Garro buscará aprobar el Código de Convivencia sin apoyo opositor y ante una movilización “multitudinaria” en repudio - Política y Medios
29/11/2021 - Edición Nº5050

CONCEJO DELIBERANTE

Garro buscará aprobar el Código de Convivencia sin apoyo opositor y ante una movilización “multitudinaria” en repudio

Diferentes organizaciones convocaron a una manifestación a la Municipalidad para expresarse contra la normativa, calificada de “apartheid” por la CTA-A.

Este miércoles, el Concejo Deliberante de La Plata debatirá el Código de Convivencia impulsado por el intendente, Julio Garro, con la habitual resistencia de amplios segmentos sociales ligados a la economía popular, la venta ambulante, y la cultura callejera, además de numerosas organizaciones.

Es así que, mientras los ediles de Juntos por el Cambio buscarán aprobar la normativa, en las inmediaciones de la Municipalidad se desarrollará una protesta, que nucleará desde organizaciones sociales y sindicales como partidos de izquierda, la Corriente Clasista y Combativa (CCC) y la CTA-Autónoma, hasta trabajadores y artistas callejeros.

En tanto, según confiaron a este medio diferentes fuentes del bloque de concejales del Frente de Todos, la oposición no acompañará con su voto la iniciativa, en sintonía con el humor social que estará manifestándose en calle 12.

Un grupo de organizaciones sociales convocaron a movilizar, bajo el lema “no al código represivo de Garro”, concentrando desde las 10 de la mañana en Plaza Italia, para luego trasladarse a Plaza Moreno.

Según sostuvieron, una amplia unidad de organizaciones sindicales, sociales, de derechos humanos, estudiantiles, políticas, se oponen al “proyecto político de Garro-Macri en la ciudad”. En esta línea, aseguraron que “quieren imponer un “Código” que prohíbe a las mayorías el uso del espacio público”.

“El proyecto de Código de Convivencia niega la responsabilidad del Intendente acerca de los problemas que aquejan a los platenses. Busca tapar los problemas y no resolverlos. En un contexto de aguda crisis económica y social, utilizan el derecho a la libre circulación para criminalizar la protesta y las expresiones de disconformidad de los vecinos”, reza el comunicado..

En tanto, también apuntan que, para el intendente, “vecinos no son todos los habitantes de La Plata sino sólo una minoría”, y que su criterio excluye de esa categoría “al conjunto de la economía popular, a cualquiera que quiera protestar y sus organizaciones sindicales, sociales y políticas, a quienes viven en barrios no urbanizados y a cualquier persona o grupo de personas que quiera utilizar el espacio público de manera social”.

Según explicaron, el Código de Convivencia “busca prohibir” las movilizaciones con cortes de calle, pretendiendo trasladar a las veredas ese tipo de acciones, debiendo pedir previo permiso a la comuna antes de llevarla adelante.

En este línea, critican que “sanciona al que obstruya la circulación peatonal, es decir que todo el que quiera protestar va a ser sancionado” y “criminaliza a las organizaciones”.

Por estas, entre otras disposiciones, sostuvieron que rechazan el “Código Represivo de Garro”, y exigen que se dé de baja el proyecto, al cual describieron como “criminalizador, discriminador, elitista y xenófobo”.

Las manifestaciones del campo popular contra los Códigos impulsados por Garro, una costumbre.

[“Garro profundizó su ausencia en las barriadas populares”]

Otra de las organizaciones con una importante capacidad de movilización que convocó a movilizar contra las intenciones del Ejecutivo platense fue la regional de La Plata y Ensenada de la CTA-Autónoma.

“De aprobarse mañana en la sesión que tendrá mayoría propia por parte de Juntos por el Cambio, se estaría produciendo un virtual ‘apartheid’ en la capital bonaerense”, sostuvo la entidad sindical en un comunicado de prensa que anticipa una protesta “multitudinaria”.

En este caso, la consigna será “El espacio público es de Todos”, cuestionando el “viejo anhelo” de Julio Garro de “reprimir, criminalizar, judicializar y lucrar con sanciones a la protesta social, el trabajo ambulante, a las personas en situación de prostitución, a la cultura y las expresiones de la juventud, para favorecer negocios privados”.

El secretario de Derechos Humanos de la CTAA Bonaerense, Emiliano Hueravilo, expuso que “así como la pandemia profundizó la crisis en los territorios, Garro profundizó su ausencia para resolver problemas urgentes en las barriadas populares”.

En esa línea, evaluó: “En el caso de los compañeros de la economía popular que salen a vender empanadas, chipas, ropa usada, o cualquier cosa que les permita llevar un plato de comida a su casa, la solución es generar trabajo y no reprimirlos y cobrarles multas impagables”.

El dirigente planteó que la política alimentaria y sanitaria por parte del municipio durante la pandemia fue “raquítica”, y que la intención de su Código de Convivencia “demuestra una gran insensibilidad contra las familias de desocupados, artistas, colectivos de la diversidad que necesitan no sólo comer, sino también vestirse, comprar remedios, vivir dignamente”.

En ese sentido, calificó el proyecto como “un apartheid”, y justificó su afirmación comentando que “se prohíbe el trabajo en la calle de les vendedores ambulantes, cartoneros, recicladores, limpiavidrios, personas en situación de prostitución, artistas callejeros”.

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