Tasas de más del 300%, mora récord y clientes que eligen no pagar: la crisis que sacude a Ualá - Política y Medios
07-08-2026 - Edición Nº6762

FINTECH EN CRISIS

Tasas de más del 300%, mora récord y clientes que eligen no pagar: la crisis que sacude a Ualá

La fintech Ualá, fundada por el empresario Pierpaolo Barbieri, atraviesa el momento más delicado de su historia. La morosidad de su cartera de créditos escaló a niveles inéditos para el sistema financiero argentino y encendió las alarmas puertas adentro de la compañía, en un contexto donde cada vez más clientes toman una decisión tan simple como demoledora para el negocio: directamente no pagar.

Preocupación en el directorio

La cifra que desvela a la conducción de la empresa es contundente. Según trascendió en la City porteña, la mora trepó en torno al 40% del total de la cartera, un número que en el segmento no financiero de la compañía escalaría hasta el 63% de los créditos, mientras que en el brazo bancario ronda el 43%. Se trata de niveles que multiplican por cuatro o cinco lo que la banca tradicional considera "elevado" —donde una mora del 10% al 12% ya prende luces rojas— y que ubican a la situación entre las peores en dos décadas.

En el directorio la preocupación es evidente. La combinación de impagos masivos, presión sobre la rentabilidad y un mercado que se enfría alimenta versiones sobre una posible nueva ola de recortes de personal. La compañía viene haciendo aclaraciones públicas sobre sus números, pero el ruido en el sector financiero no se detiene.

Un panorama que se anticipa negativo

Lejos de despejarse, el horizonte para los próximos meses luce cargado. La suba de tasas de mediados de 2025 encareció el crédito y golpeó la capacidad de pago, primero de las empresas y luego de los hogares. En las entidades no financieras —billeteras virtuales, fintech y mutuales— la mora ya ronda niveles récord, y nada indica que la tendencia vaya a revertirse en el corto plazo.

El propio Barbieri viene marcando que "ningún sistema financiero del mundo puede sostenerse con tasas reales tan altas". El diagnóstico, sin embargo, no alcanza para frenar el deterioro de los indicadores de su propia empresa.

Malestar por las tasas: tarjetas que se vuelven impagables

En el centro del enojo de los clientes están las tasas. Para las deudas de tarjeta de crédito, Ualá está aplicando un costo que supera el 300% anual, una cifra que se ubica muy por encima del sistema bancario tradicional. Con ese nivel de intereses, sumados a los punitorios y refinanciaciones por atraso, el saldo de una deuda se dispara hasta volverse, en la práctica, directamente impagable para buena parte de los usuarios.

El resultado es un círculo vicioso: cuanto más crece la deuda por efecto de los intereses, menos posibilidades reales tiene el cliente de saldarla, y mayor es el incentivo a dejar de pagar. Para muchos usuarios, la sensación es que la deuda "nunca baja", por más que hagan pagos parciales.

El estudio Cuervo y la cobranza que no cierra

Para perseguir a los deudores, Ualá derivó parte de su cartera morosa a estudios de cobranza más agresivos. Entre los gestores que figuran en los canales oficiales de la compañía aparece el estudio Cuervo, de Mendoza, especializado en gestión judicial y extrajudicial de deudas.

Sin embargo, según lo que se observa en el terreno, esos estudios no logran cerrar acuerdos satisfactorios: las tasas y punitorios que se pretende cobrar hacen que las propuestas de refinanciación resulten inviables para el deudor, que muchas veces prefiere no firmar nada antes que aceptar un plan que sabe de antemano que no podrá cumplir.

La estrategia del no pago

El dato más elocuente de toda la crisis es el comportamiento de los propios clientes: cada vez más eligen, de manera masiva, no pagar. La estructura de una billetera virtual juega en contra de la empresa. A diferencia de un banco, Ualá no cuenta con herramientas como el débito automático sobre cuentas sueldo ni la posibilidad de retener ingresos, de modo que el recupero del crédito depende casi por completo de la voluntad de pago del usuario. Y esa voluntad, hoy, está en su punto más bajo.

Muchos deudores, además, están asesorados. Saben que, llevado el caso a la Justicia, tienen amplias chances de obtener importantes quitas de capital y de intereses, dado que los costos financieros aplicados suelen quedar expuestos como excesivos ante un juez. Para el usuario, esperar y litigar puede terminar siendo más conveniente que aceptar la primera oferta del estudio de cobranza.

Los abogados que asesoran a estos clientes leen además el otro lado del tablero: saben que Ualá necesita reducir su morosidad para sanear su perfil financiero de cara a inversores y reguladores. Esa presión, entienden, tarde o temprano va a empujar a la compañía a ofrecer grandes descuentos para desprenderse de la cartera incobrable. La apuesta, entonces, es a esperar: mientras más tiempo pase, mejor sería la quita que la propia empresa terminaría ofreciendo.

Barbieri, en el ojo de la tormenta en X

La crisis también se juega en las redes. En X (ex Twitter) crece el malestar de usuarios contra Pierpaolo Barbieri, apuntado como la cara visible de una compañía a la que muchos acusan de aplicar tasas abusivas y prácticas de cobranza agresivas. Entre reclamos, capturas de deudas que no paran de crecer y quejas por la atención, el fundador de Ualá quedó en el centro de una conversación cada vez más hostil, que amplifica el problema reputacional de la empresa justo cuando más necesita recuperar la confianza de sus clientes.

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