Nuevo DNI no binario: "Lo que no se nombra no existe" - Política y Medios
18/09/2021 - Edición Nº4978

ENTREVISTA

Nuevo DNI no binario: "Lo que no se nombra no existe"

En diálogo con PolíticayMedios, la drag Queen Sulú Tapia relató la experiencia de haber participado de un hecho que equiparó con la sanción de la Ley de Matrimonio Igualitario. También contó cómo es su vida cotidiana en una sociedad machista donde la conquista de cada derecho es la resultante de años de lucha. 

Por: Miguel Di Spalatro

 

Con el reconocimiento de la identidad de género de las personas que se identifican por fuera de las normas binarias, Argentina se integra a la nómina de países que, como Alemania, Canadá, India y Estados Unidos, reconoce el derecho a la identidad como una vivencia interna y subjetiva que no depende ni de las características biológicas, ni de las categorías impuestas de varón y mujer.

Viene a hacer justicia, además, con decenas de personas que durante el gobierno de Mauricio Macri iniciaron acciones legales contra el RENAPER, que aun teniendo sentencias firmes y hasta un Dictamen favorable del Procurador se negaba a emitir los nuevos DNI.

El reconocimiento de la identidad de género por parte del Estado por fuera de hombre-mujer, busca erradicar la violencia basada en prejuicios de género y viene a reconocer todo el espectro de experiencias relacionadas con el género, la sexualidad y la identidad. Los documentos tendrán una tercera opción, que utilizará la letra "X", para reconocer a las identidades fuera del binomio femenino/masculino.

El anuncio realizado por el presidente Alberto Fernández, salda un adeuda que el estado tenía pendiente con el movimiento LGBTTIQ+ y amplia derechos camino a una sociedad más inclusiva. Durante la presentación, el primer mandatario remarcó que “hay otras formas de amar y ser amados, y que hay otras identidades aparte de la identidad de hombre y la identidad de mujer, y que deben ser respetadas, y que existieron siempre, solo que en otros tiempos se ocultaron”.

Esas palabras llegaron al corazón de Sulú Tapia, que, a pocos metros del presidente, vivía uno de los días más felices de su vida. Sulú es Drag Queen, Transformista, nacida en la conservadora ciudad de Azul, donde comenzó una carrera artística que hoy continúa en la Capital Federal.

Sulú estuvo en el museo de la Casa Rosada, especialmente invitada por el presidente. Un reconocimiento a sus años de lucha en los escenarios y desde el espacio MTA Mujeres Trans Argentina. En diálogo con PolíticayMedios relató la experiencia de haber participado de un hecho que ella equipara con la sanción de la Ley de Matrimonio Igualitario, y también contó cómo es su vida cotidiana en una sociedad machista donde la conquista de cada derecho es la resultante de años de lucha. 

PyM: ¿Qué significa para vos que el estado reconozca a las identidades no binarias a través del documento de identidad?

Es un gran paso en la ampliación de derechos para personas, amigxs y colegas de la comunidad LGBTTIQ+ de todo el territorio de Argentina que no nos veíamos nunca reflejadxs en ese plástico al momento de firmar un documento, viajar, hacer algún trámite, casarnos, incluso pagar una comprita en el súper con la tarjeta de débito.

Más allá de estos quehaceres cotidianos de ciudadanxs, significa que por fin se reconozca que acá estamos, que existimos, porque “lo que no se nombra no existe”.

Nos hemos sentido excluidxs y vulneradxs del sistema porque entre M y F este DNI nos permite también poder nombrarnos como nos autopercibimos, nombrarnos como somos, tal cual nos fuimos creando.

La identidad de género es una construcción subjetiva, que parte del cuerpo y del deseo. Viene a deconstruir lo que nos quisieron imponer que teníamos que ser y sentir desde la cultura machista, la iglesia y la biología. Permite encarnar ese deseo y ser ese sentir pleno, que en nuestro caso no es varón ni es mujer ni desea serlo, que se siente bien siendo un poco de esto con otro poco de aquello. Poder encarnar una monstruosidrag humana merecedorx de un nombre auténtico que resuene honesto con la mirada que ofrecemos al mundo. 

En mi caso particular, modifica mi vida, porque voy a poder hacer mi DNI con el nombre que siento que nombra la totalidrag de mi ser, y eso me va a permitir vivir la vida legalmente desde mi propia perspectiva, viajar y seguir siendo siempre la misma unidad.

Me percibo como una persona de género fluido, a veces estoy más masc y a veces más femme, pero nunca llego a los extremos, habito una androginia que se mueve en una continua intermitencia.

PyM: ¿Qué sentís respecto a tu nombre?

Siempre sentí dos cosas con mi nombre: que al nombrarlo era deshonesto, no me quedaba bien ese nombre varonil de médico bíblico, pero sí me agradaba cuando me decían Lu. Como artista me pasó que empecé por cambiarme el apellido con la excusa permisiva artística de ponerme un nombre de fantasía.

Con los años comprendí que una parte de mi fantasía artística de travestirme para el acto escénico también me pertenecía, y era parte de mi identidad.

Ahí nació la necesidad de renombrar-me y organizarlo en palabras, lo que faltaba nombrar era esa parte femenina: Su. 

Había empezado mi cambio de nombre a través de la ley de identidad de género que me lo permitía, pero otra vez pasaría lo mismo: sólo quedaba nombrado mi género en Femenino y algo quedaría nuevamente sin nombrar, sin reconocer.

PyM: ¿Cómo perciben las nuevas generaciones la identidad de género?

Hay miles de personas en el territorio argentino que tampoco se sienten varón ni mujer ni desean serlo, y también nuevas generaciones venideras que pasarán por lo mismo, porque la identidad de género es una pulsión humana ante el deseo de nombrarse legalmente según como se auto perciban.

Detrás de estos nuevos nombres hay historias personales de bulliying.

Ahora las nuevas generaciones están cambiando y son más permisivas con lxs chicxs no binarixs, pero nunca falta un retrógrado con ideas de miedo aprovechando para hacer bullying.

También esto significa un Estado presente atendiendo a un sector de la población que estaba esperando ansiosamente este reconocimiento civil. Significa la gestión y articulación de muchas ONG con el Ministerio de Género y Diversidad para consensuar una metodología que permita un DNI válido en Argentina y un pasaporte internacional que permita también validar nuestro nombre e identidad en el mundo. 

PyM: Desde el momento en que definiste tu identidad ¿cómo fue la reacción de la sociedad? ¿Sentís que se evoluciona hacia una sociedad más tolerante?

Me llevó años definir mi identidad dado a que no hay referentes en medios hegemónicos de comunicación, las personas travesti trans de la tele son funcionales al machismo, las ficciones de la tele son siempre lo mismo, las mismas histerias con los mismos boludos de siempre, casi todos heterosexuales.

Los “homosexales” funcionales al show se disfrazan de hegemónicos.

Comprendí y sentí pertenencia al escuchar hablar particularmente a SaSa Testa en una entrevista donde contaba su nombre nace de la síntesis de Samanta, nombre que le asignaron al nacer y Santiago que es su identidad trans propiamente creada, su testimonio me ayudó mucho a comprenderme.

Si bien mi caso es una intermitencia, pude organizar mi ser y ponerlo en palabras. La reacción de la sociedad, la mirada ajena fue siempre amorosa en mi proceso. Me preguntaron: “ahora, ¿cómo querés que te llamemos? ¿cómo te tenemos que decir? ¿qué pronombres te gusta que usemos?” En mi caso, femenino y neutro me gusta más.

Siento que hacen lo posible de tratarme bien, no incomodarme. Hay personas que les fluye el habla, saben intuitivamente cuando usar pronombres masculinos y cuando los femeninos.

Comprendo el sentido de la pregunta “si se evoluciona hacia una sociedad más tolerante”, pero si analizamos la palabra tolerante deviene de soportar, admitir o permitir una cosa que no gusta o no se aprueba del todo. En este caso, estamos hablando de una legalidad ya aprobada para un sector de la población vulnerado hace años.

Y si gusta o no gusta, realmente vivimos nuestra vida como nosotrxs queremos y compartimos con las personas que saben valorar nuestra forma de ser desde la reciprocidad.

Siento que la sociedad se abre amorosamente a la vida humana en todas sus diversas formas de expresión, no somos nada nuevo, siempre estuvimos, ahora nos toca dar un paso al frente. Hay mucho por deconstruir, muchas formas de ser para revelar y abrazar.

P y M: ¿Cómo es tu espectáculo y de qué manera sentís que colabora a que se entienda que vivimos en un mundo diverso?

Mi espectáculo es de travestismo y extravagancia salvaje. Tiene mucha connotación de humor y un repertorio musical. Hay imitaciones, porque es un formato del rubro. Muchas veces me cuesta terminar de encontrar la forma de decir todo lo que tengo para decir en mi espectáculo y siento que no lo logro.

Luego vienen amigos y fans y me cuentan lo que ellos vivieron, lo que a ellos les llegó de ese momento escénico. Me cuentan de sus vivencias y acopio otras miradas. Que me han visto travestida en un escenario en mi pueblo con el teatro lleno, en el 2006 con todo el pueblo ovacionando de pie cuando ni siquiera había una ley de matrimonio igualitario, cuando ser gay o maricón era mal visto, motivo de bullying o violencia en la calle por homofóbicos, cuando por aquel entonces por todo eso nos echaban de nuestros hogares; (salvo los que tenían plata, sus padres los mandaban a estudiar lejos del pueblo). ¡Imagínate travestida! Me ha pasado de estar con obsesiones de vestuario o detalles de peinado y maquillaje para lograr una caracterización perfecta, y el público luego me decía: admiro como caminás, bailás y corrés con esos tacos.

Con esto quiero decir que hay cosas propias de mi humanidad como instrumento actoral que escapan al control de un equipo entero de directores de actores: una DragQueen en su mayor lujuria y potencia escénica te roba el foco de cualquier escena.

Una travesti montada en zapatos de tacos kilométricos bañados en purpurina con destellos arcoíris te desaparece un ballet entero de bailarines del Colón, una escenografía giratoria de led traída de la China y hasta un libreto entero de Broadway fotocopiado en Avenida Corrientes.

Hay algo innato, de nacimiento, que hace que las cabezas se giren automáticamente cuando empiezo a mariconear poderosa. Ahí, en ese giro de cabeza, en esa mirada del otro que busca encasillarme en masculino femenino o transgénero es donde trazo los límites de mi territorio de acción que colabora en la visibilidad de lo que Soy desde mi existencia que es parte de la misma especie humana, mi humanidad que expresa la Vida y el Amor a nuestras diversas formas de expresión.

Igualmente, estoy en un momento de crisis con mi espectáculo, con muchas ganas de reinventar mi arte desde nuevas formas de expresión que me permitan totalmente mi autenticidad y me permitan comunicar de forma más clara.

P y M: ¿Desde qué otros lugares además del escenario, trabajas por las identidades diferentes?

Actualmente como activista en una ONG nacional MTA Mujeres Trans Argentina. Allí articulamos con otros organismos para mejorar la vida de todas las chicas travestis y trans del país y personas no binarias, ayudamos a que ellxs puedan acceder a terminar el secundario, al trámite de su nuevo DNI con su identidad de género y nombre autopercibido. Asesoramos ante hechos de violencia de género y discriminación, acompañamos en métodos de hormonización y actualmente implementando el cupo laboral travesti trans en casi todas las provincias tratando de asegurar que la ley se cumpla y  les permita superar los 35 años de expectativa de vida que este colectivo tiene en nuestro país.

Pero sobre todas las cosas buscamos el empoderamiento y la organización entendiendo que los cambios se dan con la unión de todxs y en conjunto.

P y M: ¿Cómo fue participar en el acto de los Nuevos DNI no binarios con el presidente de la nación?

¡Realmente fueron muchas emociones todas encendidas como un espectáculo de aguas danzantes internas!

Realmente no lo creía posible, no creí que viviría para ver este reconocimiento hacia las personas no binarias trans.

Me pasó igual que aquella vez en el 2010 cuando se sancionó la Ley de Matrimonio Igualitario, que de repente en un día todo lo ilegítimo quedaba atrás y podía ser posible ser ciudadanx digno y amar legítimamente a la luz del día.

Esta vez me tocó estar en el acto, no en la plaza de Congreso como hace años atrás, que nos congelábamos de frío si no saltábamos palpitando la votación.

Al principio, cuando llegué, los paparazzi me pedían fotos posando con el auto de Perón en el museo del Bicentenario de Casa Rosada, me pedían que desfilara, fotos con los granaderos.

Fue encontrarme con muchxs activistas como SaSa Testa, con compañerxs de San Juan que sigo en redes sociales y están activando un frente DragQueen en un canal de televisión provincial. Muchxs estaban fascinados con el vestido de la bandera LGBT+ full lentejuelas y me pedían uno a medida.

Ya comenzado el acto recuerdo un momento en el que Alberto Fernández estaba hablando y que nos miramos con lxs chicxs y empezamos a cantar: “¡Presidenta… Alberta presidenta… Alberta presidenta!” típico código de la mariconería que todo lo que se idolatra se lo nombra en femenino porque viva la Matria.

Con los años se va a ver reflejada la importancia de esta sanción del DNI no binario. De la misma manera pasó con la ley de matrimonio igualitario: en su momento se decía que no era importante. 10 años después más de 20.000 parejas se pudieron casar en nuestro país. Lo mismo sucede con los DNI de las personas travesti trans que cambiaron su género y nombre y son más de 9.000 en 9 años.

P y M: ¿Qué otras cosas puede hacer el Estado por la libertad de género?

Eso lo dijo el presidente en el acto, y lo dejó muy en claro cuando manifestó que la X es el primer paso de reconocimiento, que el ideal va a llegar cuando todos todas y todxs seamos todes.

El desafío que se nos pone adelante es la aplicación efectiva de todas las leyes que hemos conquistado: Ley de educación sexual integral, Ley de matrimonio igualitario, Ley de subrogación de vientre, Ley de identidad de género, Ley de inclusión laboral travesti y trans. Reforma urgente de la Ley antidiscriminatoria y la reparación histórica para las compañeras travestis y trans que han sobrevivido a las torturas policiales.

P y M: ¿Cómo fue ese momento de encuentro a solas con el Presidente de la Nación?

Cuando terminó el acto me acerqué a Alberto a expresarle mi agradecimiento por este DNI, por el cupo laboral travesti trans y además por amar a su hijx y su respuesta fue “Cómo no lo voy a amar”. Y le agradecí por ese abrazo con su hijx en el escenario aquella noche que fue electo como presidente, porque nosotres nos encontrábamos en la esquina de mi casa con mis amigues celebrando en la vereda del búnker de Alberto, y entre el tumulto veía ese abrazo con su hijx, abrazo sobre un escenario que nunca tuve con mi papá.

Mi papá nunca fue al teatro de Azul a verme actuar travestida porque era un señor grande, porque le podía más el qué dirán del pueblo. Sabía por boca de la gente que mi laburo era bueno, que la gente la pasaba bien y se divertían con mi arte.

Recibí mucho Amor del público, pero nunca tuve el abrazo de mi papá al final de las funciones de Divas Show por culpa de la cultura machista.

El acto del DNI no binario fue una fiesta esperada por muchos años, al final del día me dolían los cachetitos de la cara de ser tan feliz.

Al día siguiente me escribió una ex compañera de la secundaria por Facebook con quien no hablábamos desde hace años. Me dijo que vio mis fotos en el acto del DNI no binario y me contó que uno de sus hijxs de 12 años es no binario, que no se identifica ni con ser varón ni con ser mujer.

Me contó que hace unos años en un Jardín de Azul no lo dejaron entrar con su guardapolvo rosa. Que le rompieron el corazón. Que lx cambió de jardín.

Que una vez la quiosquera le dijo que se iba a ir al infierno por pintarse las uñas, que hace videos en TikTok y ellos cuidan de borrar los comentarios todas las noches donde le hacen bullying para que no le afecte, pero que a veces lo encuentran llorando frente a un espejo porque no puede aceptarse. Que son muchas las historias dolorosas que la sociedad le da a diario.

Le dije: ¡A empoderarse! Hablá de esto en las redes, contá lo que les toca vivir, concientizá, decile chau a las personas que no pueden amar a tu hijx tal como es. Que cuentan conmigo, con muchos otrxs que pasan por lo mismo, con mis amigues, que los pondremos en contacto con familias de chicxs no binarios y trans para acompañarse.

Ojalá que estas palabras sirvan para entender con el corazón el amoroso sentido de reparación y el valor de esta “x”. Gracias a todxs lxs maricas travestis trans y no binarixs que aparecieron en mi camino y me mostraron quién soy.

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