El proceso de reestructuración y achicamiento del Estado nacional que impulsa la Casa Rosada activó un foco de conflicto de máxima sensibilidad en el corazón del sistema científico e industrial argentino. En las últimas horas, los directores, coordinadores y mandos medios del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) emitieron una dura advertencia técnica y administrativa, alertando que la ejecución de un plan de contingencia oficial que contempla la salida de más de 700 despidos colocará al organismo estatal en una situación de "inviabilidad técnica" absoluta para seguir operando.
La inédita y masiva manifestación de las segundas líneas jerárquicas del INTI se plasmó a través de un pormenorizado relevamiento interno enviado a las máximas autoridades de la institución y a la Secretaría de Industria de la Nación. En el documento técnico, los jefes de laboratorio precisaron que las bajas de personal no responden a criterios de eficiencia ni presentismo, sino que desmantelan equipos especializados enteros que llevaron décadas consolidar y cuya desaparición impedirá la certificación de exportaciones y los ensayos de seguridad en componentes industriales básicos.
El desarme operativo del instituto tecnológico se complementa con la parálisis presupuestaria generalizada que denunciaron esta semana de forma conjunta los trabajadores del CONICET, la CNEA y el INTA. La asfixia financiera de las dependencias oficiales mantiene bloqueada la compra de insumos químicos esenciales, el mantenimiento de patrones nacionales de medición y la renovación de licencias informáticas específicas, transformando a los laboratorios de vanguardia de la sede de Migueletes en meras oficinas administrativas sin capacidad de respuesta operativa.
La gravedad del escenario laboral reactivó los operativos de protesta en las inmediaciones del Polo Científico y los accesos a la planta central de la colectora de la Avenida General Paz. Los sindicatos del sector, respaldados por las juntas internas de delegados, denunciaron la paradoja de un discurso de modernización que, en la práctica, desplaza a los profesionales validados por concurso público para designar a segundas líneas políticas sin experiencia específica en metrología legal, un esquema que incrementa los riesgos de privatización encubierta de los servicios de control de calidad.
Frente a la inminencia de las notificaciones de cesantías y la total falta de canales de diálogo con el Ministerio de Economía, los mandos medios e investigadores debaten profundizar las medidas de fuerza callejeras durante el transcurso de las próximas jornadas legislativas de agosto. Los coordinadores técnicos alertaron que sin un inmediato alivio en el bloqueo presupuestario y el cese de los despidos masivos programados, el entramado industrial de las pymes nacionales perderá su principal escudo de validación técnica frente al ingreso descontrolado de insumos y mercaderías de origen extranjero.