Análisis: hacia una agenda de Capacidades Nacionales - Política y Medios
01 de diciembre de 2020 - Edición Nº4687

PANDEMIA

Análisis: hacia una agenda de Capacidades Nacionales

Lo que sucedió con el sistema de salud, nos muestra un camino que deberíamos extrapolar a otras áreas. Las capacidades nacionales, son, en definitiva, una póliza de seguro. En un mundo cada vez más complejo, mayores capacidades, equivale a mayor soberanía, mayor independencia y, en definitiva, mayores posibilidades de justicia social.

Por: Nicolás Mujico - Politologo UBA- Maestrando en Defensa Nacional UNDEF - Red de Capacidades Nacionales

 

 

Hemos visto con asombro al avanzado continente europeo colapsar entre marzo y abril y, nuevamente, ahora en noviembre, ante el avance del virus. Los gobiernos bailan borrachos al ritmo de los contagios y se transforma en tendencia la derrota electoral de los oficialismos en los países en donde existe competencia electoral y democrática. Algunos sectores protestan en nombre de la libertad esparciendo un cierto olorcito a primavera de Praga lisérgico. En la Argentina hemos tomado nota, y a través de un esfuerzo enorme del Estado y del conjunto del pueblo, se buscó ganar tiempo para preparar al sistema de salud, para ganar capacidades y para enfrentar este nuevo hecho social y sanitario dramático e inevitable. Finalmente, lo que ocurre es que, más allá de la dialéctica, la importancia de lo simbólico, la manera de comunicar, la chancha, los veinte y los chanchitos, o se tienen salas de terapia intensiva, o no se tienen, o se tienen respiradores o no se tienen; o se tienen camas de terapia intermedia o no se tienen, enfermeros y enfermeras o no se tienen, médicos y médicas o no se tienen. En el momento dramático de enfrentar la pandemia se mueren todos los unicornios de fantasía y aparece la cruda realidad. Todo debate se vuelve superfluo y lo único que importa es si se tiene o no se tiene con que enfrentar el drama. De eso, se tratan las capacidades. No son solo los recursos, sino la articulación entre el saber y el tener.

La pandemia, ha venido a responder la pregunta que en varias ocasiones intelectuales de diverso pelaje han formulado en diversos foros: ¿Qué sucede si sobreviene el infierno tan temido? La siguiente pregunta es: ¿cuál es el camino que hay que atravesar para superarlo? ¿Dónde está Virgilio para señalarnos el camino del purgatorio y Beatriz para abrirnos la puerta del paraíso? La cruda realidad, es que solo los que tengan poder en un sentido amplio, podrán superar esta crisis. Los que saben y los que tienen, serán los que puedan. Todavía, afortunadamente, subsisten algunas solidaridades internacionales, pero de no existir un rumbo preciso, también eso puede ingresar a terapia. No sabemos cómo será el mundo de la post pandemia que, como tantas otras cosas, como la post modernidad y tantos otros nuevos fenómenos que, por ser una maraña indigerible de situaciones, no podemos definir más que agregándole antes el inútil “post” que solo significa que es un suceso que viene después. 

Argentina no ha logrado detener la pandemia. Tampoco logró morigerar la cantidad de decesos, pero sí logró evitar el colapso sanitario. A un altísimo costo, es verdad. No es posible responder a la pregunta ¿Qué hubiera pasado si…? También es verdad que los resultados no muestran grandes diferencias con otros estados que han hecho esfuerzos significativamente inferiores. También es cierto, que en la Argentina fallecen 15mil personas por año de gripe en un año cualquiera. Es demasiado pronto, para poder determinar si se trató de un éxito o un fracaso, pero, sin duda, no han sido pocas las respuestas que el sistema científico y el sanitario en su reacción ante el drama nos proporcionaron, y eso es un éxito. El aumento sin igual de las capacidades sanitarias, quedará, pase lo que pase, como reserva y como parte del patrimonio nacional para enfrentar una segunda ola o futuras calamidades. Un breve resumen de lo realizado hasta aquí:

-Se reforzó el sistema de salud con la incorporación de 3971 camas de terapia y 4136 respiradores, 12 hospitales modulares, la ampliación del Hospital Néstor Kirchner para socios de PAMI y ampliaciones en el Hospital de Zapala, el de la universidad de Cuyo, el Milich de Villa Constitución y el centro de salud Pasco en Córdoba. Además, la inauguración del Hospital René Favaloro en La Matanza luego de años de demora durante la gestión anterior.

-El aumento a 1 millón de Test a través de la empresa NEOKIT. Kit creado por investigadores del instituto Milstein y el laboratorio Pablo Cassará junto con Y-TEC, YPF y el CONICET.

-El tratamiento con plasma sanguíneo para detener la progresión del COVID, que si bien es experimental, existen indicios que indican ser un tratamiento adecuado cuando se lo implementa en las primeras 72hs luego de tener síntomas.

-El test de Antígenos que permite detectar el virus en 15 minutos y que contribuye al diseño de tratamientos, vacunas y pruebas serológicas complementarias. Desarrollado por científicos del Instituto Leloir y Conicet, quienes lograron desarrollar un sistema con una proteína clave para el test de antígenos.  Este test, podría incluso comercializarse de una forma no muy diferente a los test de embarazos.

-La implementación del proyecto aire en la provincia de Córdoba. Tratamiento experimental basado en la inhalación de ibuprofeno desarrollado entre CONICET y la empresa química Luar que se trató en más de 3000 pacientes reduciendo significativamente la mortalidad de los casos. 

-La utilización de la invermectina, también de modo experimental ya que es una droga utilizada para otros tratamientos y que solo puede ser administrada con el consentimiento del paciente.

-La app TuneVid para detección temprana del COVID, desarrollada por la UTN, que aprovecha el micrófono para hacer una medición auditiva que permita detectar síntomas.

Por supuesto, las gestiones diplomáticas para obtener 22 millones de vacunas de Astra Zeneca y 25 millones de Sputnik son muchísimo más importantes que todas las invenciones y tratamientos que se han venido desarrollando, pero no por eso se le debe quitar merito en vistas a futuras problemáticas, sean las que sean. Aun así, cuando la vacuna llegue, habrá que contar con el dispositivo logístico que permita alcanzar todo el país en poco tiempo.

Lo que sucedió con el sistema de salud, nos muestra un camino que deberíamos extrapolar a otras áreas. Las capacidades nacionales, son, en definitiva, una póliza de seguro. Para el que no choca, evidentemente son un costo que no se recupera, pero en un mundo tan complejo como el de hoy, nadie se libra de algún raspón en el chasis como mínimo, no pocos dan un vuelco o se van a la banquina, y ese día es trágico para quienes andan sin seguro. En definitiva, las capacidades nacionales, junto con los recursos naturales y el acervo cultural, son parte del inventario que debemos conocer y desde el cual partir para lograr ampliarlo. En un mundo cada vez más complejo, mayores capacidades, equivale a mayor soberanía, mayor independencia y, en definitiva, mayores posibilidades de justicia social. La necesidad de desarrollarlas, de trabajar en prospectiva, de imaginar la tragedia de mañana, hará posible contar con las capacidades que nos permitan enfrentarlas cuando inevitablemente sucedan. Es necesario dejar de correr detrás de los problemas y avanzar hacia una agenda de desarrollo de capacidades.

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