Guzmán sale a tentar al electorado bonaerense - Política y Medios
25/06/2021 - Edición Nº4893

RECORRIDAS

Guzmán sale a tentar al electorado bonaerense

En las últimas semanas el ministro de Economía se hizo presente en Moreno y en Mar del Plata mostrando un matiz social y, a su vez, una pata ejecutiva en articulación con el trabajo y la producción. Ya se lo candidatea.

Mientras el presidente Alberto Fernández intersecta en la renegociación de la deuda con el Fondo Monetario Internacional, sosteniendo contacto con su directora gerente Kristalina Georgieva, el ministro de Economía, Martín Guzmán, aprovechó para militar territorialmente en la provincia de Buenos Aires.

Sin desentenderse de sus tareas respectivas, y en un claro ánimo del Frente de Todos de presentar de manera orgánica candidatos en distintos puntos de la Región, quien lidera una de las carteras más preponderantes del Gabinete se entusiasma con la posibilidad de candidatearse en las próximas elecciones legislativas representando a su ciudad natal de La Plata.

El ministro goza de una buena imagen y en el Gobierno estudian su perfil electoral también en la Ciudad de Buenos Aires. En su entorno, en cambio, aseguran que el ministro no tiene pensado dejar Economía a pesar que siempre quiso tener mayor cercanía territorial, pero que la pandemia lo dificultó el año pasado.

Kristalina Georgieva junto a Martín Guzmán.

En ese sentido, lo cierto es que, según informó Política Online, el miércoles primero visitó el comedor Los Hornos de Cuartel V en Moreno, y luego fue al centro cultural La Chicharra, donde compartió almuerzo con organizaciones sociales y comunitarios.

El propio Guzmán, luego de tal actividad, comentó que “no hay mejor política social que generar trabajo y dar oportunidades”. Asimismo, confió que “los planes sociales no van a resolver los problemas estructurales” por lo que, dijo: “Es importante acompañar con políticas que nos ayuden a transitar un camino que genere oportunidades”.

Tras las recorridas por las provincias de Neuquén y de Entre Ríos junto al ministro del Interior, Wado de Pedro, y parte del Gabinete ejecutivo, Guzmán se presentó ayer en Mar del Plata en donde junto a Fernanda Raverta, titular de la ANSES, recorrieron el Puerto de la Feliz ya que se efectuará una ampliación del mismo gracias a aportes nacionales.

[La difícil tarea]

En números concretos, la gestión Guzmán debe lidiar con una realidad cuanto menos impactante para este 2021 electoral que recién inicia.

Con un logro anotado para consolidar su nombre con la renegociación de la deuda en manos privadas que incluyó quita de capital, el ministro logró que durante este año la Argentina no deba pagar a los bonistas mientras intenta cerrar un trato similar con el Fondo Monetario Internacional en un contexto global que empuja la cotización de la soja a niveles como no se veían desde hace siete años.

A su vez, coexiste el escenario de una inflación que se aceleró en los últimos meses mientras las tarifas continúan pisadas y no se mueven los pisos no imponibles en muchos tributos que afectan directamente a la clase media; el riesgo país arriba de los 1400 puntos, una devaluación acumulada del 100% en términos reales en un año; el déficit fiscal cercano al 9% anual y la gran incógnita de qué se hará para contrarrestar la ampliación de la base monetaria producto de la pandemia.

[Sus contactos en EEUU]

El destino quiso que Martín Guzmán tenga relaciones fuertes e importantes -tanto personales como ideológicas- con la persona que manejará la economía de los Estados Unidos y, en consecuencia, la mundial.

Sin eufemismos, Janet Yellen mantiene contactos directos con gran parte del grupo de intelectuales formados en las teorías de defensa de la intervención del Estado en los mercados y las políticas públicas, bajo el amparo de Joseph Stiglitz, y coincide en gran parte de los dictados generales del Premio Nobel para la economía mundial.

Joseph Stiglitz junto a Martín Guzmán.

De hecho, su marido George Akerlof, uno de los teóricos del estructuralismo más respetados a nivel mundial, es habitual colaborador de Stiglitz y su sinergia investigadora establecida desde hace años en la Universidad de Columbia.

Es más, el premio Nobel otorgado en 2001 fue al trío Akerlof, Stiglitz y Michael Spence, y sus estudios sobre el “análisis de los mercados con información asimétrica”, o la manera donde algunos operadores financieros se benefician más que otros por tener información privilegiada obtenida por la aplicación de su poder de fuego; y las consecuencias en el tiempo para que aquellos que se beneficiaron con datos clave se vuelvan aún más poderosos. 

Para algunos, la radiografía exacta de Larry Fink, CEO de BlackRock, persona que además detentaba también el sillón que ahora ocupará Yellen; y que fue objeto del bombardeo verbal de Stiglitz durante las negociaciones entre Argentina y los acreedores con títulos públicos emitidos bajo legislación internacional.

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