En medio de una sensible coyuntura, el Gobierno apuesta a largo plazo y lanza el Consejo Económico y Social - Política y Medios
06/12/2021 - Edición Nº5057

ANÁLISIS

En medio de una sensible coyuntura, el Gobierno apuesta a largo plazo y lanza el Consejo Económico y Social

El anuncio del presidente de la Nación ya genera posiciones encontradas, enmarcadas en el interminable dilema entre la urgencia y la planificación a futuro.

“En Argentina nadie piensa a largo plazo”. Sería curioso encontrar el testimonio de alguien que alguna vez no haya pronunciado o escuchado esa frase, devenida en frase hecha desde hace tiempo.

Como un desafío a este lema sedimentado en el imaginario colectivo de nuestra sociedad, este viernes, desde el Centro Cultural Kirchner, el presidente de la Nación, Alberto Fernández, anunció el lanzamiento del Consejo Económico y Social, con la mirada puesta sobre la construcción del país de cara a las próximas décadas.

A través de un comunicado, el Gobierno ya había adelantado que el organismo será conformado por 30 miembros, surgidos del diálogo con diversos actores de la sociedad: empresariales, gremiales, académicos; de la sociedad civil; políticos. En detalle, se prevé la construcción conjunta de una agenda institucional para el desarrollo argentino en los próximos 30 años.

El presidente del Consejo será el secretario de Asuntos Estratégicos de la Nación, Gustavo Béliz, quien inauguró la presentación enfatizando: “Ponemos en marcha hoy una iniciativa que ha sido largamente reclamada, diseñada, soñada por diversos sectores de la vida institucional, política y social de nuestro país”.

Como cada política pública, el lanzamiento de este ambicioso proyecto cosechó, incluso desde las horas previas, irónicos rechazos desde los sectores más diversos de la oposición.

[El desafío de pasar de ‘coyuntura o largo plazo’ a ‘coyuntura y largo plazo’]

Uno de los principales escollos es una situación que resulta familiar en las diferentes etapas históricas del país: hay problemas más urgentes. La necesidad de resolver la sensible situación social, económica y laboral de la Argentina post macrismo seguido de pandemia parece nublar todo tipo de perspectivas más allá del cortísimo plazo.

La inflación, que no amainó pasadas las fiestas de fin de año, combinada con una caída del consumo interno del 0,5% en el mes de enero (INDEC), sugieren que el rebote de la economía que comience a descomprimir la crispada situación socioeconómica demora más de lo esperado por gran parte de la sociedad.

En la gestión de corto plazo, el Gobierno aprobó un ajuste trimestral de las jubilaciones y prestaciones de la Administración Nacional de Seguridad Social (ANSES), para los meses de marzo, junio, septiembre y diciembre.

El mes entrante, jubilados, pensionados, y beneficiarios de Asignaciones por Hijo y Embarazo percibirán un aumento de entre el 8 y el 8,2%. Además, entre los más necesitados, también habrá un 50% de incremento en la Tarjeta Alimentar. En detalle, se verán beneficiados 5,3 millones de jubilados, 3,1 millones de pensionistas y 13,5 millones de personas que obtienen la AUH.

A pesar de los acuerdos de Precios Cuidados, y la inclusión de un contingente de 6 toneladas mensuales de 10 cortes de carne al programa, el Ejecutivo tuvo evidentes dificultades para controlar la escalada inflacionaria en los alimentos. En ese marco, recientemente avanzó denunciando a doce importantes empresas por desabastecimiento, a la vez que anunció un refuerzo en la fiscalización.

Para la clase media, en cuyo seno el apoyo al peronismo es volátil y sensible, se tornaba imprescindible comenzar a dar señales; más aún contemplando que, en el vertiginoso día a día de nuestro país, las elecciones legislativas cada vez se perciben más cerca.

El guiño para este importante segmento social vino de la mano de Sergio Massa y su proyecto para modificar el piso mínimo del impuesto a las ganancias, que prevé que los trabajadores que ganan menos de $150.000 dejen de pagar este impuesto, beneficiando a más de 1.200.000 argentinos.

Sin dudas, los esfuerzos por atenuar el impacto de la crisis económica sobre las amplias mayorías y reactivar la economía nacional no deben cesar, pero esto no significa que no haya lugar para una planificación de desarrollo estratégico de aquí a 30 años.

La izquierda se sumó a la habitual oposición de trinchera de Juntos por el Cambio.

Las urgencias en nuestro país apremian desde hace más tiempo del que se pueda recordar, y queda en evidencia que la postergación de una gran mesa de consenso entre los principales actores sociales a largo plazo tampoco garantizó la solución de los dramas de solución más inmediata.

Se trata de todo un desafío, pero vale la pena intentar superar la dicotomía binaria de ‘coyuntura o largo plazo’ para dar lugar a un trabajo integrador y complementario de ‘coyuntura y largo plazo’.

“Siempre es momento oportuno para hacer las cosas bien”, expresó Béliz al inicio de su intervención, parafraseando a Nelson Mandela.

El presidente del Consejo Económico Social pareciera responder de antemano a los cuestionamientos por destinar esfuerzos a este proyecto, y además aprovechó a remarcar que es un esfuerzo que “no dependerá de un Gobierno ni de una oposición”,  ya que traza horizontes mucho más allá de lo que pueda llegar a lograr el oficialismo, incluso en un contexto de reelección en 2023.

[El trabajo que se emprenderá]

Alberto Fernández llamó a “repensar” el capitalismo “a la luz de la experiencia que la misma pandemia nos ha marcado”. Con su habitual perfil discursivo de crecimiento solidario y colectivo, el presidente cuestionó que “estar tanto tiempo el uno contra el otro nos ha dejado en medio de una sociedad profundamente injusta y desigual desde lo social”.

En ésa línea, destacó que “si seguimos haciendo lo mismo obtendremos los mismos resultados”, por lo cual llamó a los convocados a que “de una vez por todas construyamos un país con otra lógica: la del diálogo y el encuentro”, advirtiendo que no se trata de una mesa para dirimir “qué interés predomina”.

Minutos antes, el secretario de Asuntos Estratégicos había explicado: “Creemos que la sumatoria de las visiones de la Argentina siempre van a ser mucho más ricas que la avaricia de una mirada excluyente, que puede ser reemplazada por la fecundidad de un proyecto común”.

Al respecto, Béliz detalló que se trabajará desde 3 consignas: dialogar, organizar los acuerdos y acompañar las decisiones.

Según precisó, dicho diálogo incluirá, además de los mencionados actores sociales y económicos, “a una cantidad muy importante de científicos, de tecnólogos, expertos del mundo universitario, académico, de lo mejor de la inteligencia argentina”.

El titular del flamante organismo aseguró que también se echará mano sobre la “sabiduría popular” que reside en las experiencias que tuvieron lugar en los barrios populares del país, con movimientos sociales y la articulación con el Estado para atravesar las crisis económicas.

Además, llamó al diálogo “respetuoso” y “cuidado con las críticas”, lo cual “no implica eludir conflictos o suponer que no hay asimetría de intereses”, sino que se propone “buscar lo mejor en el otro, y no lo peor”.

En concreto, se tratarán 25 temas de “enorme importancia” para el futuro de la Argentina. Béliz remarcó que el Consejo “no va a estar abocado a lo coyuntural” y que en principio “va a tener un horizonte de 1000 días”.

La organización dispondrá estos temas en 5 “misiones estratégicas”, que aglutinarán 5 “proyectos transformadores” cada una. Estas son: La comunidad del cuidado y la seguridad nutricional; La productividad con cohesión social, que abordará todo el espectro de lo económico; El cambio climático, la ecología y el desarrollo; Los puestos de trabajo del futuro y la educación del futuro, y La democracia innovadora, la calidad institucional, la capacidad de generar cambios que incorporen una nueva dimensión a la participación ciudadana.

En lo que refiere al acompañamiento, se destacó que las propuestas no quedarán escritas en un papel, y que se acompañará al Consejo Económico y Social con la capacidad de vinculación con el sistema de crédito público de la Argentina, en relación al sistema de financiamiento internacional.

“Es la primera experiencia internacional de un consejo económico y social que va a estar vinculado al sistema de crédito público de financiamiento internacional de un país”, destacó el secretario de Asuntos Estratégicos, buscando poner de relieve el carácter efectivo del organismo.

Algunas de las figuras que acompañarán las labores del Consejo.

Al respecto, explicó: “Cuando identifiquemos una práctica promisoria, un programa que vale la pena respaldar porque tiene consenso y potencialidad de impacto; cuando entendamos todos juntos que hay una política de Estado que hay que reforzar con un financiamiento público internacional, lo vamos a estar vinculando a esa decisión de crédito de la República Argentina”.

Por último, destacó el acompañamiento de figuras de renombre internacional, entre los cuales destacan personalidades como Adolfo Pérez Esquivel; y figuras de la política latinoamericana como Ricardo Lagos -ex presidente de Chile-, Dilma Roussef -primera presidenta brasileña-, José “Pepe” Mujica.

Por otro lado, también participarán del proceso economistas de renombre con expertiz en diferentes áreas de gestión: Enrique Iglesias -con más de 20 años de trayectoria en el Banco Interamericano de Desarrollo-; Mariana Mazzucato -especializada en innovación estatal, con trayectoria en la Universidad de Sussex y la University College London en Reino Unido-; Jeffrey Sachs y José Antonio Ocampo, con amplia experiencia en ONU, y Luigino Bruni.

Por último, también acompañarán representantes de organismos de integración económica regional como la secretaria General de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), Alicia Bárcena, y la secretaria General de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), Rebeca Grynspan.

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