PreViaje: la recompensa para los turistas previsores que generó un boom - Política y Medios
17/01/2022 - Edición Nº5099

ACTUALIDAD

PreViaje: la recompensa para los turistas previsores que generó un boom

Con el doble propósito de incentivar a los sectores más castigados por la pandemia y estimular el turismo reprimido durante meses, se volvió a comprobar el éxito del plan del Gobierno. Para la temporada estival que se inicia, hay más de 2,3 millones de beneficiarios que gastaron $50.000 millones. La medida del BCRA para los pasajeros al exterior que genera controversias.

Por: Patricio Ballesteros Ledesma

 

En días en que muchos argentinos protestaron por una resolución del Banco Central, que prohíbe la financiación en dólares de pasajes, estadías y otros gastos en el exterior en cuotas con tarjetas de crédito, pocos resaltan el fuerte apoyo que significa para la industria turística nacional y los ciudadanos el programa federal de estímulo lanzado por el Gobierno.

Es cierto que esta medida antipática e inesperada no se compensa con la otra, incluso porque arruina los planes de muchas personas que, con gran esfuerzo y sin ahorros para afrontar de otra manera el gasto de viajar al extranjero, ya tenían fecha de salida y contaban con una financiación extendida en los meses venideros.

El problema se repite como en otros casos, y es la restricción externa, la falta de dólares en el país para afrontar gastos que no sean prioritarios, como la financiación de importaciones con fines productivos, las periódicas compras de energías, los giros de utilidades de sociedades y los servicios de la deuda externa. 

Porque, pese a que las reservas brutas en la entidad financiera nacional ascienden a US$42.800 millones, las líquidas apenas alcanzan a US$1.500 millones y su libre disponibilidad está muy acotada.

[El Estado necesita contener la avidez de dólares]

El BCRA, que este año tuvo un drenaje importante de divisas para amortiguar la presión sobre el tipo de cambio, aunque ahora bajó su intervención en el mercado, se encuentra en un momento en el que ya no cuenta con la liquidación de los agroexportadores y en diciembre debe afrontar un pago importante al FMI por casi US$1.900 millones. 

Y hasta marzo de 2022 le restan vencimientos por casi US$4.000 millones con el organismo, por el pago de capital e intereses, más la deuda con el Club de París que todavía no resuelve. 

Entonces, aunque se especula con que este cierre del grifo verde será coyuntural para los viajes al exterior, es lógico que provoque frustración en los argentinos que contaban con esta posibilidad para visitar a seres queridos que hace tiempo que no ven, un traslado para estudios o posgrados, una oportunidad laboral, la presentación familiar in situ de un nuevo integrante o para hacer realidad ese viaje deseado y pospuesto por la pandemia. 

El gran error, como ha ocurrido otras veces en varios temas, es la medida global e indiscriminada que no toma a cada caso en particular y genera como para generar excepciones atendibles.

Muchos directamente tuvieron que suspender su salida al exterior hasta que se levante esta restricción, y unos pocos podrán igual afrontar los gastos en efectivo, o sacar un préstamo en pesos y cancelar los pagos a un valor mucho más caro el año entrante. 

[Los operadores turísticos se quejaron]

Las agencias de viajes y turismo, que fueron uno de los sectores más castigados por la recesión de los últimos años y el cierre de fronteras y la paralización global del negocio durante la pandemia, también rechazaron la medida en forma enérgica.

La Federación Argentina de Asociaciones de Empresas de Viajes y Turismo, que representa a 5.000 operadoras nacionales, salió a criticar la reglamentación del BCRA el mismo día de publicada: “Es una medida intempestiva e inédita que va contra toda lógica e impacta directamente sobre nuestro sector, golpeando especialmente a las agencias más pequeñas”, señalaron en un comunicado. 

Las líneas aéreas locales ahora enfrentan un nuevo perjuicio económico ante esta situación inesperada, más allá de que venían con grandes problemas desde hace años, justo cuando una nueva dinámica de aperturas generaba grandes expectativas de reactivación.

Sin embargo, entre la de cal y la de arena, esta última tiene un resultado positivo mucho más extendido y beneficioso, al que una medida coyuntural y restringida a una porción mínima de la población no debería llegar a opacar.

No es la primera vez que le sucede al Gobierno: el problema no son las medidas antipáticas o intempestivas, sino la poca eficacia y claridad para comunicarlas, que no diera lugar a especulaciones políticas ni paranoias relacionadas con las personas a las que afecta. 

No todo el que sale por Ezeiza tiene un alto poder adquisitivo o va en viaje de placer. Y si bien los damnificados son relativamente pocos, también tienen derecho a planificar con tiempo sus movimientos, y más en una situación tan excepcional como la actual. 

[La balanza comercial del sector es muy deficitaria]

Por otro lado, justo es citarlo, entre 2017 y 2018 se llegaron a destinar hasta US$10.000 millones por año para solventar viajes de turismo, estudio y negocios al extranjero, con un criterio amplio y generoso sin proteger a las cuentas públicas y generando un marcado desequilibrio entre ingresos y egresos.

En casi una década salieron cerca de US$67.000 millones por esta vía e ingresaron apenas US$17.000 millones desde el exterior: un déficit del balance de pagos de la cuenta turismo enorme, sin dudas, para una economía tan frágil y carente de divisas propias como la argentina. 

Y esa es la luz roja que puso en alerta al Ejecutivo ante la apertura de fronteras y la demanda contenida que se despertó, en un contexto de baja disponibilidad de dólares a nivel interno y compromisos externos ineludibles en el corto plazo.

Un daño colateral de esta medida es que se supone que habrá una mayor afluencia de turismo interno, aunque nada hace prever que aquellos viajes con un objetivo concreto serán remplazados por otros fronteras adentro, y eso ya ha provocado un aumento de los valores de alquileres, estadías y gastronomía en las principales plazas del país. 

Ahí es donde las autoridades deberían poner la lupa entonces, para que no pierda fuerza su programa de estímulo local frente a incrementos especulativos en las plazas veraniegas. Debido a la gran demanda, ya hay lugares donde, incluso, los precios de la renta de casas y departamentos se están publicando en dólares. 

[Un gran estímulo para el movimiento turístico]

Lo concreto es que el resultado de la segunda edición del PreViaje para la temporada 2021-22, con más de 2,3 millones de personas que reservaron alojamientos y consumos en los miles de comercios habilitados en la web, es cinco veces mayor a la anterior. 

Según cifras oficiales, en este programa del Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación, se ingresaron comprobantes de gastos de los beneficiarios registrados por más de $50.000 millones, lo que implica un crédito del 50% para futuros viajes.

Además, alrededor de 225.000 afiliados al PAMI accedieron al beneficio y así obtuvieron un 70% de saldo a favor para la próxima oportunidad que realicen consumos turísticos dentro del país hasta el 31 de diciembre de 2022. 

Esta etapa del PreViaje tuvo una acogida muy superior a la experimentada durante los fines de semana largos y en 2020, y permitió asegurarle a la población y los operadores turísticos un alto nivel de previsibilidad tras casi un año y medio de inacción a raíz del coronavirus.

“Si bien la primera etapa de PreViaje había sido muy exitosa, esta nueva edición del programa superó todas las expectativas”, comentó Matías Lammens, ministro de Turismo y Deporte nacional, quien adelantó que presentarán un proyecto de ley para consolidar este programa como una política de Estado para los próximos cuatro años. 

“Estamos quintuplicando los números, una inyección fundamental para consolidar la reactivación de un sector que estuvo tan golpeado por la pandemia. Es un gasto inteligente del Estado, que recupera una parte muy importante de lo invertido y estimula el consumo en todo el país”, agregó el funcionario.

[Casi la mitad lo facturaron agencias de viajes]

Según el último relevamiento de su cartera, el 46% de los gastos corresponden a agencias de viajes, 36% a alojamientos y 12% a transporte aéreo. En cuanto a las provincias elegidas, la mayoría de los comprobantes cargados son de Buenos Aires, Río Negro, Córdoba, Santa Cruz, Neuquén, Mendoza, Tierra del Fuego, Misiones, Salta y Chubut, en ese orden.

Los destinos más atrayentes son Bariloche, Mar del Plata, Ushuaia, El Calafate y Puerto Iguazú. Y en Turismo aclaran que quienes quieran acceder al beneficio para viajes a partir de febrero de 2022, tienen tiempo hasta el 31 de diciembre de este año inclusive para comprar y subir sus facturas.

Por su lado, Gustavo Hani, presidente de la Cámara Argentina de Turismo, resaltó: “PreViaje vino a dar un necesario incentivo a la industria turística. La cantidad de argentinos y argentinas que lo contrataron habla de la necesidad de reconectarse con la experiencia de viajar. Ha demostrado ser un gran acelerador del proceso de recuperación del turismo, transversal a todos los rubros que integran la industria”.
 

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:

NEWSLETTER

Suscribite a nuestro boletín de noticias