Docentes: volver a las aulas por la presión política de la derecha - Política y Medios
12/04/2021 - Edición Nº4819

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Docentes: volver a las aulas por la presión política de la derecha

Para saber como impactan las decisiones políticas en quienes deberán llevarla adelante, PolíticaYMedios, habló con docentes de Tandil, Rauch, Saladillo y General Alvear.  

 

Por: Miguel Di Spalatro

 

La flamante Ministra de Salud, Carla Vizzotti, anunció el comienzo de la vacunación al millón y medio de docentes y no docentes que en estos días volverán a las escuelas. La llegada, este jueves, de casi un millón de dosis de la vacuna China Sinopharm viene a traer algo de tranquilidad a las y los educadores. En la provincia de Buenos Aires, a la vacunación de los maestros se suma como prioridad las características edilicias de cada escuela. La Ministra de Gobierno, Teresa García, explicó que donde hay 30 chicos por aula, habrá una combinación de tres días de presencialidad y dos de virtualidad.  

Sobre la cuestión edicilia, hay localidades en las que la situación es sumamente complicada. “Es nuestro distrito se plantean situaciones sumamente serias y delicadas ante la falta de gestión de quienes son la mayoría en el Consejo Escolar”, afirma Todxs Azul, en un comunicado publicado recientemente. “Los Consejeros Escolares de Juntos por el Cambio, con su inacción e irresponsabilidad han desperdiciado un tiempo valioso durante el 2020, mientras las clases presenciales no se podían llevar a cabo y las escuelas estaban vacías, sin responder a las necesidades que existen hace años en relación a infraestructura escolar”, sostienen.

El regreso seguro fue uno de los temas centrales que abordó el Consejo Federal de Educación en su reunión del 12 de febrero pasado. En aquella oportunidad el Ministro de Educación Nicolás Trotta, explicó que se implementará un sistema híbrido presencial y virtual.

Para saber como impactan estas decisiones políticas en quienes deberán llevarla adelante, PolíticaYMedios, habló con docentes de Tandil, Rauch, Saladillo y General Alvear.  

Brenda vive en Tandil, pero ejerce en una escuela de Rauch. Como aún no se habilita el transporte público entre las dos ciudades hace “a dedo” los 79 kilómetros que separan Tandil de Rauch.

Cuando faltan solo cuatro días para la vuelta a las aulas, confió sus incertidumbres a sobre el protocolo que explicaron en las jornadas docentes: “Será difícil lograr que se cumpla, trabajamos con niños y niñas que tienen necesidad de moverse y acercarse a sus pares para confraternizar”.

Además, anticipa que para lograr la bimodalidad presencial y virtual, será necesaria una “doble tarea de diseño y planificación”. “El año pasado tuvimos que ser creativos para que a través de una computadora o un celular el alumno nos responda”, afirma. “Este año vamos a tener que serlo mucha más”.

“Algo que nos dejó la pandemia como aprendizaje es saber que no podemos dejar que se caigan políticas públicas como Conectar Igualdad. El año pasado muchos chicos se quedaron sin acceso a la educación por no tener una computadora”, señaló.

El Programa Nacional Conectar Igualdad, fue creado durante el segundo mandato de Cristina Fernández de Kirchner y lo interrumpió Mauricio Macri en el 2018 quitando el presupuesto con el discurso de que la brecha digital estaba saldada.

“Si durante el macrismo hubiéramos tenido una política como el Conectar Igualdad, la situación de la conectividad en la pandemia hubiera estado parcialmente resuelta” coincide la maestra de Rauch, María Chachagua, la científica del CONICET creadora del programa que buscaba terminar con la grieta tecnológica.

En la provincia interior es muy habitual que los docentes tengan horas en ciudades vecinas. Es por eso que el transporte es uno de los problemas que excede a la pandemia. Los maestros no reciben viáticos y tienen que ir por sus propios medios al colegio. En muchos casos ponen sus vehículos particulares a transitar por caminos rurales en muy mal estado o dependen de la voluntad de algún chacarero para que los alcance hasta la escuela.

Mariano, también maestro de la zona centro de la provincia, reconoce que enseñar en forma remota le permitió acceder a otras herramientas y darse cuenta de la necesidad de capacitación de los docentes. Para él fue estresante el 2020. “Se nos exigió demasiado” asegura.

Del lado de las familia de los alumnos nos encontramos en muchas oportunidades con incapacidad para enseñar, lo que es comprensible ya que esa tarea se confía a la escuela”, dice a la vez que expresa su preocupación  por las madres y padres que necesitan del horario escolar para ir a trabajar.

Las escuelas no obligatorias, de artes o estéticas, sintieron fuerte la pérdida de alumnos. Los padres se concentraron en la educación formal de sus hijos y la danza, música, plástica o teatro fueron postergados para el regreso de las clases presenciales.

“Ahora tenemos que reinventarnos nuevamente”, asegura Mariano. “Y lo tenemos que hacer solo con un frasco de alcohol porque no se invierte lo que corresponde en educación”. Describe su realidad: “Hay escuelas que alquilan o son habitaciones de casas o casas chorizo, otras con importantes problemas edilicios estructurales. Es muy difícil encontrar en estos lugares espacios amplios”.

En Rauch, ciudad que visitó ayer el gobernador Axel Kicillof y de donde es Mariano, hace años que no se construyen escuelas. El edificio más amplio y moderno es el del Centro Educativo Complementario que precisamente por su espacio y comodidad fue afectado al operativo de vacunación.

La necesidad de edificios acordes a los nuevos tiempos que impone el COVID-19, pensar en parejas pedagógicas para las aulas y las adecuaciones tecnológicas, sobrevuelan el  comienzo de este ciclo lectivo.

Luis, es de Saladillo pero da clases en General Alvear. Sus alumnos están privados de la libertad y durante el 2020 no tuvieron acceso ni a la educación formal ni a talleres. Para ir a su trabajo en la Unidad Penal 30 tiene que hacer 57 kilómetros por la ruta 51.

En octubre del año pasado, Luis fue internado por COVID-19. Como en su pueblo no alcanzaban los respiradores y lo trasladaron a Vicente López donde permaneció en terapia intensiva hasta mediados de noviembre.

Ahora su salud mejoró, pero no cree que estén dadas las condiciones para volver a dar clases en contexto de encierro. “Dentro de los planes inmediatos no está contemplada la vacunación de los 40 mil presos que tiene la provincia ni el regreso de los docentes a las cárceles”, nos dice.  

Sin embargo, el 28 de febrero, el Ministerio de Justicia dejará sin efecto la resolución por la cuál solo el personal del servicio penitenciario puede ingresar a las cárceles, lo que habilita el regreso de los docentes, aunque la última palabra la tendrán educación y los gremios.

Laura es docente de inicial y bibliotecaria en una escuela primaria de Tandil. “La escuela es siempre el lugar al que se le pide cuidar a las familias”, dice a PolíticaYMedios. “En esta pandemia, la escuela, fue el lugar desde el que se distribuyeron alimentos, se cuidó la vacunación de los niños y se contuvo a las familias”, una diversidad de funciones que se le sumaron a los maestros de un día para el otro ante la emergencia sanitaria.

A la escuela y a los docentes se nos pide bastante con un protocolo muy exigente que otras instituciones y espacios no cumplen y no nos sentimos defendidos. Cuando la ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, atacó a los maestros, ningún otro ministro salió a defendernos”, reclama.

Para Laura fue destrato “tener que resolver sola el acceso a Internet y  disponer de celular y computadora para trabajar”. Es que las desigualdades en el acceso a la tecnología no distinguen entre docentes y alumnos y “el Estado no concurrió en ayuda de quienes no disponían de la tecnología necesaria para dar y recibir conocimientos”

La duda de Brenda respecto a los protocolos se alimenta con la idea de estar “volviendo a clases por presión política de la derecha”. Esa derecha que organiza campañas anti-vacunas a la vez que reclama la vuelta a las aulas viene instalando la idea de que en el 2020 “no hubo escuela”. Nada más alejado de la realidad. Con vocación y venciendo todos los obstáculos, trabajando el doble de tiempo, aprendiendo a utilizar la tecnología en tiempo record, involucrándose con los problemas que a las familias de sus alumnos trajo la pandemia, las maestras y maestros bonaerenses hacen honor al pensamiento del gran educador Paulo Feire: “Cuanto más pienso en la práctica educativa y reconozco la responsabilidad que ella nos exige, más me convenzo de nuestro deber de luchar para que ella sea verdaderamente respetada”.

 

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