El Gobierno no logra contener la inflación ni cerrar un acuerdo con el FMI - Política y Medios
22/05/2022 - Edición Nº5224

ENTRETELONES DE CASA ROSADA

El Gobierno no logra contener la inflación ni cerrar un acuerdo con el FMI

Al Frente de Todos le tocan días en los que tendrá que dar malas noticias, que además van a influir sobre uno de los peores rivales que tiene: la inflación. Se trata de las subas del 20% que se vienen en el gas en el próximo mes de marzo, que se sumarán a otros ajustes que, acuerdo con el FMI mediante o no, se continúan ejecutando de manera paulatina. 

Por: Juan Pablo Peralta - DESDE CASA ROSADA

 

Por momentos, la tranquilidad estival que se vive en Casa Rosada cambia con algún movimiento que no sacude el avispero de los principales temas que el Gobierno pretende resolver. El lunes hubo una visita al despacho presidencial del gobernador bonaerense Axel Kicillof. Una reunión que tuvo como objetivo difundir cifras de vacunados y números récords en cuanto a movimiento turístico en la Provincia de Buenos Aires. No faltaron críticas a la denominada “Gestapo Macrista”. En el ámbito internacional, el viaje del canciller Santiago Cafiero generó más expectativas mediáticas que al interior de la administración del Frente de Todos, donde la partida por el –hasta ahora- no acuerdo con el FMI, se estira y parece proponer resultados inciertos. El encuentro con el secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken, dejó sólo una proposición: Argentina debe presentar una política económica sólida. El “crecer para pagar” que reclama el oficialismo recibe una única respuesta desde las oficinas de Kristalina Georgieva; se debe presentar un plan que abarque las exigencias que hace el organismo multilateral, en particular en materia de reducción del déficit fiscal lo antes posible.

La otra problemática en materia externa que surgió con motivo de la presencia del vicepresidente iraní, Mohzen Rezai, en la quinta asunción como presidente del nicaragüense, Daniel Ortega, junto al embajador argentino en ese país, Daniel Capitanich, tuvo repercusiones en las últimas horas, cuando la Unidad Fiscal del caso AMIA, pidió la detención del hombre, que para ellos está directamente vinculado al atentado a la asociación israelita en 1994, y que según información que manejan, se encuentra en Moscú. Lugar que visitará el presidente Fernández el próximo 3 de febrero con el fin de tratar cuestiones bilaterales con Vladimir Putin, para después llegar a China, y junto a Xi Jinping inaugurar los Juegos Olímpicos de invierno.  

En el orden económico, las palabras del ministro del área, Martín Guzmán -acordadas previamente con su jefe Alberto Fernández- y que pretendieron sentenciar una posible pérdida de legitimidad del Fondo, si es que “empuja al país a una situación desestabilizante”, quedaron en una ambiciosa intención que los popes de la entidad financiera mundial están acostumbrados a escuchar por parte de sus acreedores. Un dirigente frentista cercano al sector duro del kirchnerismo, se animó a predecir que “esto sigue y va para largo”.

Parte de esa predicción tomó sustancia cuando se desmontó el cónclave en el que el titular de Hacienda iba a poner al tanto de la situación en la que se encuentran las negociaciones con el staff del FMI, a la oposición de Juntos por el Cambio. En la vorágine de declaraciones en torno al mismo tema, la portavoz, Gabriela Cerruti, aseguró que “EE.UU. no exigió ningún plan económico a la Argentina”, y agregó que si se le pagara al Fondo Monetaria Internacional en base al acuerdo que selló con el gobierno de Mauricio Macri “no podría haber políticas sociales”.

Lo que hizo ruido en torno a las arcas del Banco Central, donde su presidente, Miguel Ángel Pesce, mantiene -una cada vez- más difícil batalla contra la suba del dólar blue –que llegó a los 219 pesos-, fue que la vocera afirmó (con respecto al próximo vencimiento de 731 millones de dólares al FMI), que el país “decidió pagar hasta que se llegue a un acuerdo”. El problema es cuándo ocurrirá eso, y el hecho de que para muchos entendidos, en este contexto los números no van a cerrar.

El tema sanitario tuvo sus coletazos que retumbaron en Balcarce 50. En primer lugar la Unión Europea retiró a la Argentina de su lista de naciones “seguras” y los ciudadanos locales vuelven a tener restricciones para el ingreso al viejo continente. Lo que pegó más fuerte en la sede del Ejecutivo fue la novedad de que el propio Presidente fuera considerado contacto estrecho de una empleada de la Residencia de Olivos, que dio positivo de COVID-19. Esto lo hará permanecer en la quinta hasta el próximo lunes, con cuidados extremos, aunque no aislado, y con la posibilidad de continuar su agenda desde la casona presidencial. Los rumores sobre la situación del mandatario ya circulaban en los pasillos del palacio rosado desde el miércoles, luego del retorno del Presidente de un viaje a la provincia de San Juan, donde junto al gobernador con el que mejor relación tiene, Sergio Uñac, presentó el Clúster Renovable Nacional, un organismo público-privado, que servirá, según fuentes oficiales, para la generación de energía eléctrica. 

Detrás de escena se habló de la confirmación de un caso en la delegación que acompañó al jefe de Estado, y que obligó a quienes compartieron la actividad junto a él, a que tuvieran que testearse. Uno de los que estuvo allí y comprobó que estaba contagiado fue el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas. En ese contexto Fernández, que tiene las tres dosis y atravesó la enfermedad en abril de 2021, recibió con tapabocas y distanciamiento a algunos funcionarios, entre ellos a Carla Vizzotti (Salud), quien poco después anunció desde el Salón de Conferencias de Casa de Gobierno, la compra de 5 millones de vacunas pediátricas de Pfizer destinadas a chicos de entre 5 y 11 años. El primer lote de un millón y medio llegará al país entre febrero y marzo. A su vez hizo público un “nuevo acuerdo con Pfizer Argentina y BioNTech SE, para la adquisición de 18,5 millones de dosis de vacuna contra la COVID-19 durante el año 2022″.

En su clásica rueda de prensa de los jueves, Cerruti reconoció que la inflación -que en el 2021 alcanzó el 50,9 por ciento- “es el gran desafío y uno de los principales problemas que tiene Argentina en este momento". De todos modos, apuntó que el índice de precios (al consumidor) “está en la senda del descenso con más trabajo y producción”. Sobre la preocupación que hay con el incremento del valor de los alimentos y la pobreza, dijo que “el cierre del acuerdo con el Fondo (Monetario Internacional) va a influir porque tiene que ver con la estabilidad financiera. 

"Los acuerdos de precios", reflexionó, "nos permiten tener una estabilidad en los supermercados”, y manifestó que “hay más trabajo en la Argentina, hay mejores salarios, y para eso necesitamos que no haya inflación”, y añadió que “queremos que el acuerdo al que se llegue con el Fondo no incida en que los argentinos y las argentinas puedan seguir creciendo y puedan seguir sosteniendo esta senda que estamos llevando adelante”. A la intranquilidad en el FdT por la imposibilidad de parar los aumentos, ya en la semana, el Foro Económico de Davos manifestó que en Argentina hay riesgo de un “colapso de Estado”, debido a la alta inflación, el prolongado estancamiento, y la crisis que sufre el empleo.

A los reclamos sectoriales que llegan a la Rosada, volvió el del campo, que pide eliminar las retenciones argumentando que no hay una ley que la justifique. La amenaza es que si las mismas continúan, van a judicializar el tema. A mitad de semana también hubo otro misil que impactó en el fuego cruzado interno y externo. Fue la visita que el ministro del Interior, Eduardo de Pedro y su par de Mujeres, Género y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta, hicieron a Milagro Sala en la provincia de Jujuy. El asunto despierta diferencias en la alianza de Gobierno, en la que el titular del Ejecutivo, en su afán de mantener los vínculos con el gobernador opositor, Gerardo Morales, no contempla que la líder de la Túpac Amaru sea una presa política, como sostiene el ala kirchnerista, sino la víctima de una detención arbitraria. A su vez, rechaza la idea de un indulto, poniendo como excusa que eso es una rémora que quedó de las época de las monarquías. Más allá de eso, el mandatario provincial apuntó sus dardos contra Wado, expresándole a través de su cuenta de Twitter, que él “es ministro de la Nación y no de una facción”. 

Para algunos albertitas, lo de De Pedro es una provocación más a la figura del Presidente, y no directamente un interés personal (o de su jefa política, Cristina Kirchner), en relación a lograr la libertad de la dirigente jujeña. Esos movimientos dentro del FdT se dan de manera pendular permanentemente. La carta que publicó la Vicepresidenta, en la que atestiguó que la pandemia macrista fue más costosa que la del COVID-19, fue celebrada por los aliados de Alberto Fernández. Un político que suele merodear por la sala de periodistas del primer piso y charlar con los acreditados de vez en cuando, mencionó que lo que ocurre con el expresidente, es que “sin dudas, es un enemigo común”.   

En lo que tiene que ver con el caso Volnovich, fue a través de Cerruti -quien ya había evitado hacer comentarios sobre las vacaciones caribeñas de la directora general del PAMI y su pareja y segundo en el organismo, Martín Rodríguez-, que se fijó la posición gubernamental: “Está terminado”, expuso la vocera ante la prensa. Fuentes de la Rosada manifestaron que “el ataque a Luana es porque es mujer.. ¿de Ferraresi no dicen nada?, se preguntaban desde las usinas comunicacionales del Gobierno, en alusión al viaje a Cuba que el ministro de Hábitat hizo con su esposa y también funcionaria pública, Magdalena Sierra. Sobre las vacaciones de Claudio Moroni (Trabajo) al Uruguay, se hizo silencio de radio en el antiguo edificio de la calle Balcarce.

Por otro lado, se habló en las oficinas de Gobierno de la decisión de poner condiciones a la fusión entre ESPN (de Disney) y Fox, que podrían imponer que el clásico Boca-River sea transmitido por la TV Pública. Si esto se mantuviera, las cadenas deberían desprenderse, además del Fútbol Premium, de la Champion League, la Copa Libertadores y la Fórmula 1. Parece un tema menor, pero en el mundo de la política argentina, el entretenimiento deportivo siempre forma parte de la agenda de gestión de cualquier administración.

A la alianza de Gobierno le tocan días en los que tendrá que dar malas noticias, que además van a influir sobre uno de los peores rivales que tiene: la inflación. Se trata de las subas del 20 por ciento que se vienen en el gas en el próximo mes de marzo, que se sumarán a otros ajustes que, acuerdo con el FMI mediante o no, se viene ejecutando de manera paulatina. 

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