Frente a los alcaldes del sudoeste provincial, el excandidato presidencial bajó una línea clara de acumulación política y despliegue territorial. En medio de las tensiones por el liderazgo opositor que protagonizan sectores cercanos al gobernador Axel Kicillof y La Cámpora, el referente de Tigre dejó en claro que su espacio no cederá protagonismo: "Si hay que jugar, vamos a jugar", disparó ante los jefes comunales, añadiendo que "si hay que poner el pecho, se va a poner".
A la convocatoria asistieron los mandatarios municipales Pablo Garate (Tres Arroyos), Sergio Bordoni (Tornquist), Ricardo Marino (Patagones), Matías Nebot (Saavedra) y Carlos Bevilacqua (Villarino), además de legisladores provinciales aliados. La instrucción de Massa para su tropa fue tajante: ordenar los equipos locales e instalar un candidato con nombre propio e identidad del Frente Renovador en cada uno de los 135 distritos de la provincia de Buenos Aires.
En el entorno de Massa aseguran que este rearmado no busca dinamitar la unidad de la coalición opositora, sino equilibrar el balance de las fuerzas internas del peronismo. El tigrense considera indispensable que el espacio recupere una narrativa de centro vinculada a la producción y al empleo, distanciándose de los discursos más radicalizados que terminan alejando a las clases medias y a los sectores productivos del interior.
Hacia el final del encuentro, los intendentes coincidieron en que la figura del exministro sigue siendo un activo central para articular los reclamos locales frente al fuerte impacto de las medidas económicas de la gestión de Javier Milei. En este sentido, acordaron una agenda de reuniones periódicas para monitorear el avance de la militancia en las diferentes secciones y blindar la gestión en los municipios del interior.
El movimiento del massismo no es un hecho aislado, sino parte de un raid seccional que ya recorrió la Quinta y la Séptima sección, y que continuará este viernes con un plenario masivo en Junín. Con este despliegue, el Frente Renovador busca consolidar una estructura de peso propio que le permita sentarse en la mesa de negociaciones de la conducción partidaria con musculatura territorial, defendiendo las PASO como una herramienta de democratización interna indispensable.