Esta actitud de la dirigencia comunal provocó un rechazo unánime de la junta interna del sindicato, que reclama un manejo responsable del conflicto. De esta manera, se profundiza la fractura entre los movimientos sindicales y las agrupaciones políticas tradicionales de la región bonaerense.
El foco de la controversia gremial se encendió cuando los representantes de la Asociación de Trabajadores del Estado detectaron asambleas informativas paralelas organizadas por el bloque municipal. La federación obrera advierte con profunda preocupación que los ediles de la fuerza kirchnerista utilizan de forma maliciosa las demandas de la planta de enfermería para entorpecer los canales de negociación legítimos.
Según consta en el texto del comunicado emitido por los delegados del Hospital Iriarte de Quilmes, los ediles difunden datos erróneos sobre supuestos pases a planta permanente de personal precarizado. Los dirigentes sindicales consideran que estas promesas incumplibles generan falsas expectativas entre los contratados, desgastando la confianza en las mesas de diálogo formales que se llevan adelante con las autoridades del Ministerio de Salud provincial.
Asimismo, la representación de los trabajadores estatales denunció que esta intromisión de la militancia camporista constituye un claro intento por subordinar el reclamo laboral a sus intereses partidarios particulares. Desde la organización gremial recalcan que el resguardo del sistema sanitario público debe estar por encima de las disputas de poder de las diferentes facciones políticas que integran el frente opositor bonaerense.
En esa misma línea de análisis gremial, los delegados del nosocomio alertaron sobre el deterioro de las condiciones edilicias y la falta de insumos médicos críticos en las guardias del establecimiento. Los diagnósticos internos sugieren que la politización de los reclamos por parte del Concejo Deliberante desvía la atención de las urgencias operativas cotidianas que sufren diariamente los pacientes de los sectores más vulnerables de la sociedad.
Por otra parte, la conducción de ATE adelantó que no permitirá que se utilicen los derechos de los profesionales de la salud como moneda de cambio en las internas municipales. Sostienen ante la prensa local que avanzar con un discurso demagógico afecta la credibilidad de las instituciones y rompe la tregua necesaria para garantizar la atención de las emergencias médicas básicas de la población quilmeña.
Para concluir, el gremio de los estatales ratificó que continuará con las medidas de fuerza orgánicas y las asambleas soberanas sin aceptar condicionamientos externos de ninguna índole partidaria. Para los referentes sindicales del hospital, la única manera de alcanzar soluciones reales consiste en sostener la independencia y autonomía frente a los partidos políticos, consolidando un canal directo con los funcionarios gubernamentales competentes.