La industria continúa en alza y expone la necesidad de trasladar el rebote económico al bolsillo de las mayorías - Política y Medios
29/11/2021 - Edición Nº5050

ANÁLISIS

La industria continúa en alza y expone la necesidad de trasladar el rebote económico al bolsillo de las mayorías

Los nuevos datos del INDEC muestran que en septiembre la industria superó la actividad del mismo mes de 2020, 2019 y 2018. ¿La cuenta pendiente? Que el crecimiento se traduzca en calidad de vida de los sectores más populares.

Este miércoles se conocieron las cifras de septiembre del Índice de Producción Industrial (IPI) manufacturero desarrollado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), que arrojaron números positivos para la industria nacional.

Durante el mes número 9 del año, la actividad manufacturera experimentó una suba del 10,1% interanual, y el período enero-septiembre 2021 acumula un incremento de 18,7% respecto al mismo período de 2020. En tanto, la variación positiva respecto a agosto es de 1,1%.

En tanto, también significó un aumento del 14,3% frente a septiembre de 2019 y de 8,6% contra este mes en 2018.

Los principales incrementos los presentaron los rubros: “otro equipo de transporte” (77,6%); “prendas de vestir, cuero y calzado” (56,1%) y “Maquinaria y equipo” (35,9%). Además, la industria también registró puntos altos en el área energética (27,3%), metalúrgica (20,2%), productos textiles (20,1%), automotriz (18,8%).

Así lo destacó el Frente de Todos en las redes sociales.

En tanto, también registraron subas los productos a base de caucho y plástico (12,5%); productos metálicos (11,8%); “Otros equipos, aparatos e instrumentos” (8,6%); alimentos y bebidas (4,6%); productos minerales no metálicos e industria química (3,2%), y la tabacalera (3,1%).

Por su parte, mostraron caídas en la producción las divisiones “Muebles y colchones, y otras industrias manufactureras” (12,2%), y “Madera, papel, edición e impresión”, 1,5%.

Cabe aclarar que, más allá de los incrementos relativos de cada uno, los rubros que impulsaron la suba por incidencia en el índice general son “Maquinaria y equipo” y “Prendas de vestir, cuero y calzado”, con el 1,9% cada una; Alimentos y bebidas; con el 1,4% y la industria metálica básica, con 1,3%.

El análisis del organismo de estadísticas destaca que la fabricación de maquinaria agropecuaria catapultó a la división maquinaria y equipo, exhibiendo un incremento de 46,7% interanual en septiembre y un 64,7% interanual en el plazo enero-septiembre.

Este sector de la economía registra subas interanuales en las unidades vendidas de tractores, cosechadoras, sembradoras y algunas líneas de implementos.

Desde el entorno, señalan que el incremento en los niveles de fabricación de los distintos segmentos está siendo impulsado por varios motivos, entre los que se destacan la menor cantidad de unidades vendidas de origen importado y la disponibilidad de líneas de créditos destinados a la adquisición de maquinaria agrícola de fabricación nacional.

La fabricación de maquinaria de uso general registra un incremento interanual de 35,7% en el mes bajo análisis, explicado principalmente por un aumento en las ventas de equipos destinados al sector petrolero, asociado con el incremento del precio internacional del barril de petróleo.

En tanto, en estrecho vínculo con el impacto del rebote económico en el mercado interno, la producción de aparatos de uso doméstico presenta un crecimiento interanual de 13,9% en septiembre, siendo heladeras, freezers y lavarropas las unidades que impulsan la suba.

En esa misma línea se ubica la importante alza en la fabricación de prendas de vestir, cuero y calzado, que constituye la principal incidencia en el mes bajo análisis y se vincula a la dinamización del comercio en locales comerciales minoristas y la explosión del e-commerce.

Durante el CyberWeek de este mes, la facturación total fue de $2.667.779.680; las transacciones registraron un crecimiento del 22% respecto al 2020 y la facturación se incrementó en un 74%.

[Trasladar el crecimiento económico a la calidad de vida, el gran déficit]

En el transcurso del año, detrás del vertiginoso avance de la campaña de vacunación contra el Covid-19 y la merma subsiguiente de la circulación del virus, el gobierno de Alberto Fernández pudo ir anunciando una serie de indicadores esperanzadores de la actividad económica.

Al tiempo que se incrementaron los precios internacionales de los principales granos de exportación -con su consecuente aumento en la recaudación impositiva- la industria fue despegando mes a mes; no sólo por encima de los irrisorios niveles de actividad del 2020 durante la pandemia, sino también en muchos casos por encima de los de 2018 y 2019.

Sin embargo, la dura derrota del Frente de Todos en las primarias legislativas de septiembre, que le impuso una auténtica hazaña de cara al próximo domingo, puede atestiguar lo poco que ha calado el rebote económico en amplios segmentos sociales.

Las dificultades para lograr una desaceleración contundente del proceso inflacionario sin dudas agudiza esta situación y constituye otra de las cuentas pendientes.

El retorno de unas restricciones severas y prolongadas hacia una economía incluso más activa que la de prepandemia arrastró consigo una inercia inflacionaria que golpeó sistemáticamente a los que menos tienen.

La construcción, otro de los rubros en crecimiento sostenido.

Para peor, si a mediados de año se había logrado una lenta desescalada de cinco meses consecutivos hasta llegar a un 2,5% en agosto, desde allí hasta la actualidad se retomó una senda alcista al ritmo de los volantazos de emisión monetaria que tuvieron lugar tras el cachetazo de las PASO.

En este maraco, la fiebre electoral presiona fuertemente sobre la estabilidad cambiaria a través de una demanda sostenida sobre el dólar blue -que superó el umbral de los $200 por primera vez- promoviendo una especulación devaluatoria que más de uno intentará trasladar a los precios.

En este difícil aprieto, el gobierno invirtió sus energías en la aplicación de medidas temporales que ayuden a aliviar la economía social en el siempre sensible fin de año, de la mano de programas de congelamiento de precios en alimentos y medicamentos.

No obstante, la estabilización macroeconómica que propicie, más allá de medidas paliativas, una calidad de vida ascendente en las amplias capas populares es todavía una deuda de la administración de Alberto Fernández. Sin dudas este será uno de los principales objetivos en la segunda mitad del mandato del Frente de Todos a los fines de llegar con chances serias de reelección en 2023.

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