Domingo 15 de diciembre de 2019
Facebook Twitter Instagram RSS
ECONOMIA | 14.18.2018

Según informe del CEPA, los créditos UVA son más caros que los tradicionales

Los créditos hipotecarios UVA fueron anunciados en 2016 como la oportunidad de cumplir el sueño de la casa propia, contra los créditos tradicionales a los que una corta porción de la sociedad podía acceder. Sin embargo, al estar indexados a la tasa de inflación, los UVA endeudaron a los tomadores por un 52% más del valor total inicial del crédito.

El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) realizó un balance de los créditos UVA, a dos años su lanzamiento. Desde abril de 2016 hasta la actualidad el valor mensual del crédito hipotecario pasó de 5.353 a 8.146 pesos, ya que está atado a la evolución de la tasa de inflación. De la misma forma, el valor total inicial del crédito, a pagar en treinta años, fue de 1.192.000 pesos pero la evolución desmedida de la inflación durante estos 24 meses hizo que quienes tomaron ese crédito hoy deban 1.811.128 pesos. Esto implica un 52% más de lo que debían dos años atrás.

Para algunos "estos créditos representan una posibilidad real para muchos argentinos y argentinas de concretar el acceso a la casa propia, dadas las dificultades para el acceso al crédito y el aumento de las propiedades en dólares", comienza el informe del CEPA. Vale aclarar que los UVA son un sistema de indexación que permite sacar un préstamo que se ajustará según el coeficiente CER (de inflación), que modifica el importe a pagar mes a mes. Si la tasa de inflación continúa escalando como en su media histórica en el país (25%), los créditos hipotecarios UVA serían más caros que los tradicionales en apenas 4,5 años, sostiene el informe.

Esto que parece lejano en el tiempo es un riesgo para las familias que accedieron a pagar estos empréstitos a treinta años. Más si se tiene en cuenta que los asalariados que accedieron al crédito no obtuvieron mejoras salariales por encima de la inflación acumulada en estos dos años y medio. Un estudio de la Universidad Nacional de Avellaneda reveló que el salario mínimo, vital y móvil había perdido, a febrero de 2018, un 6,1% de poder de compra.

Según estos datos del CEPA, "los créditos tradicionales resultan más onerosos en los primeros 4,5 años, pero más económicos en los siguientes en los siguientes 25,5 años". Esto se demuestra porque en abril de 2016 la diferencia porcentual entre ambos créditos era del 164% en favor del UVA pero hoy se achicó la brecha al 73%. De seguir esta tendencia, en septiembre de 2020 el valor a pagar de un crédito UVA podría ser el mismo que el de un crédito tradicional.

El gobierno nacional y los medios de comunicación aliados han hecho noticia en estos años "el récord" de los "exitosos" créditos UVA para cumplir el sueño de la casa propia. Sin embargo, el incumplimiento de la denominada batalla contra la inflación transforma a estos créditos en un riesgo a mediano y largo plazo. En la actualidad, los UVA también se han expandido como créditos prendarios y personales. "Esta generalización es un factor que agrega volatilidad a un sistema financiero con una estructura ya compleja" sostiene el informe y concluye que "el escenario de alta inflación y escasa recomposición salarial, alerta sobre la sostenibilidad del sistema".