La llegada de las elecciones potencia las diferencias en el núcleo del Gobierno - Política y Medios
18/09/2021 - Edición Nº4978

LOS ENTRETELONS DE CASA ROSADA

La llegada de las elecciones potencia las diferencias en el núcleo del Gobierno

La decisión de celebrar un acto homenaje a las víctimas del COVID-19 fue impulsada desde el pequeño grupo áulico que rodea a Alberto Fernández. Pero la ejecución del evento generó rechazo en los funcionarios del ala que encabeza CFK. Frente a las críticas que generó la actividad, no fueron pocos los dirigentes kirchneristas con oficina en Balcarce 50 que se ufanaron sobre las advertencias que hicieron por la convocatoria.

Por: Juan Pablo Peralta - DESDE CASA ROSADA

 

La decisión de celebrar el domingo pasado en el Centro Cultural Kirchner un acto homenaje a las 95 mil argentinos y argentinas víctimas del COVID-19, fue impulsada desde el pequeño grupo áulico que rodea a Alberto Fernández. El Presidente avaló la idea antes de partir hacia un nuevo viaje europeo que pocas horas después se canceló.

Desde el principio, la ejecución del evento generó rechazo en los funcionarios del ala que encabeza la vicepresidenta, Cristina Kirchner. Frente a las críticas y polémicas que generó la actividad, no fueron pocos los dirigentes kirchneristas con oficina en Balcarce 50 que se ufanaron sobre las advertencias previas que hicieron por la convocatoria, a la que no asistió ni su propia jefa política, pese a estar invitada. La presencia de Axel Kicillof y el resto de casi todos los gobernadores, incluido Horacio Rodríguez Larreta, no detuvo las críticas internas y externas.

Fueron notorios los nuevos desacoples de organización en la administración central, que quedaron expuestos cuando el lunes circulaba la versión sobre la anulación del viaje a París, donde el primer mandatario iba a exponer en el Foro Generación Igualdad. Es que el viernes, el mismo Gobierno nacional decidió ajustar las restricciones para los argentinos que están en el exterior: solo 600 podrán ingresar por día hasta el 9 de julio. La misiva que Fernández envió en esa misma jornada a su par Emmanuele Macron, quien lo había invitado, explicaba: “El agravamiento de la situación sanitaria me obliga a acompañar el esfuerzo de mi pueblo en el marco del respeto conjunto de las normas preventivas establecidas”. Sin dudas, las sugerencias que llegaban desde el máximo despacho en el Senado nacional habían surtido efecto. 

El martes, el jefe de Estado retomó una solapada agenda electoral recibiendo en Casa de Gobierno a los principales referentes de Unidad Popular: el economista e integrante del directorio del Banco Nación, Claudio Lozano; el histórico dirigente de los trabajadores estatales, Víctor de Gennaro; y el Secretario General de ATE y adjunto de la CTA, Hugo “Cachorro” Godoy. Además de apoyar las políticas de vacunación y proponer un ingreso básico para la población en situación de informalidad, la UP acercó su respaldo y algunos nombres de posibles candidatos para las Primarias y Legislativas de este año.

A mitad de semana, Fernández participó de manera remota en el Foro de género al que no pudo asistir en Francia. Lo hizo desde la Residencia de Olivos, donde se quedó para tener el tipo de reuniones que no pueden hacerse visibles en el palacio gubernamental, donde como se queja un alto secretario de Estado: “Siempre hay periodistas”. Todavía retumbaba un encuentro entre él y Florencio Randazzo, el candidateado exministro del Interior y Transporte del que fue jefe de campaña en 2017, cuando junto al Movimiento Evita se quedaron con el 5,94 por ciento de los votos, que sumado al 15,41% de Sergio Massa, impidieron que CFK se impusiera en la Provincia de Buenos Aires al postulante de Cambiemos, Esteban Bullrich. Lo cierto es que Fernández y Randazzo mantienen permanente contacto y lazos, más allá de las desmentidas mediáticas. 

Para sumar al desaguisado entre los aliados en el FdT, el fuego amigo volvió a golpear al titular del Ejecutivo cuando el camionero Hugo Moyano salió con los tapones de punta a cuestionar las críticas que dos de sus protegidos: los ministros de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas y de Trabajo, Claudio Moroni, hicieron a los bloqueos que su sindicato ejecuta para llevar adelante reclamos gremiales. Vale señalar que esos dos apellidos también conforman el grupo al que Cristina catalogó como “funcionarios que no funcionan”.

Entre anuncios de llegada de aviones con vacunas y el comienzo de la producción local de la Sputnik V a partir de agosto, Fernández tuvo que firmar con su jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, un decreto que hubieran preferido evitar. Se trata de la toma del control estatal de la Hidrovía Paraná-Paraguay por 12 meses, otra pulseada que volvió a ganar el sector que lidera Máximo Kirchner. Poco después, cuando se cumplían 47 años del fallecimiento de Juan Domingo Perón, se reiteró una escena a la que los acólitos del Presidente se van acostumbrando: CFK salió a hablar antes que su jefe. Esta vez fue en un acto en el partido de Lomas de Zamora, algo que para muchos sonó a bendición para que el intendente local, Martín Insaurralde, se lance a encabezar la lista de diputados bonaerenses.

La vice bajó nuevamente su línea política al advertir sobre los posibles acuerdos que se puedan firmar con el FMI y que condicionen a la Argentina. Una clara puesta de límites al ministro de Economía, Martín Guzmán, avalado siempre por la Presidencia. También reprochó (indirectamente) la no continuidad de algunas iniciativas que tomó en su gestión, tal el caso del plan Conectar-Igualdad.

Al primer mandatario le quedó, casi fuera de escena, una entrevista virtual hecha por conductores radiales, a modo de acto del Partido Justicialista (que preside), para defender su gestión y retomar el cisma con el macrismo. Entre tanto, Fernández busca neutralizar el rechazo del bloque del Frente de Todos en la Cámara de Diputados (que encabeza su amigo Sergio Massa), para cambiar el texto en la Ley de Vacunas y, así, permitir comprar fármacos a Pfizer, Moderna y Janssen, y acceder a las donaciones de Joe Biden a América Latina. La única forma que le queda para ir por esa senda es emitir un DNU del que no se sabe si alcanzará para autorizar esas negociaciones con los laboratorios norteamericanos.  

Habrá que ver si la campaña sigue mostrando las diferencias de forma y acción en el seno de la coalición gobernante, y en particular entre la fórmula que buscó proyectarse para retornar al poder en base a un modelo de unidad, algo que se desdibuja a la hora de llevar adelante la administración del Estado.  

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO: