El Poder Ejecutivo disponerá el cierre definitivo de 72 Registros Seccionales de la Propiedad del Automotor en un plazo máximo de 60 días. La medida, que impacta en dependencias distribuidas entre la Ciudad de Buenos Aires, el conurbano bonaerense y diversas provincias del interior, busca acelerar la migración hacia una plataforma digital unificada y recortar los aranceles que encarecen la compraventa de vehículos.
La nómina de oficinas que dejarán de prestar atención al público abarca Registros Seccionales radicados en centros urbanos clave, cuyos legajos y competencias territoriales serán absorbidos en forma provisoria por dependencias linderas antes de su digitalización total. Según explicaron desde la Secretaría de Transformación del Estado, la clausura de estas 72 sedes forma parte de la segunda etapa del plan de disolución gradual de un esquema calificado por la Casa Rosada como una "caja política obsoleta". Las autoridades prometen que la centralización de los expedientes reducirá en un 20% el costo total de los trámites de transferencia.
El cierre masivo de registros provocó una inmediata ola de incertidumbre entre los trabajadores contratados y los Encargados de Registro, cuyos gremios y asociaciones profesionales se declararon en estado de alerta permanente. Desde los Colegios de Escribanos y las entidades sectoriales advierten sobre el riesgo de un colapso en el procesamiento de altas y bajas dominiales durante la transición, señalando que la plataforma virtual todavía presenta fallas operativas para la radicación de prendas y embargos judiciales. Pese a las objeciones técnias, el Palacio de Hacienda ratificó que no habrá marcha atrás con el cronograma.
Para los usuarios y compradores de autos usados, la reconversión del sistema promete agilizar los plazos de emisión de la cédula de identificación y el título de propiedad, eliminando la presencialidad obligatoria y la intermediación de gestores. No obstante, en las concesionarias de vehículos del interior del país reina la cautela: temen que el traspaso compulsivo de legajos a sedes distantes genere cuellos de botella informáticos en medio de un mercado automotriz fuertemente castigado por la pérdida de poder adquisitivo y la alta volatilidad de los precios.
En Balcarce 50 exhiben la medida como un triunfo simbólico de la agenda de simplificación administrativa frente a la "casta registral". La eliminación de estas 72 dependencias se suma al proceso de supresión de la cédula azul y a la desgravación de sellos implementada en jurisdicciones aliadas, reforzando la narrativa oficial de reducción de la presión tributaria sobre la clase media. En los despachos oficiales confían en que la liquidación final de la ex-DNRPA concluya antes del cierre del ejercicio presupuestario.
La clausura acelerada de los Registros del Automotor marca un punto de no retorno en la informatización del trámite registral argentino. Con el reloj corriendo hacia el cumplimiento del plazo de 60 días y la nómina de sedes notificadas, el Gobierno apuesta a consolidar el traspaso digital sin que la burocracia remanente detenga la marcha. La eficiencia del nuevo esquema enfrentará el filtro de los usuarios en los mostradores virtuales.