El Ojo Parlamentario: el Senado de los acuerdos - Política y Medios
17/01/2022 - Edición Nº5099

CONGRESO

El Ojo Parlamentario: el Senado de los acuerdos

Massa tuvo que cerrar su despacho porque Malena Galmarini se contagió de COVID. Juntos quiere una agenda opositora en Diputados, pero no tiene números para el quórum. Alberto sigue sin convocar a extraordinarias y concentra su expectativa en el FMI. En el Senado esperan un duelo por los acuerdos judiciales. Y empiezan las críticas a la conducción de Cornejo.

[Massa, contacto estrecho]

Sergio Massa no descansó un sólo día desde el inicio de la pandemia, pero en esta tercera ola debió encerrarse por ser contacto estrecho de su esposa Malena Galmarini. De mínima, deberá quedarse bajo llave una semana en su domicilio y canceló, con previo aviso, la visita del ministro de Hacienda Martín Guzmán para exponer sobre la deuda con el FMI ante los jefes de la oposición. 

Guzmán quiere que la reunión sea en su despacho, pero los gobernadores de Juntos se resisten a ir y prefieren un diálogo institucional con quienes en tal caso deberán votar un acuerdo en los recintos. Máximo Kirchner no tiene ganas de poner la cara pero Massa sí, porque tiene dos gobernadores amigos: Horacio Rodríguez Larreta y Gerardo Morales. Los quiere recibir, cuando salga de su casa.

[Juntos, en busca de una agenda]

Después del papelón de la última sesión que convocaron y no tuvieron quórum, los líderes de Juntos en Diputados quieren reivindicarse con una agenda opositora amplia que incluya a los liberales y al interbloque federal, que agrupa a cordobeses, socialistas santafesinos y peronistas de la provincia disidentes al gobierno.

El primer tema será el sistema de boleta única en las votaciones, pedido por los federales y por Juntos, que prefiere el sistema electrónico pero está dispuesto a ceder con tal de eliminar las sábanas que inundan los cuartos oscuros hace un siglo. 

Claro que para una agenda así a Juntos le falta un voto. Sólo uno: suma 128 entre sus 116 propios, los 4 liberales y los 8 federales. Podría completar el quórum con el riojano Felipe Álvarez, pero su partido, "Hay futuro", está enfrentado a los radicales de la provincia. La senadora Clara Vega, de ese espacio, ya votó con el gobierno la ley de bienes personales. Horacio Rodríguez Larreta negocia para recuperarlos.

[Alberto, el equilibrista]

La convocatoria a sesiones extraordinarias sigue haciéndose desear, pese a que el presidente envió dos proyectos antes de brindar por fin de año: la ley de compre nacional y el blanqueo de trabajadores informales en el monotributo. Están archivadas desde hace meses las leyes enviadas por Matías Kulfas para sumar dólares: la de cannabis a escala industrial (con dictamen), la de desarrollo automotriz o de agroindustria. La otra promesa es el plan plurianual que pide el FMI, el presidente nunca mostró, pero promete para febrero. 

En la oposición creen que sólo lo detiene la interna del gobierno porque muchos proyectos tienen consenso para ser sancionados. Si no son incluidos en un llamado a extraordinarias le pedirán explicaciones públicas al presidente o al jefe de gabinete, Juan Manzur, que desde marzo deberá dar la cara en el Congreso para explicar la gestión del presidente. Es su obligación todos los meses. Asumió en septiembre y aún no se lo vio. 

[El Senado de los acuerdos]

Juntos empezó a quedar preso de sus palabras: en la campaña electoral prometió una mayoría en el Senado que no tiene, pese a que ganó una banca más de las que decía necesitar. Con 35 propios y dos aliados fijos, el frente de todos sigue controlando el quórum y las comisiones. 

Cuando se retome la actividad parlamentaria irá por los pliegos judiciales, como se conoce a los candidatos a jueces que elige el gobierno, a partir de una terna preseleccionada por el Consejo de la Magistratura. En diciembre llegó la última tanda y la comisión de Acuerdos, a cargo de tratarlos, seguiría presidida por Anabel Fernández Sagasti, mano derecha de Cristina Kirchner. Como sólo se tratan en el Senado, serían aprobados sin problemas.

[Cornejo, en la mira]

"¿Para qué nos quedamos sin entrar al recinto?". La pregunta se la repiten senadores de Juntos que no entienden porqué no participaron de la última sesión del año, en la que el Frente de Todos aprobó la ley de bienes personales con respaldo de la senadora riojana Clara Vega, que hasta un mes antes votaba con la oposición.

La decisión de no sentarse en las bancas fue de Cornejo, elegido por los radicales como presidente del interbloque, aun cuando ellos son conducidos por Luis Naidenoff. El mendocino empujó a sus dirigidos a no dar quórum, convencido de que el oficialismo no lo conseguiría porque uno de los suyos tenía COVD 9. Cuando finalmente hubo apareció para denunciar que se había pasado el tiempo reglamentario, un reclamo que llevó a la justicia.

Los que no son radicales empezaron a ver mala praxis y hablan de planchar la actividad del Senado, si es el único camino de evitar estos papelones. Muchos recién se enteran de que Cristina puede seguir teniendo control de las votaciones. Y no quieren seguir viéndolo. 

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