Acusaciones cruzadas y sospechas de atentado por la pérdida de las 400 vacunas en Olavarría - Política y Medios
28/10/2021 - Edición Nº5018

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Acusaciones cruzadas y sospechas de atentado por la pérdida de las 400 vacunas en Olavarría

Mientras los investigadores disponen una serie de medidas para saber qué fue lo que sucedió con las 400 vacunas Sputnik V que se perdieron en el Hospital de Oncología de Olavarría, los actores políticos se acusan desde las dos márgenes.

Por: Miguel Di Spalatro

 

Mientras los investigadores disponen una serie de medidas para saber qué fue lo que sucedió con las 400 vacunas Sputnik V que se perdieron en el Hospital de Oncología de Olavarría, los actores políticos se acusan desde las dos márgenes.

El Fiscal General del Departamento Judicial de Azul, Marcelo Sobrino, se constituyó ayer en la ciudad vecina, para tomar intervención en la causa que investiga la Fiscal Viviana Beytía. Deberá determinar si la pérdida de la cadena de frio se trató de un sabotaje.

Olavarría está gobernada por Cambiemos.  Cuando la vacuna aún estaba en la lejana Rusia, el intendente, Ezequiel Galli -con bombos y platillos- inauguró una cámara de frío con la idea de posicionar a su ciudad como centro de distribución regional.  

En aquel momento Galli aspiraba, según sus propias palabras, a “facilitar toda la logística de distribución” para “colaborar con los municipios de la región que así lo requiriesen”.

Aquel 1 de diciembre de 2020 el jefe comunal aseguraba también que ya tenía diagramado el operativo de vacunación con personal profesional de salud del municipio.

Los planes de Galli se derrumbaron cuando supo que su cámara de frio no llegaba a los 18 grados que necesita la Sputnik V. A esto se sumó que para recibir las vacunas se optó por el Hospital de Oncología y no por el vacunatorio municipal que tiene sesenta años de experiencia en la conservación y aplicación de vacunas.

En las redes sociales especulan que la decepción del intendente pudo llegar hasta algún desaforado militante anti vacuna rusa que tomó venganza subiendo hasta los 26 grados la temperatura del frízer en el cual se guardaba la Sputnik V. 

Galli afirma que se les acusa de sabotaje por ser del PRO y contraataca con el Sindicato de Trabajadores Municipales poniendo en “La Cámpora” la responsabilidad.

El hombre fuerte de la agrupación kirchnerista en la Séptima Sección electoral, es el diputado César Valicenti. Contra él dispara munición gruesa a través de los medios hegemónicos nacionales el secretario general del Sindicato de Trabajadores Municipales de Olavarría, José Stuppia.

Stuppia dice lo que no puede decir Galli desde su lugar de intendente.  Afirma que no hubo una estrategia conjunta entre el municipio y la provincia "porque Olavarría está conducido por Juntos por el Cambio".

Esto no es verdad. En los 135 distritos de la provincia se priorizaron los hospitales provinciales para la logística y aplicación de las primeras 123.000 dosis destinadas al personal esencial. Una decisión macro que escapa a las posibilidades de injerencia de algún caudillo local.

Para los radicales, la culpa la tiene la Región Sanitaria IX de la provincia de Buenos Aires con sede en Azul. El comité de la UCR acusa de “improvisada” la implementación de la vacunación contra el coronavirus. “Estas cosas pasan cuando se hace política partidaria con la salud en vez de realizar políticas de salud que benefician a la población”, afirman en un comunicado.

Al frente de la Región Sanitaria IX está el psicólogo olavarriense, Ramiro Borzi, referente de “Proyecto Peronista”. 

Borzi y la Dra. Norma Alvarez Morello, fueron las primeras personas a las que la directora del hospital, Silvina Rosende, informó que había “irregularidades” en el lugar en que se guardaban las vacunas.

Ambos constataron que se había interrumpido la cadena de frío, pero además se encontraron con una serie de hechos graves: Desde las 2.50 de la madrugada del lunes estaba cortada la transmisión de la cámara de seguridad que apuntaba al freezer donde se guardaba la Sputnik V, (las demás cámaras funcionaban con normalidad); hubo movimientos extraños alrededor del hospital y el personal de seguridad de la madrugada no realizó el reporte de rutina.

Esta sucesión de hechos, motivó que se radicara una denuncia penal y que se comenzara a pensar en la posibilidad de un sabotaje al proceso de vacunación en la ciudad de Olavarría.

Para el ex director de PAMI de la Región XXX, el dirigente del Pro, Ramiro Ortiz Massey, este hecho se enmarca en un ninguneo de la provincia para con los distritos que gobierna la oposición.

“Con desazón nos enteramos que algunas municipalidades gobernadas por Juntos por el Cambio, en principio simplemente fueron ignoradas y ni siquiera se remitieron vacunas a dichos distritos”, explica Ortiz a PolíticaYMedios.

“En Azul, la situación se subsanó, debido al fuerte reclamo que el propio intendente hizo a las autoridades provinciales, y en el mejor de los casos, se remitieron las dosis de la vacuna”, afirma.  “En Olavarría prescindieron total e injustificadamente de la necesaria ayuda del gobierno municipal, para llevar a cabo una más eficiente conservación y aplicación. Resultado:  en Olavarría se perdieron 400 dosis. Son 400 agentes de salud que van a tardar más en recibir la primera dosis con el peligro para sus vidas que ello implica. Con un costo además de unos 10 dólares por dosis, se perdieron 4.000 dólares es decir 400.000 pesos”, reflexiona Ortiz.

El martes llegó a Olavarría el director provincial de Hospitales, Juan Sebastián Riera. Riera dividió la investigación en dos. Una interna que es sumarial, y una externa que es la seguida en el fuero penal "por el bien público que son las vacunas COVID”, justificó.

En conferencia de prensa se dieron algunos detalles más sobre el lugar en que se guardaban las vacunas: "el hospital cuenta con dos freezer y las vacunas por su tamaño estaban en uno de ellos. El área, la habitación, tiene una cámara que monitorea en tiempo real. Tiene un termómetro con display que establece la temperatura, conectado a redes eléctricas y el grupo electrógeno. No hay informes de discontinuidad en el suministro de energía eléctrica ni por lo que informó la cooperativa ni por lo que dicen los trabajadores", explicó Silvina Rosende.

Lo irreversible son las 400 dosis perdidas. Lo que no puede quedar en las sombras es lo que pasó en la madrugada del lunes. El Fiscal Sobrino aseguró que se está investigando la posibilidad de un atentado o sabotaje y que se preservó el lugar hasta que se puedan realizar las pericias correspondientes.

El ministro de Salud bonaerense, Daniel Gollan, pidió que se investigue lo sucedido y en sus últimas declaraciones hasta el intendente Galli, solicitó “ir hasta las últimas consecuencias". El discurso político cada vez se acerca más hacia un único pensamiento: el del atentado intencional contra la salud de los habitantes de Olavarría. La última palabra la tendrá la justicia.

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