Martes 28 de enero de 2020
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INTERNACIONAL | 13.15.2015

Las negociaciones entre La Habana y Washington fueron el centro de la reunión

El plenario también tuvo como tema de debate el decreto dictado por el gobierno de EEUU que promueve sanciones contra funcionarios de Venezuela y declara al Estado bolivariano como una amenaza inusual y extraordinaria contra su seguridad interna.

El presidente cubano Raúl Castro debutó en la Cumbre con un discurso centrado en apuntalar las conversaciones que está llevando adelante con EEUU para intentar una reanudación de relaciones diplomáticas, en cuyo marco hoy se reunió con su par estadounidense en un encuentro histórico.

"Ya era hora de que yo hablara aqui en nombre de Cuba", dijo sonriente el veterano comandante caribeño, y luego se permitió una ironía referida a la fama que tienen tanto él como su hermano Fidel de pronunciar larguísimos discursos: "me pidieron que hablara ocho minutos, pero como me deben seis cumbres, voy a hablar 48".

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, prometió por su parte que su país "no será prisionero del pasado" con Cuba ni con la región, remarcó que no se siente "atrapado por la ideología" y remarcó que Washington no pretende "inmiscuirse" en las políticas de ningún país, sino que señala lo que considera "correcto".

Esta última aseveración pareció constituir una respuesta a Correa, quien un rato antes había denunciado que EEUU "continúa con ilegales intervenciones" en América Latina, por lo que llegó la "hora para la segunda y definitiva independencia" de la región.

El jefe del Estado ecuatoriano durante su intervención, denunció también a los medios de prensa concentrados de la región, a quienes responsabilizó de hacer una prensa "mortal" para las democracias, toda vez que al mismo tiempo se involucran en política de una manera "descarada".

Obama debió escuchar -en algunos casos presente en el salón, en otros no- duros cuestionamientos por su decreto sobre Venezuela no sólo de Maduro, sino también de Cristina, Correa y Morales, pero probablemente la frase más fuerte fue la de la presidenta, quien dijo que la decisión le causó "risa" y recordó una frase del general Juan Domingo Perón que dice que "de todo se vuelve, menos del ridículo".

Menos irónico, Morales calificó a EEUU como "el primer promotor del mundo" de dictaduras militares y golpes de Estado. "La mirada colonial imperial de Estados Unidos sobre nuestra América Latina y el Caribe es una mirada de desprecio y de superioridad", disparó.

Maduro, por su parte, en varios párrafos de su discurso miró a Obama con insistencia y le dijo que le tendía la mano, que lo invitaba a "conversar" pero que no confiaba en él, aunque lo respetaba, y tampoco se privó de denunciar que "en la embajada de EEUU en Venezuela se encontraron planos y videos con un plan para matarme y para dar un golpe de Estado que son impulsados desde Miami y Nueva York".

Sobre el lema de la cumbre, "prosperidad con equidad", habló el primer orador, el colombiano Juan Manuel Santos, quien propuso la creación de un sistema interamericano de educación que garantice igualdad de posibilidades de conocimientos para todos los habitantes del continente por igual.

Correa retomó el tema al afirmar que "la paz no es sólo la ausencia de guerra. La pobreza más intolerable es también una bala cotidiana en contra de la humanidad. Por eso al lema de esta cumbre, que es 'equidad para la prosperidad', yo creo que hay que agregarle la palabra justicia".

Fuente: TÉLAM