Jueves 23 de mayo de 2019
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POLITICA | 10.15.2015

Opinión: Fernández-Sabbatella: la fórmula trasversal de la provincia de Buenos Aires

Algo que nadie podrá criticarle al kirchnerismo es la falta de trasversalidad. Aníbal Fernández y Martín Sabbatella encarnan ese rasgo político que reparió (reconfiguración del parto original del primer peronismo) en estos 12 años de gobiernos populares inclusivos.

La democracia goza de muy buena salud y para lograr que la política siga siendo una herramienta para la transformación el actual Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández y el Titular de la AFSCA, Martín Sabbatella, han salido al ruedo para capitalizar los votos de lo que muchos llaman “el Kirchnerismo duro”. Sin embargo, para este cronista, el Kirchnerismo no se divide en duros o poco duros, sino que ha formado un gran esquema de poder entre los peronistas históricos, como ser Scioli y Domínguez, y por otro lado los kirchneristas que han armado alianzas con peronistas, también históricos, como el caso de Sabbatella con Fernández. Basta ver a la militancia de Nuevo Encuentro totalmente peronizada haciendo la V y alejada de su construcción originaria desde el Frente Nuevo Encuentro- que hasta hace un mes abrazaba al líder del Psol, Carlos Heller- ,para darse cuenta que la estrategia que el ex intendente de Morón puso en marcha es para no perder protagonismo, mientras hay un inevitable peronómetro que determina el futuro del país, tanto en lo nacional como en lo provincial.

La dupla transversal avanza hacia una proyección que aprovecha la aglutinación de organizaciones populares que el Kirchnerismo construyó en doce años para hacer de la provincia de Buenos Aires una tierra que se deja atravesar por construcciones nuevas. Porque el kircherismo es pendular en su armado y su proyección.

El ricotero Jauretchiano y su compañero que se enamoró del peronismo cristinista

Todos habrán visto la cara de enamoramiento de Sabbatella al acudir el pasado 8 de julio a la inauguración de un local de la capital provincial, dónde Fernández arengó a la militancia a través de un megáfono, luego que se cortara la luz en el lugar. Allí, ambos se dieron cuenta lo que significan juntos. La raigambre peronista de Fernández y el sólido trabajo de gestión de Sabatella, no sólo en el terreno de la inclusión comunicacional sino en lo cultural y en materia de derechos humanos, le dan un brío a lo que Perón llamó el trasvasamiento generacional, porque seguramente los conductores kirchneristas se encargarán de seguir formando los cuadros técnicos y de la juventud, como lo ha hecho Cristina desde el 2007 a la fecha, de cara a los 4 años de gobierno que se vienen si el ganador resultara Daniel Scioli.

¿Podrá la fórmula Fernández-Sabbatella-la cual se asemeja a la foto de Santa Cruz de la Sierra (Bolivia) en la que Evo Morales le entregó un martillo y la hoz con un cristo grabado al Papa Francisco -¿un oxímoron?-, ganarle la pulseada bonaerense a la otra foto que protagoniza el papa peronista y su candidato Julián Domínguez?

Sobre el incierto destino de la provincia de Buenos Aires ¿Se cumplirá lo que dijo Hebe de Bonafini, que la fórmula Fernández-Sabbatella es invencible?

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