El Frente de Todos entra a la discusión política en respuesta al juego de desgaste de la oposición - Política y Medios
23 de octubre de 2020 - Edición Nº4648

COMUNICADO

El Frente de Todos entra a la discusión política en respuesta al juego de desgaste de la oposición

El oficialismo enunció los objetivos a corto plazo, destacó acciones de gestión en el marco adverso de la pandemia, y pidió actuar con “responsabilidad” y “colaboración”.

El banderazo de este lunes fue una más de una serie de manifestaciones contra las políticas del Gobierno desde la llegada de la pandemia. Aquella imagen de unidad sociopolítica que propugnó inicialmente la catástrofe global se deterioró rápidamente, con una oposición que comenzó a jugar a imagen de semejanza de otras oposiciones conservadoras del mundo.
 
En un principio, la respuesta a estas manifestaciones de los segmentos sociopolíticos afines al oficialismo rondó alrededor de la ridiculización. Sin embargo, en las últimas semanas los discursos de la oposición política y civil se radicalizaron, coqueteando con consignas destituyentes (una vez más, a imagen y semejanza de movimientos opositores como el de España).
 
En este marco, el clima político entre las filas oficialistas comenzó a pedir manifestaciones firmes desde el Gobierno para con el embate opositor, que no prescinde de su brazo político, mediático, ni civil. La pasividad de las autoridades ante la estrategia de desgaste sistemático, comenzó a inquietar a las bases.
 
Es así que, tras el banderazo del 12 O, en que Clarín convocó a marchar “frente a la casa de Cristina Kirchner”,  el Frente de Todos lanzó un breve comunicado. En sus líneas, el oficialismo marcó la cancha, y enumeró algunas de las políticas llevadas adelante en este lapso, atravesado por una catástrofe sanitaria y económica global.

El retorno a fase 1 de Mendoza, una pulseada con el gobernador radical, Rodolfo Suárez.

[El Comunicado]

El texto inicia con una aclaración: “Somos mayoría y gobierno”. Al igual que esta primera oración, continúa breve y yendo al hueso: “Tenemos tres prioridades inmediatas: encender la economía, levantar a los que se cayeron en la pobreza durante la pandemia y seguir luchando contra el coronavirus”.
 
Además, recuerda: “Mientras en el mundo registramos la peor recesión desde la Segunda Guerra y la mayor caída del PIB en la historia de Latinoamérica, en 10 meses renegociamos con éxito la deuda externa de 2018, asistimos alimentariamente a 11 millones de personas, con el IFE llegamos a casi 9 millones y con el ATP a más de 3 millones de trabajadores privados”.
 
En esa línea, continúa con un diagnóstico de estos últimos meses de gestión: “Construimos 12 nuevos hospitales, reactivamos 270 obras que estaban paralizadas y cancelamos tarifazos. Ya aparecen datos interanuales positivos: 16% creció la producción automotriz, 18.5% la venta de insumos para la construcción y la recaudación impositiva fue mayor que la inflación”.

Santiago Cafiero, el funcionario que viene encabezando la dialéctica política desde el oficialismo.

También hubo un lugar para el llamado a la prudencia en clara alusión a la política de trincheras sectores de la oposición.
 
“Todos los sectores políticos necesitamos ser conscientes de la gravedad de la crisis y actuar con responsabilidad y espíritu de colaboración. El desacuerdo expresado con violencia no es disenso, sino intolerancia. El odio no construye”, enfatizaron desde el partido oficialista.
 
Por último, concluyeron: “Mientras unos pocos siguen apostando a la división en medio de la emergencia, nuestro Gobierno seguirá trabajando democráticamente para reconstruir todo lo que otros tiraron abajo y levantar la Argentina. Hay futuro para vos. Hay futuro para todos”.

[Emplazarse en el escenario político]

La administración de Alberto Fernández deberá abordar, en lo inmediato, al menos tres frentes fundamentales: continuar gestionando las contingencias de la pandemia de coronavirus; coordinar la recuperación económica y productiva de una crisis que la pandemia sólo profundizó; y sostener el debate político desde la acción y la comunicación, más allá de cruces y chicanas.
 
En esa dirección parece ir este mensaje: consolidar autoridad, encarar la discusión política, trazar horizontes.

El presidente, como lo hace frecuentemente, presente en un anuncio de inversiones esta tarde. Uno de los pilares de su discurso en los últimos meses.
 
La coyuntura es compleja. La pandemia, por ahora, no afloja, y la cuarentena ya es incluso objeto de feroces críticas. La oposición no repara en capitalizar, cuando no promover, la pasión desestabilizadora y antidemocrática de segmentos y discursos sociales radicalizados en franca proliferación.
 
Sin dudas la entrada del Gobierno en la disputa de sentidos políticos sea una señal que las bases estaban esperando, más aún contemplando las asperezas que fueron surgiendo en los últimos meses hacia adentro de un frente que abarca facciones ideológicas diversas.

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