01 de octubre de 2020 - Edición Nº4626

VIOLENCIA INSTITUCIONAL

Justicia por Facundo, una cuenta pendiente con su familia y con la democracia

Luego de la confirmación del hallazgo del cuerpo del joven, una deuda con su familia y la sociedad toda: investigación ejemplar, esclarecimiento y justicia.

La desaparición de Facundo Astudillo Castro estuvo signada, desde un principio, por sólidas sospechas en torno a sus causas. Su último contacto se dio luego de ser interceptado por efectivos de la Policía Bonaerense, institución con un amplio prontuario de violencia institucional.

A lo largo de las últimas décadas, desapariciones en democracia como las de Miguel Bru y Luciano Arruga fueron tan sólo casos bisagra de un modus operandi que parece difícil de erradicar de las instituciones que, se supone, velan por la seguridad de los bonaerenses.

Durante el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO), las facultades extraordinarias que recibieron las fuerzas a la hora de controlar la circulación ciudadana exhibieron los vicios heredados de las peores épocas represivas.

Algunos de los casos que más trascendencia tomaron fueron: las muertes de Magalí Morales y Franco Maranguello en comisarías de San Luis; la desaparición de Luis Espinoza en el marco de una represión policial en Tucumán, cuyo cuerpo fue hallado tiempo después en un acantilado de Catamarca; las torturas y la muerte de Mauro Coronel en Santiago del Estero, y la desaparición (ahora muerte confirmada) de Facundo Astudillo Castro en provincia de Buenos Aires.

Tan evidente fue el descontrol represivo, que motivó la “condena” por parte del PRO. El partido que encabezó la gestión de Cambiemos durante la cual, por ejemplo, se recibió a Luis Chocobar en la Casa Rosada. O cuya actual presidenta (Patricia Bullrich), se viera comprometida en la desaparición y muerte de Santiago Maldonado, en el marco de un desalojo encabezado por Gendarmería Nacional Argentina (GNA).

El comunicado emitido por el partido opositor.

[Más de 4 meses de búsqueda]

Facundo Astudillo Castro, de 22 años, se encontraba desaparecido desde el pasado 30 de abril, cuando se comunicó telefónicamente con su madre, tras haber sido demorado por efectivos de la policía bonaerense.

Viajaba desde Pedro Luro hacia Bahía Blanca para encontrarse con su ex novia, cuando fue interceptado por autoridades policiales, en la localidad de Mayor Buratovich. Ese día Cristina fue informada telefónicamente de que se la había labrado un acta por incumplimiento del ASPO.

Pero desde ese momento la mujer comenzó a vivir una pesadilla. Horas después recibió un llamado de Facundo, con un siniestro mensaje: “Mamá, vos no sabés dónde estoy. No me vas a ver más”, alcanzó a decir antes de que se escucharan ruidos extraños y se cortara la comunicación.

Días después, comenzó a movilizarse para dar con el paradero de su hijo. En una cruzada maratónica, que inició tratando de captar la atención mediática para dar a conocer el caso, terminó haciendo de su búsqueda una bandera.

El 5 de julio Cristina Castro lograba hacer público su testimonio.

[El involucramiento de funcionarios]

A través de La Garganta Poderosa la búsqueda de Facundo se hizo pública, y comenzó a contar con el apoyo y seguimiento de organizaciones sociales, políticas y de Derechos Humanos, así como de amplios segmentos sociales.

Durante la semana pasada, su causa llegó hasta las máximas autoridades, y Cristina Castro fue recibida por el presidente de la Nación, Alberto Fernández, y el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, en diferentes ocasiones.

En esta última ocasión, la madre del joven desaparecido no se calló nada, y aunque indicó que se fue “conforme” con el encuentro, se encargó de criticar duramente al ministro de Seguridad, Sergio Berni.

Según le confió a los medios de comunicación, le solicitó al mandatario bonaerense que le pida a su funcionario “que deje de mentir”. Además, lo calificó como “un bocón” y consideró que “debería haberse callado la boca por respeto al otro”.

También criticó con dureza al intendente de Villarino, Carlos Bevilacqua y recordó que la trató a ella y a su familia “de narcotraficantes”. Al respecto, le exigió que pida disculpas y “presente la renuncia”, tras calificarlo como “una basura de persona”.

La madre de Facundo luego del encuentro con Axel Kicillof.

[La justicia, una deuda pendiente]

Luego de la confirmación del hallazgo del cuerpo de Facundo, el Estado aún tiene una cuenta pendiente: el esclarecimiento de las circunstancias de su muerte, la investigación de los posibles responsables y una condena ejemplar, en caso de que se trate (como muchos indicios sugieren) de una desaparición forzada.

La deuda es, fundamentalmente, con la familia y amigos de Facundo. Con Cristina Castro, la incansable luchadora que movió cielo y tierra para saber qué pasó con su hijo. Pero también con los amplios segmentos sociales que hace meses se preguntan ¿Dónde está Facundo?

Con las víctimas que no llegan a trascender mediáticamente, y cuya búsqueda de justicia se ve obstaculizada, amedrentada o negada. Y en definitiva, la deuda es con la democracia argentina y ése NUNCA MÁS pronunciado hace ya varias décadas, para el cual evidentemente todavía falta trabajar.

 

La sentida despedida de Cristina Castro, en las redes sociales.

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