Diputados de Juntos por el Cambio impulsan un juicio político a Nicolás Trotta - Política y Medios
03/08/2021 - Edición Nº4932

Diputados de Juntos por el Cambio impulsan un juicio político a Nicolás Trotta

Con la discusión sobre la suspensión de la presencialidad aún caliente, legisladores opositores presentaron el pedido en la cámara baja por “mal desempeño”.

Este viernes, a la vez que el presidente de la Nación, Alberto Fernández, ratificaba la decisión de suspender por 15 días las clases presenciales, diputados nacionales de la Coalición Cívica ARI presentaron en el Congreso un proyecto para pedir el juicio político del Ministro de Educación de la Nación.

La iniciativa fue tomada por el presidente del partido, Maximiliano Ferraro, quien en la noche de ayer ya había adelantado que procedería a solicitar el proceso, por el “mal desempeño en sus funciones” e incumplimiento de “su responsabilidad de garantizar el derecho humano y social a la educación”.

Además, fue acompañado por su compañera de bloque, Mariana Zuvic, y la diputada tucumana por la Unión Cívica Radical (UCR), Lidia Ascárate.

Entre los fundamentos que menciona la presentación, expusieron “el daño irreparable que su impericia, falta de planificación e irrazonabilidad viene causando en el sistema educativo argentino”.

Además, cuestionaron “la irrazonable decisión de cerrar todo el sistema educativo del país sin ningún tipo de distinción y análisis epidemiológico por provincias o localidades durante 2020” y que “ante la evidencia científica” no se privilegió la modalidad presencial y la escuela “como el lugar más seguro que podemos ofrecer a los estudiantes, docentes, no docentes y familias”.

Según el proyecto, Trotta “tuvo el tiempo y recursos presupuestarios necesarios para poder preparar y acondicionar las escuelas y mejorar la infraestructura ante la segunda ola de la pandemia”, y le criticaron “ceder” ante “sectores gremiales y corporativos”.

También se lo acusa de tomar decisiones “erráticas, improvisadas e incongruentes decisiones y políticas educativas que agravaron la desigualdad y los niveles de aprendizaje”.

Así lo argumentó en las redes sociales.

[Una medida presidencial que dejó en “off side” al ministro]

Cuando el mandatario nacional anunció los diferentes endurecimientos de las restricciones en la circulación horaria y actividades permitidas, no fueron pocos los que se sorprendieron de que incluyeran la suspensión de la presencialidad.

Es que el mismo miércoles, unas cuantas horas antes, Nicolás Trotta se había reunido con el Consejo Federal de Educación, tras lo cual expresó la voluntad de “administrar la presencialidad en aquellas áreas donde la situación epidemiológica se agudice”.

Además, agregó que “si tiene que haber una disminución de la presencialidad para reducir la circulación de personas, no debería implicar la suspensión absoluta de las clases en las aulas como primera medida. No podemos comenzar las restricciones cerrando las escuelas”.

En esa misma línea, en los días previos, el ministro había admitido que ante el exponencial incremento de contagios en regiones como el AMBA, existía la posibilidad de modificar el régimen de dictado de clases, aunque aclaró que se trataría de una “reducción de la presencialidad”, y que la suspensión no estaba en los planes.

En ese sentido, Alberto Fernández disipó dudas, asegurando que se había tratado de una decisión personal, con la que evidentemente el titular de la cartera educativa no coincidía.

Este viernes, tras su reunión con el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, el presidente desmintió los rumores de renuncia de Trotta en conferencia de prensa, y trató de calmar las aguas asegurando que “piensan igual” sobre la importancia de las clases presenciales.

El jefe de Gabinete de la Nación, Santiago Cafiero, ya había desmentido de manera tajante las versiones horas antes.

[“Ha dejado de cumplir su responsabilidad”]

Esta tarde, Lidia Ascárate ratificó su acompañamiento al proyecto presentado por Ferraro, y recordó las inconsistencias entre lo expresado por el funcionario y lo dispuesto horas después por el Gobierno.

Además, mencionó que “estudios de UNESCO recomiendan frente al aumento sostenido de casos positivos de COVID-19, que las escuelas deben ser lo último en cerrarse debido al impacto que produce dicha decisión en la comunidad pedagógica de los estudiantes”.

En ese marco, consideró que en nuestro país, “la emergencia sanitaria y la falta de pericia de los gobernantes de turno impidió de forma sistemática que los alumnos vuelvan a las aulas”, y aseguró que en muchos países del mundo se mantuvieron abiertas hasta último momento.

Hacia el final de su enunciación, publicada en redes sociales, concluyó: “Entendemos que ha dejado de cumplir su responsabilidad primaria de garantizar la responsabilidad indelegable del Estado de asegurar el derecho humano y social a la educación”.

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