Sábado 24 de agosto de 2019
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EDITORIAL | 9.15.2015

Julián Domínguez: ¿El futuro del proyecto nacional en la provincia de Buenos Aires?

Una intensa campaña se vive en todo el territorio bonaerense en medio de una interna del FpV-PJ, entre la fórmula Domínguez-Espinoza y Fernández-Sabbatella. Resta saber cuál de las dos será por la que se inclinen los intendentes, sindicatos, empresas, pymes e instituciones. A dos meses de las PASO, se palpita un escenario apasionante a todo o nada para ocupar el sillón de Dardo Rocha durante el período 2015/2019.

Según un último sondeo realizado en el distrito más grande del conurbano bonaerense, el mejor posicionado en la interna es el oriundo de Chacabuco, Julián Domínguez, con una intención de voto con el 26, 7 %. Sobre el 21,7 de la dupla Fernández-Sabbatella.

Domínguez, quien desde hace unos días recorre la provincia junto a su compañero de fórmula, el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, tiene un claro objetivo que es entrarle al electorado como la única opción “dura” del peronismo, rasgo que lo diferencia del resto, al igual que su plan estratégico político económico y cultural para la provincia más grande del país, que es generar una plataforma que tiene como principal propuesta “terminar con la Macrocefalia de Buenos Aires” para conectarla con el resto del país.

Cuando Domínguez fue precandidato a la presidencia mostró un proyecto de país en el cual planteaba un cambio radical en la composición unitaria de la República, porque pretendía modificar de raíz el funcionamiento Macrocefálico de Buenos Aires. Recordamos que en geopolítica se le llama macrocefalia a la tendencia, en muchos países, a la concentración del poder político, económico y la administración en la ciudad capital.

El proyecto de Domínguez es viable porque visiona una provincia redistributiva en zonas explotadas de manera inequitativa, en una coyuntura donde el Estado es el gran productor del cambio, lo que permitirá reestructurar las rutas de intercambio regional. Un plan que apunta a favorecer el crecimiento y desarrollo de la provincia de Buenos Aires y el resto de las provincias con las que limita y más allá también, enfocada hacia una agro-industrialización sustentable.

Alineamiento nacional

Por su parte, Daniel Scioli, el candidato elegido del FpV por la Presidenta para competir en las próximas elecciones de octubre, no tiene preferencias por ninguna de las dos fórmulas ¿Será el peronismo a secas lo que determinará la elección de uno de los dos bonaerenses? Cabe recordar la estrecha relación que mantiene el actual gobernador de la provincia de Buenos Aires con el jefe municipal del partido más grande de la provincia, que de seguro, con los porotos sumados gracias al alineamiento de intendentes del conurbano y el resto de la provincia, hagan inclinar la balanza hacia Domínguez.

El modelo que ha hecho renacer a esta nación desde las cenizas, luego de la larga noche neoliberal, está más fuerte que nunca. Sólo basta ver ambas fórmulas del FpV-PJ cómo avanzan en defensa de nuestra soberanía y profundización del modelo que encarna la conductora CFK.

Los próximos capitanes de la nave nacional y bonaerense deberán ser los continuadores de la obra de los patriotas Néstor Kirchner y Cristina Fernández. Si no lo hicieran, la historia, tan cambiante por cierto en estas latitudes, podría significar el retorno a las viejas recetas del liberalismo salvaje, que tanto hambreó a nuestro pueblo.

¿Será Domínguez el que tiene el proyecto, la convicción y las facultades políticas para seguir multiplicando todo lo hecho desde el 25 de mayo de 2003 y adaptarlo a una provincia con más desarrollo y más equitativa?.