico ejercicio de memoria. Hasta ahora el Tribunal no lo ha autorizado, pero tampoco ha descartado la realización de algún tramo del juicio fuera de su asiento natural que es Mar del Plata. Por nuestra parte, seguiremos insistiendo para que se haga en Tandil y Azul lo máximo posible.

Por otro lado, hemos pedido que las audiencias se desarrollen con mayor frecuencia. Dado que los jueces que integran el Tribunal no son del lugar, han decidido hacer una audiencia cada quince días. Nosotros pensamos que al menos debe haber una audiencia por semana a fin de evitar que el juicio se prolongue demasiado.

Es importante recordar que oportunamente el Rectorado de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires ha puesto a disposición las instalaciones edilicias y los medios técnicos y tecnológicos necesarios para el desarrollo de las audiencias tanto en Tandil como en Azul. Si el tribunal accede, será una posibilidad de que la memoria, verdad y justicia se haga realidad en los lugares en los que se cometieron los delitos de lesa humanidad.

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