Lanzarán al espacio el satélite argentino SAOCOM- 1B: ¿Para qué servirá? - Política y Medios
19/06/2021 - Edición Nº4887

TECNOLOGÍA NACIONAL

Lanzarán al espacio el satélite argentino SAOCOM- 1B: ¿Para qué servirá?

Entrevistamos al Director del Planetario de La Plata, Diego Bagú, que describió algunas de sus aplicaciones, destacó la necesidad de su desarrollo y valoró la importancia de la apuesta del Estado por el desarrollo científico espacial.

El lanzamiento del Satélite Argentino de Observación Con Microondas (SAOCOM) 1B es inminente, tras postergarse en reiteradas ocasiones desde fines de julio hasta el pasado jueves 27 y viernes 28 de agosto.

En este sentido, el astrónomo, docente de la UNLP y Director del Planetario de la ciudad de La Plata, Diego Bagú, dialogó con PolíticaYMedios, y explicó: “El SAOCOM 1B tiene la particularidad de ser un satélite de radar. Es decir que en lugar de utilizar cámaras, como la mayoría de los satélites, trabaja con tecnología radar, al igual que su gemelo, el SAOCOM 1A”.

Además, señaló que se trata de los satélites en su tipo “más grandes del mundo”, algo muy importante para nuestro país.

“Lo que te permite el radar es, por ejemplo, observar la tierra a través de las nubes. No interesa si está nublado, e incluso si es de noche. Los que captan imágenes en luz visible no pueden en esos casos”, describió el especialista, y resumió: “En otras palabras, los SAOCOM pueden observar las 24 horas del día, los 7 días de la semana”.

El SAOCOM 1A fue lanzado desde California el 7 de octubre de 2018.

[Información valiosa en muchos sentidos]

El satélite argentino próximo a ser enviado al espacio, permitirá obtener información de valor para diferentes rubros.

“Esa información radar se utiliza para muchas aplicaciones. En particular los SAOCOM puede detectar la cantidad de agua que hay por debajo de la superficie, hasta un metro, un metro y medio. Es información valiosísima para lo que es el agro, en particular”, destacó el docente de la Facultad de Astronomía.

Además, a través de sus capturas se pueden identificar “cambios en los sembrados, en el estado de las plantaciones, posibles crecidas de ríos”. Se trata de un recurso de especial valor para toda el área agropecuaria.

Pero los alcances de los Satélites Argentinos de Observación Con Microondas no se limitan a ese campo. Bagú también indicó que permitirá observar, por ejemplo, los mares y detectar manchas de petróleo.

La CONAE publicó un video explicando las diferencias entre el 1A y el 1B.

“Hace pocos días entrevisté al Director de la CONAE (Comisión Nacional de Actividades Espaciales), Raúl Kulichevsky​ y contaba que el radar es capaz de detectar la deformación de los volcanes. Esto permite tener información de altísima calidad para todo lo que son los geólogos, la gente que trabaja en minería”, detalló el titular del Planetario.

Respecto a este tipo de aplicación, destacó la importancia de prever eventos extraordinarios para poder actuar anticipadamente. “Obviamente no va a evitar una catástrofe natural, pero sí podés adelantarte”, evaluó.

En este sentido, el astrónomo oriundo de Tandil mencionó un interesante dato. “Los SAOCOM (1A y 1B) forman parte, junto a cuatro satélites italianos, de una constelación que se llama SIASGE”.

Esta sigla significa Sistema Italo Argentino de Satélites para la Gestión de Emergencias, e implica el trabajo colaborativo de la tecnología espacial de ambas naciones. “La idea de los satélites es, no prevenir, pero sí adelantarte a eventos que pueden ser catastróficos. Poder manejar las emergencias de otra manera”.

[Mano de obra expertiz, valor agregado y la posibilidad de exportar tecnología]

Más allá de los datos que brindan los satélites, Bagú destacó la “importancia de poder haberlos construido”. Al respecto, aseguró: “para poder construir un satélite de semejante calidad has pasado por numerosos procesos que te brindan mucha riqueza”.

El docente de la UNLP destacó que “decenas” de empresas trabajan en estos proyectos, generando puestos de trabajo de alta calidad y productos con valor agregado. “Hubo que crear nuevos sistemas, hubo que crear nuevos procedimientos, hubo que crear nuevos materiales para poder cubrir los satélites”, ilustró.

“Por eso yo siempre digo que no es casualidad que las grandes potencias invierten en el área espacial. No es porque les sobra dinero, ni porque están aburridos: es porque es una inversión”, enfatizó.

Diego Bagú destacó la labor de la empresa encargada del lanzamiento, SpaceX.

Al ser consultado por si nuestro país exporta este tipo de tecnologías al mundo, el astrónomo señaló que es algo que “interesa y mucho”, pero que no está al tanto de que Argentina haya vendido algún satélite.

“Sé que están en tratativas de construir uno para venderlo, en ese sentido Raúl (Kulichevsky) había mencionado algo”, aclaró.

“Lo que ocurre es que Argentina se hizo famosa en construcción de satélites, porque la verdad que en el ámbito espacial se sabe muy bien la potencia que es el país en el tema. La Argentina viene fabricando satélites, en particular la serie SAC (Satélites de Aplicaciones Científicas), que fueron 4 satélites maravillosos, desde la década de 1990”, explicó Bagú.

Es en este sentido que, contemplando los antecedentes de los SAC, de los ARSAT, más recientemente, y los SAOCOM en la actualidad, confía en que “se empieza a abrir un mercado” y cree que “sin ninguna duda CONAE va a recibir pedidos del exterior para fabricar satélites”.

[Una industria que depende de la apuesta del Estado]

El SAOCOM 1B va a ser lanzado desde Cabo Cañaveral, Florida. Allí se emplaza no sólo la estación espacial Kennedy, de la NASA, sino también la de la empresa SpaceX, encargada de enviar al espacio el satélite argentino.

Esto se debe, según contó Diego, a que en Argentina no se posee aún la tecnología para lanzar cohetes. No obstante, se trabaja para eso: “el gran desafío es poder tener un lanzador”, expresó.

Pero allí los conflictos políticos del país no son ajenos. “Nosotros veníamos muy bien y estuvo prácticamente freezado todo en los cuatro años de gestión del gobierno anterior. El programa espacial quedó prácticamente congelado, se hizo muy poquito”, lamentó el docente.

Al respecto, evaluó que el papel del Estado en el desarrollo científico espacial es “fundamental”. Incluso aclaró que hasta la NASA “tiene años buenos y años malos, y eso ocurre en función del presupuesto”. La National Aeronautics and Space Administration “es una agencia civil del Estado, como la CONAE”.

Sin embargo, destacó que en Estados Unidos esos cambios no son “nunca como en Argentina”.

El Ministerio de Ciencia promocionando la divulgación del desarrollo del SAOCOM 1B.

El experto tandilense aclaró que, si bien cree que es “saludable” tener administraciones “de distinto color” político, “en materia de Ciencia, de Educación, de Salud, son políticas de Estado que, esté quien esté en el Gobierno, no se pueden discutir”.

En esta línea, sentenció: “No podés estar desarrollando un plan espacial, ir avanzando, fabricando satélites y después viene otro gobierno y dice: 'no, yo no estoy de acuerdo con esto. Hay que comprar todo afuera...'”.

Desde su perspectiva, estos procesos “pendulares” hacen que el desarrollo se demore. “Pero hay un problema más grande que la demora. El problema es que vos perdés la gente, y no es fácil formar gente en un área y decir 'ahora ponete a seguir el trabajo que hacía otro hace cuatro años'”.

Bagú explicó que a esos profesionales “que se quedan sin trabajo y que saben hacer esas cosas, el mundo los requiere en gran medida”. Y puso como ejemplo al jefe del proyecto del ARSAT: “hoy en día está trabajando para una empresa aeroespacial norteamericana. Obviamente: ¿Qué iba a hacer el muchacho acá? Si dijeron: 'Bueno, el ARSAT no lo hacemos más'”.

“Esos son los grandes problemas que tenemos en nuestro país en cuanto a no poder mantener políticas de Estado”, evaluó el especialista, y sentenció: “ojalá que algún día nos demos cuenta”.

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