¿Puede una locomotora con motor de duna reemplazar los trenes arrasados por Vidal?  - Política y Medios
01 de diciembre de 2020 - Edición Nº4687

PROVINCIA

¿Puede una locomotora con motor de duna reemplazar los trenes arrasados por Vidal? 

El próximo viernes 27 de noviembre vuelve a funcionar el servicio entre Plaza Constitución y Bahía Blanca que fuera suspendido al implementarse en marzo el aislamiento social, preventivo y obligatorio (ASPO).  Una buena noticia para los pueblos que están unidos por ese ramal pero que habilita el reclamo de los vecinos de otros pueblos que seguirán sin tren.

Por: Miguel Di Spalatro

 

En junio de 2016 la entonces gobernadora María Eugenia Vidal suspendió los servicios de Ferrobaires y comenzó el proceso de disolución de la empresa del estado. Con la excusa de “devolver los trenes a la nación” dejo varados a 1.500.000 pasajeros que cada año utilizaban este transporte público.

El próximo viernes 27 de noviembre vuelve a funcionar el servicio entre Plaza Constitución y Bahía Blanca que fuera suspendido al implementarse en marzo el aislamiento social, preventivo y obligatorio (ASPO).  Una buena noticia para los pueblos que están unidos por ese ramal pero que habilita el reclamo de los vecinos de otros pueblos que seguirán sin tren.

En Bolívar, donde también se reclama con fuerza la vuelta del servicio que unía Plaza Constitución con Daireaux, se presentó al Concejo Deliberante un proyecto llamado “El Tren de los Pueblos”.

Solo quienes viven en el interior profundo de la provincia, en pequeñas localidades rurales que no están conectadas por servicios de ómnibus, pueden dimensionar lo que significa el tren para la comunicación y desarrollo de las comunidades.

El impacto por el levantamiento del servicio de los trenes de pasajeros se puede ver en esta recorrida por algunos distritos bonaerenses:

Desde el 2012 y hasta 2016, se podía viajar desde Plaza Constitución a Tandil en tren con un boleto muy económico. Pero además había servicios a las localidades rurales de María Ignacia, Vela y Gardey que con la vuelta del servicio ferroviario despertaban al turismo rural.

En marzo de este año, antes de que llegara el COVID-19, en Coronel Suárez, se reunieron las Cámaras de Comercio de Laprida, Pringles, Sierra de la Ventana, Villa La Arcadia y Saldungaray para solicitar la urgente recuperación del servicio de trenes de pasajeros y encomiendas que pasaba por el ramal Pringles del Ferrocarril Roca.

En una nota que remitieron a las autoridades nacionales, provinciales y municipales, los comerciantes denuncian que la ausencia del tren ha provocado grandes impactos económicos y sociales en las comunidades, como también aspectos históricos fundacionales y de identidad cultural.

En 1996 Ferrobaires inauguró la estación Divisadero de Pinamar, que, tras la suspensión de los servicios en 2011, terminó siendo una tapera. Un intento de rehabilitación del servicio en 2015 duró menos de un mes por las inundaciones de ese año. En noviembre de 2017 el Concejo Deliberante de Pinamar le exigió a Trenes Argentinos que “cumpla con su deber” de mantener el servicio ferroviario. El reclamo no fue escuchado.

Carmen de Patagones debió miró hacia el Sur para tener tren. En 2019, se incorporó al recorrido del servicio ferroviario rionegrino.

Ante este panorama Roque Gómez de la organización “Salvemos al tren” y César Pacho, de Evolución Radical, pensaron un proyecto al que llaman “El tren de los pueblos”. Quieren unir Bolívar con Daireaux a través de un convoy liviano similar al universitario de La Plata.

Si bien la propuesta aún tiene que ser aprobada por los ediles bolivarenses y tener el visto bueno del intendente Marcos Emilio Pisano (PJ), además de sortear numerosos trámites burocráticos, los autores se entusiasman al comentar que “el trayecto Daireaux-Bolívar sería una primera parte, para ver en una segunda etapa, si se pueden anexar Unzué y Hale. Las vías para el lado del sur están muy buenas porque allí circula el tren de carga y eso hace que las mantengan en buen estado”.

La idea es poner a circular un modelo Tecno Tren, que es muy liviano, de fibra de carbono, tiene motor de Duna diésel 1.7 y un consumo de 10 u 11 litros de gasoil de Bolívar a Daireaux.

Se piensa que el municipio podría hacerse cargo de los gastos de su puesta en funcionamiento.

El Tecno Tren es de fabricación nacional y los resultados de su puesta en marcha en otros lugares del país van de la mano de las decisiones políticas. En Santa Fe las formaciones que compró la ciudad se encuentran abandonadas en galpones estatales, sin perspectiva de una puesta en servicio. En Santiago del Estero funcionó, incluso ampliando su recorrido original desde Santiago hasta La Banda, pero siendo siempre motivo de polémicas.

Estos detalles no desaniman a los vecinos de Bolívar. “Tanto Roque como yo –explica César Pacho- venimos de abajo, y cuando se pensó este proyecto, con un costo mucho más barato que el de la industria ferroviaria, se nos ocurrieron más viajes por día. Al venir de Ibarra uno vivió esa historia, yo vengo a representar a esos pueblos olvidados, localidades que han sufrido este vacío de falta de políticas de Estado”.

La recomposición de los ramales ferroviarios, más allá de las iniciativas locales, será un desafío que deberá afrontar el gobierno de Axel Kicillof tras la pandemia, para que no sigan existiendo pueblos fantasmas en la provincia.

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