Berni, en modo electoral: con la seguridad en jaque, desplazaría a otros 1400 efectivos de la Bonaerense  - Política y Medios
21/09/2021 - Edición Nº4981

POLÉMICA

Berni, en modo electoral: con la seguridad en jaque, desplazaría a otros 1400 efectivos de la Bonaerense 

Tras decir que la Policía no tuvo nada que ver en el femicidio de Úrsula Bahillo, el ministro de Seguridad evalúa profundizar el cesanteo de oficiales que participaron de las protestas del año pasado. Cuál es el enojo que genera tensión en la fuerza que puede significar una amenaza.

El asesinato de Úrsula Bahillo no solo dejó un gran pesar y una profunda conmoción en toda la sociedad, también esclareció una vez más el violento y oscuro mapa que despliegan los hombres ante mujeres que no respoden a los intereses del patriarcado. Inserto en este marco, el reclamo de la Policía Bonaerense y la posición de Sergio Berni vuelven al centro de la escena, con un agregado: la seguridad en manos de efectivos descontentos con las reglas del juego que implantó el ministro de Seguridad desde su arribo.

Lo cierto es que, mientras se agudiza la tensión entre las fuerzas y el ejecutivo de la cartera, el propio exsecretario de Seguridad de la Nación evalúa un movimiento, cual estratagema táctico en un momento crispado, para desafectar a 1400 oficiales que participaron de la revuelta que acordonó la Quinta de Olivos el año pasado. Estos se agregarían a los 400 que ya firmaron su cesanteo. 

Al mismo tiempo que Berni busca conquistar a los y las jóvenes a para formarse policialmente -lo que da cuenta de la sangría que sufrirá la Bonaerense-, se estima que, una vez que finalice el mes en curso y, con el Operativo de Sol clásico de los periodos estivales, el titular de la cartera accionaría en consecuencia.

 

 

“Son personas que hicieron sedición, se insubordinaron contra la democracia y por eso Asuntos Internos trabaja de manera quirúrgica en una auditoría para delimitar responsabilidades”, confirmaron voceros del Ministerio en cuestión.

“Lo más probable es que en total sean dados de baja unos 1.800 agentes, porque han cometido una falta grave”, vaticinaban cerca de Berni y que por eso, mientras avanza la pesquisa, se determinó apartar preventivamente a 470 policías (“había elementos suficientes para hacerlo”, aseguraron). La medida implica, además, quitarles su arma reglamentaria y recortarles el 50% del salario por seis meses, hasta tanto se resuelva la situación que podría concluir con su expulsión definitiva de la fuerza.

No obstante, en el amplio panorama del Frente de Todos, Berni se sigue desmarcado electoralemente reafirmándose y dando un mensaje hacia el público afín a “la mano dura”, “la disciplina” y demás signos castrenses que no han conducido a nada en décadas anteriores. 

Así y todo, el mayor peligro vuelve a estar bajo los pies del propio jefe de la cartera de Seguridad al igual que cuando las fuerzas irrumpieron el año pasado desafiando el orden público en patrulleros y con sus armas. 

Tanto como que Berni advirtió que "muchos de ellos (los efectivos que alientan) son expolicías exonerados por ladrones", que disputan la "caja millonaria" de la sindicalización, se sabe que las quejas de la Bonaerense no solo vienen a cuento de lo salarial, sino también de que “el ministro está pensando en su candidatura a gobernador, de sacar las jefaturas departamentales y crear jefes de estación que sean elegidos por los intendentes, lo que generó acomodos y favoritismos poco relacionados con la gestión”, filtraron fuentes policiales.

Tal cual lo narrado sucedió en la ciudad de La Plata, donde Berni se apoyó en Julio Garro para definir a los jefes departamentales ni bien asumió pero tras cortocircuitos con el área de Control Urbano y con la caja de seguridad para los municipios, el jefe de la cartera específica cortó nexos. 

Sobre ese punto, también se supo que, por primera vez en mucho tiempo, se lotearon las posibilidades de ascenso, instalándose un ‘peaje tarifado’ para aquellos que no estaban en condiciones de asumir responsabilidades dentro de la fuerza. Incluso, empiezan a surgir sospechas entre los intendentes de Juntos por el Cambio de una complicidad de los nuevos jefes de estación con el narcotráfico.

Pero la inquietud que mancomuna a ejecutivos comunales de Juntos por el Cambio como del Frente de Todos es respecto a “las consecuencias de la liberación de presos durante la cuarentena”, siendo que “en algunos casos fue tan acelerada que ni siquiera se llegó a decir por qué salían”, se filtró entre fuentes municipales bonaerenses.

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