La cultura platense, entre la pandemia y la desidia municipal - Política y Medios
29/11/2021 - Edición Nº5050

EMERGENCIA

La cultura platense, entre la pandemia y la desidia municipal

Entrevistamos a integrantes de la asamblea de músicos en emergencia y la Escuela Taller Municipal de Arte (ETMA) para conocer la realidad de quienes viven de la cultura.

El miércoles de la semana pasada, más de 20 dirigentes nacionales y provinciales del peronismo identificados con la ciudad de La Plata expidieron un comunicado, alertando: “La cultura platense agoniza”.

El amplio espectro de espacios que promueven el desarrollo de espectáculos, exposiciones y la enseñanza de disciplinas y artes constituye en la capital bonaerense un importante rubro. A su vez, la riqueza y el potencial cultural han sido uno de sus sellos distintivos a lo largo de la historia.

No obstante, la extraordinaria situación epidemiológica desencadenada por el virus Sars-CoV-2 impacta con fuerza en un escenario signado por la precarización, donde la ayuda estatal -como para la mayoría de los rubros- se vuelve esencial.

Para conocer en primera persona la situación en nuestra ciudad, dialogamos con Merlina Ilundain, integrante de la asamblea de músicos en emergencia, y con Rocío Ortigosa, docente de la Escuela Taller Municipal de Arte (ETMA), que funciona en el centro cultural Pasaje Dardo Rocha.

[Entrevista a Merlina Ilundain]

- ¿Cómo afectó la pandemia al circuito cultural platense y a aquellxs trabajadorxs que de él dependen?

- La pandemia al circuito cultural lo hizo añicos, pero sobre todo por la falta de medidas de ayuda económica, y los riegos por clausuras, hostigamiento policial y multas a les artistas o centros culturales: el famoso código de “convivencia” de Garro, que también afectó a manteros y artesanos, en Plaza Italia o el Parque Saavedra, siendo también parte del patrimonio cultural de la ciudad.

No tener muchas otras alternativas que nos permitan seguir trabajando ni otras medidas de contención es un problema para el desarrollo de la cultura pero a la vez, y sobre todo, es un problema para lxs trabajadores de la cultura que viven exclusivamente de una labor artística. El presupuesto que se destina para cultura a nivel nacional es del 0,001% del total, es un dato que hay que difundirlo porque es terrible.

- Después de la salida del confinamiento, ¿Hubo un lapso de recuperación de la actividad como en otros rubros?

- No se puede hablar de recuperación porque recién se había empezado a retomar la actividad, y, los espectáculos o eventos requieren también mucho dinero para gestionarlos.

- ¿Existió alguna política extraordinaria de la Municipalidad de La Plata para con el circuito cultural, al menos en la etapa de cierre más drástico?

- De la municipalidad no recibimos nada, se otorgaron subsidios para algunos centros culturales, y bolsones de comida pero MUY pocos.

- ¿Cuáles son las actividades que actualmente les permiten subsistir no sólo a los espacios, sino también a los trabajadorxs que de ellos dependen? Desde artistas que trabajan ocasionalmente en cada centro, hasta quienes dictan clases, talleres o se encargan de organizar y coordinar actividades.

- Algunos lugares comenzaron a producir comida, otros pidieron subsidios, otros hicieron arreglos para pagar menos de alquiler, pero a la par también del ‘ver como safarla’, tuvieron que salir a buscar otros trabajos o changas que les permitan subsistir: deliverys, clases particulares virtuales, presenciales con protocolo, yo creo que logramos pasarla gracias a la solidaridad entre nosotres.

- ¿Qué acciones se prevén en este contexto?

- Hoy es mucho más fuerte la necesidad de un subsidio para el sector, por eso nos venimos organizando y estamos tratando de unirnos entre varios sectores, desde la asamblea de Musicxs en Emergencia, estamos con la idea de convocar una Asamblea de toda la Cultura para ver cómo podemos seguir. Desde la Red de Trabajadores Precarizades también estamos tratando de impulsar la coordinación de todos los sectores más golpeados y en lucha.

Las limitaciones a la presencialidad, un duro obstáculo para los centros culturales.

[Entrevista a Rocío Ortigosa]

¿El Centro Cultural Pasaje Dardo Rocha depende directamente del Municipio o tiene otras fuentes de sustento?

- El CC Pasaje Dardo Rocha depende directa y únicamente de la Secretaría de Cultura y Educación de la Municipalidad de La Plata, el edificio ingresó al patrimonio municipal en 1994. En la planta baja, funcionan el Museo de Arte Contemporáneo Latinoamericano (MACLA), Museo Municipal de Arte (MUMART), Turismo, Biblioteca del MACLA, Tienda de arte del MACLA.

En el primer piso, se alojan todas las actividades que conllevan requerimientos de ámbitos controlados y específicos: Escuela Taller Municipal de Arte (ETMA), Sala de Convenciones y Reunión de Comisiones, Sala Cine Arte Select, Sala de Teatro Experimental Municipal, Sala Auditorio y Sala Polivalente.

El segundo piso, por último, aloja todas las actividades administrativas del área cultural.

- ¿Cómo afectó la pandemia a las actividades que se realizan ahí?

Puedo hablar desde la ETMA, en donde las actividades se vieron volcadas en su totalidad a la virtualidad, considerando una planta de 120 docentes de 6 áreas diferentes (Música, Danza, Teatro, Letras, Idiomas, Artes Plásticas). La organización fue compleja, con ‘cero’ recursos de la institución, donde cada tallerista puso sus propios elementos para el dictado de clases, el contacto con lxs alumnxs y el redireccionamiento de los programas.

No hubo hasta el mes de octubre una plataforma oficial para el sostenimiento de las actividades que, una vez presentado, fue insuficiente para las continuidad compleja de tantos espacios paralelamente.

Hubo además, situaciones muy irregulares con el cobro de salarios de lxs docentes durante todo el año (nos dejaron sin cobrar al inicio de la pandemia y nos aumentaron a $237 la hora casi a fin de año).   

- ¿Cuál es la situación actualmente? En comparación, por ejemplo, con el confinamiento estricto del año pasado.

El año 2021 comenzó de forma muy irregular, no había políticas claras establecidas para que lxs docentes volvieran a la presencialidad o continuarán de forma virtual con los recursos necesarios según la actividad.

Algunas áreas retomaron las actividades en forma presencial, pero incluso con espacios físicos no acondicionados, y con imposibilidad de sanitización y el consiguiente incumplimiento de protocolos (techos caídos, aulas clausuradas, baños sin agua).

Sumado esto, la falta de comunicación interna y de publicidad sobre las diferentes actividades ha producido aún más incertidumbre y una grave disminución de la matrícula. Además se han efectuado despidos, y nuevamente comenzamos el año cobrando un mínimo de sueldo ($950 por el mes de Marzo).

Espacios como Casa Pulsar adaptaron las actividades a las instalaciones al aire libre.

- Durante el ASPO ‘duro’, ¿Recibieron algún tipo de asistencia por parte del Estado?

Ninguna, no solamente por la ausencia de regularidad en el pago de los sueldos, o la falta de aumentos correspondientes a la situación de crisis económica actual, sino también porque no posibilitaron ninguna política para mejorar nuestros sistemas de comunicación con lxs alumnos y la comunidad en general (ya sea ayuda para la compra de dispositivos digitales, soportes educativos para la actualización en el uso de redes, o ayuda de adaptación a la virtualidad).

Hay que aclarar que, por pertenecer a la planta municipal, aun cobrando la ridícula suma de $950 el mes, no podemos ser adjudicados con ninguna ayuda asistencial económica (como las IFE), ni de becas culturales de ningún tipo.

- ¿Qué políticas implementó el Municipio en particular para el rubro de espacios culturales?

Ninguna. La gestión actual tampoco quiso reconocer el Proyecto de Emergencia Cultural que se presentó desde la Red Multicultural platense durante el año 2020.

- ¿Existen instancias de diálogo con la comuna para ir transmitiendo las situaciones que viven las y los trabajadores a raíz de la pandemia?

Las instancias de diálogo son prácticamente nulas, sólo hay comunicación directa con el director Sergio Casanovas (en nuestro caso), ya que el secretario de cultura Martiniano Ferrer-Picado, ha hecho omisos nuestros incontables pedidos formales de reunión, que se le han hecho llegar desde mucho antes de que empezara la pandemia.

En comunicación con otros espacios culturales del municipio, entendemos que no tienen intención de recibirnos, de mejorar nuestra situación como trabajadorxs y mucho menos de escuchar nuestras necesidades y de abrir líneas de diálogo y debate para mejorar la calidad del sector en relación a la llegada a la comunidad.
 
Justamente desde la ETMA denunciamos vaciamiento y desmantelamiento de la estructura de la escuela por todos estos motivos.

- ¿Desde la Escuela Taller y los espacios culturales del Municipio prevén alguna línea de acción en este contexto que atraviesan?

- Desde la ETMA estamos, en principio, dando visibilidad. La línea de acción es a través de redes. Como desde hace años nosotros tenemos armada nuestra propia ordenanza trabajada durante mucho tiempo en asambleas de forma colectiva, también estamos acercándola con nuestros reclamos a diferentes concejales de la oposición que nos han recibido.

Lamentablemente la situación de pandemia nos ha limitado en acciones presenciales pero estamos repensando desde ese lugar continuar los reclamos. Y generar dentro de las posibilidades un frente unido con otros sectores culturales.

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